Veselin Topalov, el rey del ajedrez a ciegas

El búlgaro Veselin Topalov, ex Campeón Mundial, se adjudicó por 3,5 a 2,5 el I Duelo Mundial a Ciegas que le ha enfrentado a la húngara Judit Polgar, la mejor jugadora de ajedrez de la historia,...
 El búlgaro Veselin Topalov, ex Campeón Mundial, se adjudicó por 3,5 a 2,5 el I Duelo Mundial a Ciegas que le ha enfrentado a la húngara Judit Polgar, la mejor jugadora de ajedrez de la historia, en el auditorio del museo Guggenheim de Bilbao (España).

MEDIOTIEMPO | Agencias27 de Diciembre de 2006

  • Se juega sin ver el tablero

El búlgaro Veselin Topalov, ex Campeón Mundial, se adjudicó por 3,5 a 2,5 el I Duelo Mundial a Ciegas que le ha enfrentado a la húngara Judit Polgar, la mejor jugadora de ajedrez de la historia, en el auditorio del museo Guggenheim de Bilbao (España).

El ajedrez a ciegas es una de las formas más espectaculares de jugar este deporte y a la vez arte y una de las que más asombro causa entre los neófitos.

Consiste en que se juega sin ver el tablero, con lo que cada jugador ha de retener la posición en su mente. Las jugadas se comunican de palabra a un ayudante que anota la posición en el tablero para que la vaya viendo el público.

En esta ocasión se retaron dos de los ases mundiales de esta especialidad: Veselin Topálov (Ruse, Bulgaria, 1975) . Gran Maestro de ajedrez  desde 1992 y quien tiene en su historial, entre otras gestas, ser Campeón Mundial Sub-14 en 1989 y en 1990 Subcampeón Mundial Sub-16, y  Judit Polgar (Hungría 1976), la mejor jugadora de ajedrez de la historia que también posee el título de Gran Maestro Internacional. En Abril del 2006 era la número 14 del mundo según la lista de la FIDE (que incluye hombres y mujeres) y es la única mujer entre los 100 mejores de este listado .

Ambos volvieron a encandilar al público que llenó la sala de la pinacoteca bilbaína y a las cientos de miles que siguieron las partidas a través de Internet con un juego de altísimo nivel que sólo podría ser firmado por alguno de los grandes en una partida de ajedrez clásico.

El búlgaro, número 1 del ranking mundial, alcanzó la última jornada con la necesidad de unas tablas en cualquiera de las dos últimas partidas para conquistar este histórico “match” y logró su objetivo al primer intento. Topalov, que comenzó el quinto y penúltimo juego con blancas, ofreció tablas a Polgar tras 45 movimientos.

La creatividad y la agresividad de la única mujer que ha entrado entre los 10 mejores del mundo chocó de nuevo contra un Topalov que rozó la perfección y que en este torneo ha planteado un juego, a juicio de los analistas internacionales, "digno de una computadora" con el mérito añadido de haberlo desarrollado frente a un tablero vacío.

El búlgaro demostró el gran control y precisión con el que ha afrontado este duelo y supo racionarse hasta conseguir la victoria.

UN JUEGO CON MUCHA HISTORIA

La primera noticia que se tiene del ajedrez a ciegas aparece en un manuscrito del Museo Británico en el que se habla de un viajero griego llamado Joseph Techelebi que sorprendía a los ajedrecistas con una increíble habilidad para jugar, y triunfar, sin ver el tablero de ajedrez. Techelebi, según cuentan, estuvo en  Persia y en varias regiones del Este, extendiéndose su reputación por varios países.

Esta modalidad de ajedrez se desarrolló originalmente como una manera de ayudar a la gente a mover sus manos con precisión sin el uso de la vista. En la India pre-medieval donde fue muy conocido, el ajedrez a ciegas era practicado realizando el jugador sus propios movimientos en el tablero. En esos tiempos al jugador se le permitía sentir todas las piezas en el tablero para establecer una imagen visual en su mente de la situación antes de hacer un movimiento.

Dice la tradición que Bin Jubair (665-714), un Juez africano que residía en el Medio Oriente, se vuelve famoso por ser el primer jugador de ajedrez a ciegas que le da la espalda al tablero y que juega sin ningún conocimiento directo del contenido del tablero, dejando que un asistente haga sus movimientos por el.

El juego de Jubair alcanza renombre a nivel mundial al tratar grandes jugadores de emularlo, reconociendo que era algo muy difícil.

A través del tiempo, el ajedrez a ciegas se vuelve una variante del ajedrez popular entre maestros.

Hasta la disputa de este primer Duelo Mundial, el más prestigioso de esta especialidad era el torneo Melody Amber de Mónaco, donde se reúnen cada año a los mejores jugadores del mundo que se enfrentan en duelos singulares que consisten en una partida rápida y una partida a ciegas.

En este torneo, los jugadores tienen una pantalla de ordenador delante donde se muestra un tablero vacío, sin piezas, y realizan su jugada mediante el ratón del ordenador indicando la casilla de origen y la de destino de la pieza que quieren mover.

[EFE][foto: EFE]

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