Toreros jóvenes manejarán el carro de la torería europea y mundial

El año que está por terminar tiene dos nombres de toreros jóvenes que han dado la cara y son el relevo para llevar el carro de la torería mundial, el francés Sebastián Castella y el madrileño...
 El año que está por terminar tiene dos nombres de toreros jóvenes que han dado la cara y son el relevo para llevar el carro de la torería mundial, el francés Sebastián Castella y el madrileño César Jiménez.

MEDIOTIEMPO | Agencias27 de Diciembre de 2006

  • Castella y Jiménez representan la nueva escuela

El año que está por terminar tiene dos nombres de toreros jóvenes que han dado la cara y son el relevo para llevar el carro de la torería mundial, el francés Sebastián Castella y el madrileño César Jiménez.

Jiménez pidió a voces un sitio privilegiado en la fiesta brava al cortar dos orejas en la segunda corrida de la Feria de San Isidro, en Madrid, a toros de la Ganadería Victoriano del Río, aunque en su segundo turno, el juego de los astados de El Puerto de San Lorenzo no le dieron opciones de triunfo. Al final, fue el triunfador numérico con tres actuaciones, seis toros lidiados, cuatro orejas cortadas y dos salidas a hombros.

Castella no se quedó atrás y si la espada no le hubiese jugado bromas pasaría de ser el triunfador moral al real, pues también en tres tardes y seis toros estoqueados solo pudo cortar dos apéndices y escuchar igual número de avisos.

En la Feria de Abril, en Sevilla, las cosas cambiaron del todo, Jiménez toreó dos tardes en la Real Maestranza de Caballería y cortó dos orejas, una por actuación, en tanto, el torero de Béziers sólo partió plaza una vez y salió por la Puerta Grande tras desorejar porpartida doble a un toro de Zalduendo.

Y aunque ambos no tuvieron suerte en la feria más internacionalizada, San Fermín, en Pamplona, Castella pegó varios aldabonazos fuertes en plazas significativas de Europa al cortar tres orejas en Arles, tres en Nimes, una en Pamplona y tres orejas y rabo en Bayona.

Mientras que el discípulo de José Miguel Arroyo "Joselito", alcanzó su décima puerta grande en Valencia, aunque sus fallos con la espada le impidieron mayores triunfos.

Salvador Cortés fue el triunfador estadístico de Sevilla al cortar cuatro orejas en la onceava Corrida de Abono, sin embargo, su temporada trascurrió entre altibajos.

Los maestros también dieron de qué hablar, como el sevillano Manuel de Jesús "El Cid", quien este 2006 dijo adiós a la torería y literalmente lo hizo por la Puerta Grande. Primero en la doceava corrida del abono madrileño, donde cortó sendas orejas a los "alcurrucenes". Además, fue proclamado como el triunfador absoluto de la Feria de San Isidro.

Segundo, en Sevilla, su plaza, en dos tardes de Feria cortó una oreja y dio vuelta al ruedo, hasta que el 23 de Septiembre dijo adiós al toreo encerrándose con astados de La Dehesilla, Zalduendo y Victorino Martín, cortando cuatro orejas de ley, consiguiendo así su tercera y última Puerta del Príncipe, el honor más alto para cualquiera que pisa el albero maestrante.

Otra despedida significativa ocurrió el 1 de Mayo, en la 17 de abono, cuando José Mari Manzanares padre pidió a su hijo, el también matador de toros del mismo nombre, que le quitara el añadido en señal de adiós definitivo de los ruedos. Cayetano Ordóñez, quien sepresentaba de novillero esa tarde y cortó dos orejas, brindó al maestro alicantino la muerte del sexto y tuvo el detalle de invitarle a compartir la última vuelta al ruedo.

Ese mismo Abril, Ponce dictó cátedra de poderío y torería, el día 21. No cortó ninguna oreja, por el fallo con las espadas, pero acalló voces tras someter, cuajar y bordar de principio a fin al que hizo quinto de Zalduedo, toro complicado, con genio y peligro, queincluso le propinó una paliza en el primer tercio. Faena premiada con dos vueltas al ruedo tras un aviso.

Castella y Jiménez siguieron su rivalidad fuera de tierras europeas, para enfrascarse en un toma y daca en América. Aunque el francés inició con mayor prontitud su temporada por el continente americano, el 7 de Enero en Duitama, Colombia, fue el amo y señor en las principales ferias del Nuevo Continente.

Cuatro orejas en Medellín, tres en Manizales, cuatro en la Feria Nacional de San Marcos, en Aguascalientes, galardonado como la mejor faena del serial, todo antes de iniciar una aguerrida temporada en Europa.

Regresó en plan grande, cortando seis orejas, en tres festejos en Lima, Perú, llevándose el Escapulario de Oro del Señor de los Milagros, trofeo de la feria; una oreja en Valencia, Venezuela; dos apéndices en Guadalajara, cuatro en Querétaro, uno en San Luís Potosí, el único del festejo y remató el año con cinco orejas, dos de ellas simbólicas y un rabo ídem, en Quito, Ecuador.

Jiménez, por su parte, tuvo en suelo americano poca actividad: una corrida, sin trofeos, en Lima; en Venezuela, una oreja en Valencia y dos orejas en Maracaibo. Pero en Quito, se llevó el "gato al agua" al indultar a Grandioso, de la ganadería de Triana, amén de cortar una oreja en el que antecedió al indulto.

En México dejó un agridulce sabor de boca, pues en su presentación en Pachuca se fue en blanco, mientras que en Tlaxcala cortó dos orejas. Pero lo trascendente fue su confirmación en la Plaza México, donde cortó la única oreja de la tarde en medio de un fuerte aguacero.

Le siguieron cátedras taurinas en San Luis Potosí, con dos orejas y una, que bien pudo ser el rabo en Guadalajara, ante un imponente encierro de Los Encinos.

Esto le dio pie para que lanzara un reto a los toreros mexicanos, con dedicatoria a su padrino de confirmación mexicana, Eulalio López "Zotoluco", pues aseguró que los diestros nacionales no podían competir con él y menos con ganado de procedencia española.

El reto lo aceptó el capitalino Ignacio Garibay, quien se llevó la tarde al cortar las dos únicas orejas y ser herido por un toro de Barralva, con sangre de Atanasio Fernández, dejando el ambiente desfavorable al torero de Fuenlabrada.

César Rincón come aparte. El maestro de Bogotá fue declarado triunfador de la Feria Nacional San Marcos 2006, tras cortar cuatro orejas.

Actuó en dos tardes en León, en la primera una oreja y en la segunda ovación con saludos y vuelta, pese a ello, fue declarado ganador de "La Zapatilla de Plata", premio máximo del ciclo leonés.

El idilio entre la máxima figura colombiana no acabó pues triunfó en todas las plazas donde se toreó: oreja en su presentación en la México, Monterrey y Querétaro, otras dos orejas en Guadalajara y México ambas tras serias volteretas.

También Morante de la Puebla dio de qué hablar, por las tardes de arte puro que brindó en América, aun sin estar en Perú y Venezuela, además de estar acompañado en su segunda etapa por la genialidad de monstruo gitano Rafael de Paula, su nuevo apoderado.

Morante estuvo colosal en Quito, pese a cortar una oreja, desgranó el arte el la Plaza México, sin cortar orejas y en Guadalajara tuvo una actuación por demás magistral coronada con un apéndice que se negó a recibir.

Muchas tardes y toros, pocos triunfos trascendentales y en todos ellos solo un mexicano, Ignacio Garibay, pudo hacerle frente a los extranjeros.

[ntx][foto: Mexsport]

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