Windsurf, pasión de libertad y naturaleza

Navegando al viento. El lema fundamental del windsurf comporta una filosofía y combina el amor y la pasión por la libertad y la naturaleza, de ahí su carácter expansivo e individualista. Una vez...
 Navegando al viento. El lema fundamental del windsurf comporta una filosofía y combina el amor y la pasión por la libertad y la naturaleza, de ahí su carácter expansivo e individualista. Una vez en la tabla solo están el navegante y el mar…

MEDIOTIEMPO | Agencias15 de Marzo de 2007

  • Modernos materiales
  • Algo extra para el camino

Navegando al viento. El lema fundamental del windsurf comporta una filosofía y combina el amor y la pasión por la libertad y la naturaleza, de ahí su carácter expansivo e individualista. Una vez en la tabla solo están el navegante y el mar…

Desde que el estadounidense Hoyle Schweitzer a finales de la década de los 60, inventó esta mezcla entre la vela ligera y el surf, el windsurf no ha parado de crecer.

En 1980 fue incluido en el programa de  competiciones olímpicas de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles (EUA) con lo que además posee una carácter oficial.

Aunque en principio este deporte se practicó  de forma minoritaria por los hombres, hoy en día son cada vez más las mujeres aficionadas a la intensidad de la tabla deslizante y la vela. 

Las mujeres marchan en caravanas junto a los hombres a los diversos santuarios del windsurf en el mundo para practicar uno de los deportes más apasionantes que se pueden disfrutar en el mar. Eso sí, tan gratificante como caro.

MODERNOS MATERIALES

El lema fundamental del windsurf que también comporta una filosofía, combina el amor y la pasión por la libertad y la naturaleza, de ahí su carácter expansivo e individualista. Una vez en la tabla sólo están el navegante y el mar.

Existen una múltiple variedad de dispositivos y de diseños de vela, pero básicamente, además de la propia vela y la tabla, algunos añadidos son los sujetapies, que pueden llevar orza, que es una pieza suplementaria metálica y de forma de triángulo rectángulo, cuyo cateto mayor se aplica y asegura exteriormente a la quilla de los balandros de regata, a fin de aumentar su calado y procurar su mayor estabilidad y mejor gobierno para ceñir.

Las velas también han evolucionado en sus materiales y constitución, utilizando un mástil generalmente de fibra de carbono o de aluminio recubierto de poliuretano. Van atravesadas por una serie de sables que aportan mayor consistencia y tensión a la propia vela. 

Para garantizar la sujeción la vela contará con un pequeño arco en forma de baranda llamado botavara. En el tejido,  además,  hay un espacio plástico transparente llamado "ventana" que sirve para que el navegante controle lo que ocurre al otro lado de la vela.

La botavara posee una sujeción que se ancla al arnés del navegante y que sirve para hacer contrapeso con el propio cuerpo y descansar los brazos, llamada escota.

También posee una sujeción a la tabla llamada driza, que va unida a un elástico como protección en caso de desengancharse la base del mástil de la tabla.

Otros de los elementos de la tabla es un pequeño dispositivo llamado cunningham que va conectado a un dispositivo rotable que sirve de base al mástil y que garantiza, entre otras cosas,  que la vela no se desprenderá de la tabla durante el ejercicio del deporte.

La tabla, finalmente, lleva una aleta fija que sirve para mantener el rumbo en la dirección que se desea.

ALGO EXTRA PARA EL CAMINO

Por obvio que parezca es fundamental saber nadar, si bien es cierto que prácticamente no hace falta, es fundamental cuando no se está en control de la vela.

Si va a adentrarse en el mar procure que alguien sepa que está ahí, además de llevar un mínimo equipo de salvamento como un salvavidas hinchable, un silbato y un espejo para realizar señas.

Incluso en aguas cálidas es necesario el traje de neopreno, toda vez que a cierta profundidad y distancia de la costa el agua pasa a ser fría.

Debe conocer las previsiones metereológicas y verificar el estado del material al menos dos veces antes de usarlo. Conocer el lugar donde practicará el deporte y aspectos como la corriente, la dirección del viento y la profundidad son muy importantes.

Es fundamental no alejarse de la costa y no intentar hacer proezas, cada quien debe conocer sus límites y aceptarlos para no correr riesgos innecesarios.

Hay un montón de razones imaginables para no abandonar la tabla en caso de cansancio o de accidente porque es un excelente salvavidas y porque es muy visible desde lejos.

Aprender resulta más fácil de lo que parece, aunque veamos que los principiantes caen una y otra vez, pero la fuerza de voluntad y unas cuantas horas de dedicación, permitirán adquirir el sentido del equilibrio necesario, unido a la complejidad del viento, necesarios para ponerse en pie sobre la tabla e iniciar los primeros pasos hacia la navegación.

El primer paso consiste en subirse a la tabla con las rodillas arqueadas en equilibrio y una vez de pie levantar la vela con la driza hasta asirla por el mástil y luego la botavara.

Adopte la posición de navegación en función de la dirección del viento y como no, la dirección en la que quiera ir. 

Es importante resaltar que el comportamiento de la vela de windsurf es igual al de cualquier barco de vela, lo que significa que el deportista podrá desplazarse en contra del viento hasta 45 grados en relación a la línea recta.

[EFE][foto: EFE]

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