México y una comedia de enredos

Sin buscarlo y por dos veces seguidas, México fue víctima de errores ajenos durante el Mundial de Atletismo cuando le dieron felices novedades y después lo invitaron al sepelio.
Sin buscarlo y por dos veces seguidas, México fue víctima de errores ajenos durante el Mundial de Atletismo cuando le dieron felices novedades y después lo invitaron al sepelio.
 Sin buscarlo y por dos veces seguidas, México fue víctima de errores ajenos durante el Mundial de Atletismo cuando le dieron felices novedades y después lo invitaron al sepelio.

MEDIOTIEMPO | Agencias28 de Agosto de 2007

  • A México le pasan todas: le dan el dulce y enseguida se lo sacan

Sin buscarlo y por dos veces seguidas, México fue víctima de errores ajenos durante el Mundial de Atletismo cuando le dieron felices novedades y después lo invitaron al sepelio.

La más reciente víctima fue el atleta Juan Luis Barrios, a quien oficialmente lo pusieron en el selecto grupo de los finalistas en una prueba de mediofondo, y resulta que había sido un error de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF por sus siglas en inglés).

Poco antes, al marchista Eder Sánchez le empezaron a lustrar el podio para que fuese a colgarse el Bronce, pero después un invitado reclamó y lo pusieron en lugar del mexicano.

Conclusión: Ni Barrios se convirtió en el primer atleta mexicano de la historia en ser finalista en los 1.500 metros, ni Sánchez le dio a su país la séptima medalla en la caminata desde la inauguración de los mundiales en Helsinki 1983.

Barrios y Sánchez ya habían festejado esas proezas con patente oficial, cuando la IAAF dio marcha atrás. Y a otra cosa.

El caso de Barrios resultó por demás curioso: entró en un cerrado pelotón de punta en la eliminatoria pero visualmente no daba la sensación de que se había clasificado, al menos como escolta del líder.

Pero la pantalla del estadio lo dio como segundo, Barrios aún dentro de la pista se leyó en ese puesto y los periodistas recibieron la planilla oficial con ese resultado. No había porque dudar.

Entonces, Barrios salió por un túnel donde lo esperaba la prensa y se puso a hacer declaraciones plagadas de felicidad.

Poco después, todo volvió a fojas cero cuando la IAAF aclaró que hubo un error y dijo que Barrios no se había clasificado entre los ocho mejores, ya que su tiempo solo le alcanzaba para ser noveno.

Si Barrios lo bajaron del paraíso, a Sánchez le quitaron el pedestal.

Resulta que en la marcha del domingo de los 20 kilómetros, Sánchez había llegado cuarto. Pero mientras hablaba con la prensa se enteró de la descalificación del español Francisco Fernández, quien había sido escolta del campeonísimo ecuatoriano Jefferson Pérez.

Y cuando Sánchez saboreaba las delicias del podio y se sentía como en una nube, otra vez apareció la IAAF.

Ante la protesta de la federación española, la dirigencia del atletismo mundial decidió que Fernández no había incurrido en infracción alguna y solo faltó decir que "Paquillo" es más bueno que el pan.

Todo terminó con Fernández en el podio y con Sánchez en el hotel.

[AP][foto: AP]

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