Levantadores de piedra, los sansones vascos

El levantamiento de piedra es quizás la más espectacular y remota de las modalidades de deporte tradicional del País Vasco (al norte de España), y sus forzudos protagonistas son auténticos...
 El levantamiento de piedra es quizás la más espectacular y remota de las modalidades de deporte tradicional del País Vasco (al norte de España), y sus forzudos protagonistas son auténticos sansones que consiguen levantar moles increíbles de hasta

MEDIOTIEMPO | Agencias23 de Enero de 2007

  • Desafíos y apuestas
  • Momento grande en las fiestas

El levantamiento de piedra es quizás la más espectacular y remota de las modalidades de deporte tradicional del País Vasco (al norte de España), y sus forzudos protagonistas son auténticos sansones que consiguen levantar moles increíbles de hasta329 kilos.

No se sabe exactamente cuándo nació este deporte, que al igual que otras competiciones tradicionales vascas como las de los cortadores de troncos o el arrastre de piedras por parte de bueyes, convierten en espectáculo las duras tareas del campo.

El Gobierno regional de esta comunidad del norte de España fronteriza con Francia sostiene la teoría de que esta modalidad deportiva nació en las romerías y fiestas patronales de los pequeños pueblos vascos, donde los varones, animados por el calor provocado por la ingesta de sidra o vino, pugnaban por levantar la piedra más grande.

DESAFÍOS Y APUESTAS

Y así comenzaron los desafíos, primero en los caseríos, canteras, o donde se encontraran las piedras más grandes susceptibles de ser levantadas, hasta que a principios del siglo XX se regularizó la forma de las moles y se restó espontaneidad a los retos.

Lo que perdió en improvisación lo ganó en puesta en escena, ya que la competición se trasladó hasta la plaza de los pueblos donde, como sucede en casi todos los deportes tradicionales vascos, el público aprovecha el desafío para cruzar sus apuestas a favor de uno u otro contendiente.

Importantes sumas de dinero, propiedades o caseríos enteros se han llegado a apostar los seguidores de espectáculos como la pelota vasca, el corte de troncos con hacha, el levantamiento de piedra o las competiciones de remo en mar abierto, ya que cualquier motivo, reto o bravuconada es buena para cruzar una apuesta en el País Vasco más rural.

Las piedras con que se compite en el levantamiento son cilíndricas, cúbicas o rectangulares y, en función de su peso o forma, la prueba consiste en ver quién las levanta más veces, quien la hace girar en torno al cuello en más ocasiones o quién es capaz de estabilizarla en el hombro siquiera una vez.

Esta última modalidad, que se ejecuta con una piedra rectangular, es la más llamativa por el tamaño de las moles que llegan a alzar los levantadores, quienes, hasta levantar la pieza mayor, logran cargar al hombro pedruscos de un peso impresionante con el únicoobjetivo de ir tonificando sus músculos, no tan dibujados como los de los deportistas de elite, pero igualmente potentes.

No hace falta decir que los levantadores, para poder contrapesar la piedra, no son pequeños. Es el caso de Inaxio Perurena, hijo del legendario levantador Iñaki Perurena que, con sólo 22 años mide 1,95 metros y pesa 128 kilos. Eso le ha ayudado para levantar una mole de 280 kilos con las dos manos, y de 215 con una sola.    Actualmente el récord lo ostenta el "harrijasotzaile" navarro -que así se llama en lengua vasca a los levantadores de piedra- Migueltxo Saralegi, al conseguir alzar 329 kilos.

MOMENTO GRANDE EN LAS FIESTAS    Para llevar a cabo su proeza, el deportista, acompañado a lo sumo por alguien de su confianza que lo abanica antes de afrontar el esfuerzo, se sitúa frente a la piedra, la agarra por sus asideros y la hace rodar primero hasta la cintura para luego, en la etapa más difícil del ejercicio, alzarla hasta el hombro donde debe estabilizarla un tiempo mínimo.    Si se logra la hazaña, el ejercicio se convierte en el momento grande de las fiestas rurales y el levantador en el gran protagonista momentáneo de la fecha, ya que al día siguiente debe regresar al oficio con el que se gana la vida, puesto que lo del levantamiento de piedra no es más que una afición.

El esfuerzo de los deportistas y la admiración de los espectadores ante su esfuerzo se unen de forma constante en casi todas las modalidades deportivas tradicionales vascas, como las competiciones de corte de troncos con hacha, de siega de prados con guadaña o las carreras de resistencia con lecheras.

La práctica de los deportes tradicionales vascos no tiene mucho seguimiento entre los jóvenes, de forma que en la actualidad, como sucede en el caso de los Perurena, es frecuente que destaquen chicos descendientes de las viejas glorias.

Hay incluso algunas mujeres, como la joven vizcaína Miren Urkiola, que ya participa en campeonatos y levanta hasta nueve veces la piedra de 100 kilos. Son los herederos de una antigua tradición muy arraigada en las zonas rurales y que deja boquiabiertos a todos los visitantes. 

[EFE][foto: EFE]

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