Rigondeaux se entrena y espera volver al boxeo

Guillermo Rigondeaux corre, hace abdominales, sombra, levanta pesas y sigue al pie de la letra su rutina de entrenamientos. Lo que todavía no sabe es si volverá a poner a prueba su cuerpo encima...
Guillermo Rigondeaux corre, hace abdominales, sombra, levanta pesas y sigue al pie de la letra su rutina de entrenamientos. Lo que todavía no sabe es si volverá a poner a prueba su cuerpo encima del cuadrilátero.
 Guillermo Rigondeaux corre, hace abdominales, sombra, levanta pesas y sigue al pie de la letra su rutina de entrenamientos. Lo que todavía no sabe es si volverá a poner a prueba su cuerpo encima del cuadrilátero.

MEDIOTIEMPO | Agencias17 de Agosto de 2007

  • Sigue un programa parecido al que tenía en el equipo nacional

Guillermo Rigondeaux corre, hace abdominales, sombra, levanta pesas y sigue al pie de la letra su rutina de entrenamientos. Lo que todavía no sabe es si volverá a poner a prueba su cuerpo encima del cuadrilátero.

El púgil cubano, expulsado por indisciplina de la escuadra de boxeo de la isla, dijo el viernes que mantiene la esperanza de recuperar su puesto en el equipo y de conquistar su tercer título Olímpico el próximo año en Beijing.

"Me quiero mantener en forma física, tengo maestría deportiva puedo estar un tiempo sin hacer técnica en un ring", afirmó Rigondeaux en una entrevista en su casa del barrio capitalino de Boyeros, junto con su esposa Farah Colina y su hijo de cinco años Guillermo.

Rigondeaux y su compatriota Erislandy Lara desaparecieron 11 días durante los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro. Una empresa promotora alemana asegura que ambos firmaron contratos para combatir como profesionales, y la Embajada Germana en Brasil afirmó que solicitaron visas de trabajo.

Rigondeaux rechaza ambas versiones, y asegura que Lara y él nunca intentaron desertar.

Mientras tanto, el peso gallo espera que las autoridades deportivas cubanas revoquen su castigo para volver al deporte en el que se consagró Bicampeón Mundial y Olímpico.

El púgil de 26 años sigue un programa parecido al que tenía en el equipo nacional.

"A las siete de la mañana, corro unos cinco kilómetros, después hago ejercicios en un cuarto de mi casa y las pesas en casa de la vecina", explicó Rigondeaux, mientras su hijo insiste en que se ponga los guantes y boxee con él.

Rigondeaux calificó de "indisciplina" el suceso que protagonizó en Río, "eso pasó, lo importante es lo que va a suceder de ahora en adelante".

Aseguró que desde que volvió deportado a Cuba, no lo visitaron ni los boxeadores ni los entrenadores del equipo de la isla. Sin embargo, el púgil comentó "pienso en positivo, estoy tranquilo a la espera de la decisión de los superiores, que me den la oportunidad de boxear, es lo mío y lo haré bien como siempre".

Cuando se le pregunta sobre las versiones de la empresa promotora alemana Arena y de la embajada germana, Rigondeaux responde con una mueca y oscilación de cabeza.

"Todos los días inventan algo, no voy a darles respuesta", dijo. Y un poco molesto, agregó que "no me gusta hablar, nunca me gustó".

Con 370 victorias y sólo 12 derrotas en toda su carrera como aficionado, el boxeador dijo que le gustaría pelear ante su público en la isla, "para que se sepa que no me dejo caer, estoy aquí dispuesto a boxear y ganar".

[AP][foto: AP]

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×