Lesiones: Síndrome de compartimento

Esta lesión es muy frecuente en los corredores de distancia y ocurre en los compartimentos del antebrazo y de la parte inferior de la pierna. Existen dos compartimentos en el antebrazo y cuatro en...

MEDIOTIEMPO | Redacción

Esta lesión es muy frecuente en los corredores de distancia y ocurre en los compartimentos del antebrazo y de la parte inferior de la pierna. Existen dos compartimentos en el antebrazo y cuatro en la pierna.

Dicho trastorno se produce cuando el músculo se hincha o expande. La presión causada por la acumulación de líquidos o por los músculos que se agrandan hace que el flujo de sangre vaya más lento. Por lo general, un corredor con este síndrome sufre un severo dolor que aumenta al menor movimiento de los músculos.

El síndrome de compartimento puede ser crónico o agudo. Cuando es causado por el ejercicio éste tiende a ser crónico, sin embargo el dolor se alivia estando en reposo, pero vuelve a presentarse al momento del entrenamiento. Sin embargo, cuando es producido por una lesión, el dolor llega a ser muy intenso aún cuando se está en reposo.

Los síntomas

-Debilidad muscular -Adormecimiento -Sensación de cosquilleo -Inflamación -Dolor intenso en la parte afectada

Cuando este padecimiento no es detectado y tratado a tiempo, los síntomas pueden agravarse y provocar pulso débil, pérdida del color de la piel, pérdida de la sensibilidad y hasta parálisis de la pierna.

Las causas

La más común es un mal entrenamiento o un exceso en el mismo, ya que este provoca inflamación y un aumento del tamaño de los músculos que se usan. Sin embargo, este síndrome también puede ser desencadenado por una fractura u otro tipo de lesión. En la mayoría de los casos, la compresión proviene de un yeso muy apretado.

Prevención

-Si corres, evita hacerlo en superficies duras-Utiliza el calzado adecuado-No ejercites en demasía los músculos de las piernas-Realiza ejercicios de calentamiento y, al final, de relajación

La solución

Lo primero es visitar al médico del deporte, ya que él es el único que puede darte un diagnóstico y el tratamiento adecuado. Por lo regular, los casos crónicos y leves no requieren un tratamiento especial; sin embargo, se recomienda un cambio en el tipo de ejercicios y una terapia con el fisioterapeuta. En casos severos de síndrome de compartimento debe practicarse una operación llamada fasciotomía. En este procedimiento se hace una incisión en el tejido conectivo que recubre la zona afectada para aliviar la presión interna y restaurar  el flujo normal de la sangre.

Recuerda que si presentas alguno de los síntomas anteriores es necesario que de inmediato consultes al médico ya que si la obstrucción circulatoria es mayor, el tejido muscular puede comenzar a morir por falta de oxígeno y los nervios de esa zona también pueden sufrir severos daños.

[mt]

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