Rigondeaux dice que no trató de desertar

El boxeador cubano Guillermo Rigondeaux afirmó que nunca intentó desertar durante los Juegos Panamericanos en Río de Janeiro, que se ausentó de un pesaje porque comió de más y permaneció...
El boxeador cubano Guillermo Rigondeaux afirmó que nunca intentó desertar durante los Juegos Panamericanos en Río de Janeiro, que se ausentó de un pesaje porque comió de más y permaneció desaparecido casi dos semanas junto con su compañero Erislandy Lara
 El boxeador cubano Guillermo Rigondeaux afirmó que nunca intentó desertar durante los Juegos Panamericanos en Río de Janeiro, que se ausentó de un pesaje porque comió de más y permaneció desaparecido casi dos semanas junto con su compañero Erislandy Lara

MEDIOTIEMPO | Agencias8 de Agosto de 2007

  • "No somos malos muchachos", recalcó Rigondeaux

El boxeador cubano Guillermo Rigondeaux afirmó que nunca intentó desertar durante los Juegos Panamericanos en Río de Janeiro, que se ausentó de un pesaje porque comió de más y permaneció desaparecido casi dos semanas junto con su compañero Erislandy Lara porque "estábamos perdidos".

Aún así, Rigondeaux reconoció que al igual que Lara cometió una "grave indisciplina", que de momento ya le costó el puesto en la Selección Cubana, según afirmó el Presidente Fidel Castro.

"Estábamos perdidos, lejos de Río, no sabíamos como regresar", dijo Rigondeaux el miércoles en una entrevista en su casa en el barrio Boyeros de la capital cubana.

Instalado en el sofá de la sala y con su hijo Guillermo de cinco años sentado en su regazo, Rigondeaux ofreció su versión de los extraños hechos que produjeron su descalificación de los Panamericanos, su desaparición, y posterior arresto y deportación a Cuba.

Rigondeaux recordó que después de ganar la primera pelea en los Panamericanos quiso ir de compras junto con Lara a pesar de que estaba prohibido hacerlo.

"Salimos con un alemán, lo hicimos sin autorización, esa fue la primera indisciplina, nunca me había pasado", indicó.

El peso gallo, Bicampeón Olímpico y Mundial, agregó que "después nos complicamos, comimos mucho y decidimos no virar porque no teníamos tiempo para hacer el peso al día siguiente. Nos dio miedo, era muy grave, Cuba nunca perdió una pelea en el pesaje. En ese momento no reflexionamos más".

De ahí en adelante, dijo que estuvo en una casa junto con el alemán y otras personas, de donde no sabía cómo salir para regresar a Cuba.

Según la Policía brasileña, el dúo, que desapareció el 22 de Julio, fue arrestado 11 días después en Cabo Frío, un balneario cerca de Río de Janeiro, cuando se venció el límite de tiempo concedido en su visa.

Allí, las autoridades dijeron que ambos parrandearon a todo dar.

El sábado, los dos fueron deportados a Cuba después de "rechazar nuestras repetidas ofertas de asilo político", afirmó un Vocero de la Policía que habló bajo la condición de permanecer en el anonimato como es la costumbre en Brasil.

"Nos dijeron que amaban a su país y que querían volver a casa", agregó.

Los boxeadores le dijeron a la Policía que fueron abordados por un empresario alemán, y que le dieron sus pasaportes. El mes pasado, la empresa alemana de promotores Arena anunció con bombos y platillos que Rigondeaux y Lara habían firmado contratos de cinco años.

En Marzo, Arena contrató a los Campeones Olímpicos cubanos Yan Barthelemy, Yuriorkis Gamboa y Odlanier Solís, quienes desertaron durante un viaje a Venezuela en Diciembre.

Rigondeaux relató que el alemán y sus acompañantes "nos llevaron a varios lugares y decían que no podíamos salir, nos ofrecieron dinero, mucho dinero (no precisó la cantidad) pero dijimos que no".

"En viajes anteriores me hicieron ofertas, siempre las rechacé porque en Cuba me esperan miles de aficionados que me quieren y que nunca defraudé hasta ahora", dijo.

Según Rigondeaux "fueron momentos tristes de los que no me gusta hablar".

La Policía carioca también informó el miércoles que investiga la posibilidad de que Rigondeaux y Lara hayan sido drogados antes de desaparecer de la Villa.

"Hay señales de que los dos cubanos abandonaron la Villa Panamericana bajo el efecto de algún tipo de droga", dijo el Vocero de la Policía Federal. "Hay una investigación abierta y hemos identificado a algunos sospechosos, pero todavía es muy temprano para dar más detalles".

Rigondeaux, al ser cuestionado sobre este tema, afirmó que no fue drogado.

El púgil dijo que "un día logramos acercarnos a un pescador, le dijimos que llamara a la Policía, y enseguida vino".

El boxeador aseguró que tiene esperanzas de volver a pelear por Cuba, a pesar de que Castro anunció que Rigondeaux y el welter Lara "llegaron a un punto sin retorno como parte de una Delegación Cubana en ese deporte".

"Estoy dispuesto a triplicar el entrenamiento para traer el año que viene la tercera medalla de oro olímpica para mi patria", dijo.

"No somos malos muchachos", recalcó Rigondeaux quien dijo no haber tenido tiempo de leer los periódicos. "Me arrepiento, teníamos miedo de regresar, nos demoramos muchos días pero todo ser humano tiene derecho a equivocarse, reflexionar y recapacitar".

Varios funcionarios del deporte cubano y entrenadores lo visitaron, dijo el púgil de 26 años, "me han tratado igual que siempre, normal, pero estoy en la mayor disposición de explicarme con Fidel".

[AP][foto: AP]

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