Intercepción de Butler, pesadilla de Carroll

Pete Carroll, head coach de los Seattle Seahawks, confesó que la intercepción que dio fin al Super Bowl XLIX se repite una y otra vez en su memoria, aunque aseguró que el proceso de recuperación...
Pete Carroll, head coach de los Seattle Seahawks, confesó que la intercepción que dio fin al Super Bowl XLIX se repite una y otra vez en su memoria, aunque aseguró que el proceso de recuperación de todo el equipo "ya está en marcha".
 Pete Carroll, head coach de los Seattle Seahawks, confesó que la intercepción que dio fin al Super Bowl XLIX se repite una y otra vez en su memoria, aunque aseguró que el proceso de recuperación de todo el equipo "ya está en marcha".
Seattle, Washington, Estados Unidos (Notimex) -
  • El coach de Seattle reconoció que es lo primero que piensa cuando se despierta

Pete Carroll, head coach de los Seattle Seahawks, confesó que la intercepción que dio fin al Super Bowl XLIX se repite una y otra vez en su memoria, aunque aseguró que el proceso de recuperación de todo el equipo “ya está en marcha”.

Los Campeones de la Conferencia Nacional (NFC) tenían en sus manos refrendar su título, pues estaban en la zona roja de los New England Patritos con sólo cuatro puntos de desventaja.

El estratega reservó la explosividad del corredor estrella, Marshawn Lynch, líder con 17 anotaciones en la campaña regular, y ordenó atacar vía aérea, pero el ovoide fue interceptado y, con eso, murieron las esperanzas de los “Hawks”.

“Fue el peor resultado de una jugada. Hubiera sido grandiosa si lo hubiéramos logrado y nadie lo habría pensado dos veces. Sabíamos que íbamos a lanzar el balón una vez y eso hicimos, simplemente no salió bien”, lamentó Carroll en entrevista con el programa de televisión “Today”.

El head coach admitió que su idea era aprovecharse de la formación defensiva que permanecía en el campo por parte de los “Pats”, las consecuencias de su llamado fueron tan decepcionantes que ahora hasta le cuesta conciliar el sueño.

“La parte de dormir funciona porque estás muy agotado después de los seis meses de la temporada. Pero me despierto y no puedo dejar de pensar en eso. Ha sido un torbellino. Me siento responsable de mucha gente en este momento. Tenía que despejar mi mente para poder enfrentar a todos”, externó.

Consciente de la lluvia de críticas que no cesa desde que el esquinero novato Malcolm Butler se robó el pase de Russell Wilson, Carroll hizo hincapié en que esa jugada no debe estigmatizar a la franquicia.

“Ese momento no va a definir este equipo y lo que somos. Éste es un equipo campeón, que juega un gran futbol y juega como un equipo de forma maravillosa. Así que ese momento es lo que la gente querría para definirnos, pero no lo hará, porque sabemos la verdad”, sentenció.

No te pierdas