Alpinismo, amor por los techos del mundo

Conquistar el cielo es posible siempre y cuando tus cualidades físicas sean la de un deportista de élite. Respirar un aire ajeno a la polución de cualquier ciudad, disfrutar de paisajes únicos y,...
Conquistar el cielo es posible siempre y cuando tus cualidades físicas sean la de un deportista de élite. Respirar un aire ajeno a la polución de cualquier ciudad, disfrutar de paisajes únicos y, sobretodo, mirar al mundo desde otra perspectiva. El alpini
 Conquistar el cielo es posible siempre y cuando tus cualidades físicas sean la de un deportista de élite. Respirar un aire ajeno a la polución de cualquier ciudad, disfrutar de paisajes únicos y, sobretodo, mirar al mundo desde otra perspectiva. El alpini

MEDIOTIEMPO | Agencias1 de Junio de 2007

  • Inconvenientes

Conquistar el cielo es posible siempre y cuando tus cualidades físicas sean la de un deportista de élite. Respirar un aire ajeno a la polución de cualquier ciudad, disfrutar de paisajes únicos y, sobretodo, mirar al mundo desde otra perspectiva. El alpinismo es, sin duda, un deporte de altura.

Encasquetarse el arnés y las botas, coger el piolet o el mosquetón... actividades cotidianas para cualquier escalador que se precie. La Real Academia Española define a esta actividad como el "deporte que consiste en la ascensión de altas montañas". Pero, ¿Cuáles son las más codiciadas?

La cumbre del Nanga Parbat (Pakistán), a 8.125  metros- casi 27.000 pies- de altitud, es la octava más alta del mundo. Los alpinistas que la han conquistado han tenido que soportar temperaturas de hasta 25 y 30 grados bajo cero, además de respirar una cantidad de oxígeno sensiblemente menor que hay a nivel del mar (una tercera parte).

Al recibir menos oxígeno del habitual, los alpinistas tienen todavía más sensación de frío. Por eso deben de abrigarse con ropa térmica que les permita "engañar" un poco a las corrientes de aire, aunque con el esfuerzo físico que realizan se calientan enseguida.

El pico Makalu, en el Himalaya, es otro de los puntos más interesantes para escalar. Desafortunadamente, han sido muchos los que han desaparecido en esta travesía, que es la quinta más alta del mundo con casi 28.000 pies –8.463 metros-. Un hombre tan sólo puede sobrevivir cinco días a esta altura. Perderse es prácticamente perder la vida.

Pero no sólo la desorientación puede causar la muerte. Son muchos los peligros a los que se arriesgan los amantes de los techos del mundo. Entre ellos están las avalanchas, que suceden cuando bloques de nieve se desprenden y caen, arrasando todo lo que hay en su paso.

¿Quién no ha oído hablar del K-2? También llamado Monte Chogori  (8.611 metros- unos 28.400 pies) es una de las secciones más deseadas, ya que es la segunda más alta del mundo, por detrás del Everest (8.842 metros- unos 29.000 pies).

En Europa, la más codiciada es el Elbrus, en Rusia, por ser la más alta -5.642 metros- caso 19.000 pies-.

INCONVENIENTES

Muchos montañeros han sufrido edema pulmonar y congelación de pies -con la consiguiente amputación de dedos-, y de córnea. Está claro que el alpinismo es sólo apto para valientes. 

Precisamente, investigadores de la Universidad de Barcelona han descubierto que un componente de la Viagra, podría llegar a combatir este edema pulmonar de altura. Esta enfermedad se caracteriza porque los pulmones se llenan de líquido. La razón principal es la alta presión atmosférica a la que los escaladores se someten.  

Pero los alpinistas parecen ser de hierro, y bien merece la pena sufrir si se conquistan montes como el citado Everest. El veterano montañero nepalí, Appa Serpa, ha batido el récord, ya que ha alcanzado tan deseada cima ¡17 veces!

Y es que estos montañistas se sienten más seguros en las montañas que en las propias ciudades. El alpinista explorador  Reinhold Messner- famoso por hazañas como conquistar el Everest sin oxígeno-, ha comentado que "hay más peligro en ciudades como Madrid o Nueva York" que en los techos del mundo.

"El escalador no se divierte cuando tiene que sufrir las inclemencias del tiempo, temperaturas extremas, imprevistos como tormentas, falta de oxígeno, de comida", dijo, pero suponemos que vale la pena si repiten decenas de veces la experiencia.

El mar de nubes, la sensación de llegar a una meta después de sufrir por el frío y el esfuerzo, el compañerismo... al fin y al cabo, es como conquistar parte del mundo. Un privilegio sólo apto para valientes.

[EFE][foto: EFE]

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