El boxeo necesita una gran pelea

La emoción se respira en la capital de las apuestas, donde el acontecimiento del próximo fin de semana hace que muchos se acuerden de la época dorada del boxeo.
La emoción se respira en la capital de las apuestas, donde el acontecimiento del próximo fin de semana hace que muchos se acuerden de la época dorada del boxeo.
 La emoción se respira en la capital de las apuestas, donde el acontecimiento del próximo fin de semana hace que muchos se acuerden de la época dorada del boxeo.

MEDIOTIEMPO | Agencias28 de Abril de 2007

  • Lo único que De La Hoya y Mayweather tienen que hacer es ofrecer un buen espectáculo

La emoción se respira en la capital de las apuestas, donde el acontecimiento del próximo fin de semana hace que muchos se acuerden de la época dorada del boxeo.

En los hoteles no hay cupo, los famosos están de camino, y Oscar De La Hoya y Floyd Mayweather Jr. se comportan como si fuera 1985.

La percepción general es que el boxeo está muerto, asesinado por la codicia, malos manejos y la apatía general del público.

Pero nadie se daría por enterado a juzgar por los precios de reventa de las entradas para la pelea del próximo sábado en el hotel MGM Grand, que van desde los 1.000 hasta los 20.000 dólares por un asiento al lado del cuadrilátero.

El combate es la combinación perfecta para el boxeo, y justo cuando más lo necesita. Incluso podría ser la pelea más lucrativa en la historia, cuando se sumen todos los ingresos.

La reyerta es tan importante que no sólo tiene su propia lata de cerveza, sino que también su propio reality show. La cervecería mexicana Tecate está promocionando la pelea, y la cadena HBO hace lo mismo con una serie de media hora protagonizada por la excéntrica familia Mayweather.

Si uno sintoniza el domingo por la noche, podrá ver al padre de Floyd abandonar los entrenamientos de su hijo porque su hermano, quien entrena a Mayweather, le faltó el respeto. Si es afortunado, hasta podrá ver a Floyd Sr., ex entrenador de De La Hoya, recitar uno de sus poemas.

De La Hoya, por su parte, se concentrará en lo que hace mejor: verse bien. Ese es su papel en esta pelea, mientras que Mayweather está contento con el de villano frente a la última súperestrella del boxeo.

Mayweather ha cumplido con su parte a la perfección, una de las razones por la que será la pelea más grande y lucrativa de todas las que ha tenido De La Hoya. Y esa es una larga lista, tomando en cuenta que el hijo de mexicanos es el único peleador aparte de Mike Tyson y Evander Holyfield que logró vender sin problemas en la década pasada.

De La Hoya ha generado unos 492 millones de dólares en ingresos por los derechos de televisión rentada en su carrera, y esta pelea lo ubicará por encima de Tyson y Holyfield en ese renglón.

Y lo ha logrado a pesar de pelear poco en años recientes, y de perder dos de sus cuatro últimas reyertas.

A pesar de eso, De La Hoya es la única figura capaz de llenar estadios y vender la televisión por paga, en un deporte que solía tenerlas por montones. Ese es el problema real del boxeo.

Al menos por una noche, esos problemas serán olvidados. La pelea ya impuso un récord de venta de taquillas por 19 millones de dólares, los ricos y famosos se pelean por asientos al lado del ring, y las taquillas de 50 dólares para verla en sistema de circuito cerrado en hoteles de Las Vegas son vendidas por el triple de ese precio.

Ahora lo único que De La Hoya y Mayweather tienen que hacer es ofrecer un buen espectáculo.

Porque el boxeo no sólo necesita una buena pelea. Necesita una gran pelea.

[AP][foto: Mexsport]

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