Obras inacabadas, violencia y caos a dos semanas del inicio de Río 2007

Obras inacabadas, cráteres en el asfalto, alcantarillado reventado, promesas incumplidas y violencia descontrolada es el panorama de Río de Janeiro a dos semanas del comienzo de unos Juegos...
Obras inacabadas, cráteres en el asfalto, alcantarillado reventado, promesas incumplidas y violencia descontrolada es el panorama de Río de Janeiro a dos semanas del comienzo de unos Juegos Panamericanos que han visto su presupuesto inicial multiplicado p
 Obras inacabadas, cráteres en el asfalto, alcantarillado reventado, promesas incumplidas y violencia descontrolada es el panorama de Río de Janeiro a dos semanas del comienzo de unos Juegos Panamericanos que han visto su presupuesto inicial multiplicado p

MEDIOTIEMPO | Agencias28 de Junio de 2007

  • Hasta ahora, ninguna de las instalaciones de los Panamericanos ha sido inaugurada

Obras inacabadas, cráteres en el asfalto, alcantarillado reventado, promesas incumplidas y violencia descontrolada es el panorama de Río de Janeiro a dos semanas del comienzo de unos Juegos Panamericanos que han visto su presupuesto inicial multiplicado por ocho.

Según cálculos de la prensa, las inversiones para organizar los Panamericanos, que hace cinco años fueron calculadas en 409 millones de reales (unos 205 millones de dólares), ya llegan a 3.200 millones de reales (unos 1.600 millones de dólares).

El Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el Alcalde de Río de Janeiro, César Maia, han negado en diversas ocasiones que el monto de los Juegos se haya desorbitado.

Según datos oficiales, el Ayuntamiento de Río ha invertido aproximadamente 550 millones de dólares y el Gobierno Nacional, unos 350 millones de dólares más.

Ambos dirigentes no dudan en justificar el dispendio realizado, por el "aval" que supondrán los Juegos para apoyar una futura candidatura de la ciudad a albergar los Juegos Olímpicos.

Maia aseguró que Río necesita construir instalaciones "de padrón olímpico", puesto que "quiere disputar las Olimpiadas de 2016".

No obstante, los gastos se han disparado pese a que se han dejado de realizar carísimas obras, como la presupuestada ampliación del metro hasta el barrio de Barra da Tijuca, uno de los principales escenario de los Juegos, y el aeropuerto internacional Tom Jobim.

Además, las obras a contrarreloj para finalizar las instalaciones inacabadas y la aparición de nuevos problemas, como deslizamientos de tierras junto a la Villa Panamericana, prometen inflar aún más la factura final.

Un cráter de 10 metros de ancho y cuatro de profundidad se abrió el lunes en una de las principales vías que conducen a la futura residencia de los atletas. Según cálculos del Ayuntamiento, no estará reparado antes de la llegada de las delegaciones, el próximo 4 de Julio.

Hasta ahora, ninguna de las instalaciones de los Panamericanos ha sido inaugurada.

El flamante Estadio olímpico Joao Havelange, que albergará las competiciones de atletismo y varios partidos de futbol, será inaugurado el próximo sábado, con un encuentro de la Liga de futbol entre Fluminense y Botafogo.

El gimnasio Maracanazinho, donde se disputará el voleibol y que ha sido totalmente reformado para los Juegos, está pendiente de los últimos retoques y pruebas de iluminación.

El mítico Estadio Maracaná fue cerrado para la construcción de un escenario de 28 metros de diámetro y cinco de altura para la ceremonia de apertura, que se realizará el día 13 de Julio.

El que otrora fue el mayor estadio del mundo recibió una profunda reforma para los Juegos, que incluyó la instalación de sillas que redujeron su capacidad de 200.000 a unos 90.000 espectadores.

La Villa Panamericana, el complejo deportivo del Autódromo -que incluye un velódromo, un parque acuático y una arena polideportiva- y el complejo Riocentro, que albergará la gimnasia, judo y otras luchas, aún están en obras y posiblemente no sean inaugurados hasta pocos días antes del inicio de los Juegos.

Otro de los mayores quebraderos de cabeza, la seguridad, tampoco está garantizada, pese a la insistencia de los organizadores.

Unos 15.000 policías y agentes del cuerpo de elite de la Fuerza Nacional de Seguridad patrullarán las calles de Río durante los juegos, en un esquema que ha supuesto una inversión adicional de cerca de 180 millones de dólares.

Además, el Gobierno Federal ha aportado armas de asalto, helicópteros y numerosos vehículos de refuerzo, en un intento de pacificar las favelas que llevan semanas en pie de guerra, produciendo tiroteos junto a las autovías de la ciudad y el aeropuerto.

El técnico de la Selección Brasileña de Voleibol, Bernardo Rezende "Bernardinho", llegó a recomendar a las familias de sus jugadores que no viajen a Río durante los juegos, puesto que la ciudad, según él, está en "guerra".

[EFE][foto: Mexsport]

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