La esquina de la pasión enmascarada

La esquina de Dr Río de la Loza y Dr Lavista es testigo cada semana de cómo los hombres dejan de serlo para convertirse en ídolos que rompen con la barrera de la gravedad.
 La esquina de Dr Río de la Loza y Dr Lavista es testigo cada semana de cómo los hombres dejan de serlo para convertirse en ídolos que rompen con la barrera de la gravedad.

Arturo Muñoz | MEDIOTIEMPOArena México. 10 de Marzo de 2007

  • Un minuto de silencio en memoria de Black Shadow

La esquina de Dr Río de la Loza y Dr Lavista es testigo cada semana de cómo los hombres dejan de serlo para convertirse en ídolos que rompen con la barrera de la gravedad.

Los adultos dejan la estafeta a los nuevos aficionados, no se corea el nombre de Blue Demon o Santo, pero el grito de Místico, retumba en el gigante de hierro.

Pancartas, llaveros, playeras, capas, con el luchador de moda se venden como pan caliente. Las figuras de acción son pretendidas por diversos aficionados.

Los minutos transcurren, las máscaras que portan los ídolos, son ahora propiedad de los pequeños.

Aficionados con más de sesenta años, parecen con una inyección de vida, tras observar el imponente escenario.

La ansiedad recorre el cuerpo, el éxtasis llega cuando el anunciador llamado por algunos "mucha crema", toma el micrófono, se dirige al centro del encordado y comienza el ritual:

"Lucharán de dos a tres caídas sin límite de tiempo" es el grito de guerra, el tiempo se detiene, transcurre al ritmo de las llaves y las contrallaves, la respiración se contiene cuando los gladiadores vuelan por la tercera cuerda.

De un pasillo humeante, surgen los estetas. un estruendo alboroto lleno de gritos y abucheos, insultos e improperios son parte del folklor de este deporte. euforicos espectadores, son partícipes de esta interminable lucha entre el bien y el mal. El ring, mártir de las peleas, ese ser que encierra entre sus brazos elásticos, la vida y la muerte. salpicado por la sangre y el sudor de los titanes, es  mudo testigo de la pasión que sobre el se suscita.

Las luchas que mantendrás a los aficionados al filo de sus butacas, los segundos que serán eternos marcaran el destino de sus vidas. Electrizante y no apta para cardiacos, interminable como la agonía del ídolo y veloz como la cerveza que refresca los paladares ávidos de vevenganza.

Sin embargo, entre rechiflas o aplausos, el luto está presente. Uno de los grandes perdió la lucha que el tiempo siempre ganar, Black Shadow, falleció por lo que la arena se le entrega con un minuto de aplausos que donde quiera que esté el "hombre de goma" seguro habrá escuchado.

Sea cual sea el resultado, los gladiadores dejaran la vida en el cuadrilatero, sus fieles seguidores apoyaran con sus brazos simulando el vuelo como lo hace Corleone o encenderan una nueva mecha para que explote la dinamita de Universo 2000.

Y es por eso, que no solo se juega la vida y el honor en estas cuatro esquinas, sino se deja el alma y el corazón  no de uno sino de miles que palpitan, al ritmo del 1…2…3…Fuera.[mt][foto: Cortesía CMLL]

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