No hay peor cuña que la de la propia madera: Marcelinho Huertas

Un ex jugador del equipo verdinegro, Marcelinho Huertas, fue el protagonista principal de la gran campanada de la última Jornada en la Liga ACB, la paliza del Iurbentia Bilbao (58-81) al hasta...
Un ex jugador del equipo verdinegro, Marcelinho Huertas, fue el protagonista principal de la gran campanada de la última Jornada en la Liga ACB, la paliza del Iurbentia Bilbao (58-81) al hasta entonces arrollador líder de la competición, el DKV Joventut e
 Un ex jugador del equipo verdinegro, Marcelinho Huertas, fue el protagonista principal de la gran campanada de la última Jornada en la Liga ACB, la paliza del Iurbentia Bilbao (58-81) al hasta entonces arrollador líder de la competición, el DKV Joventut e

MEDIOTIEMPO | Agencias29 de Octubre de 2007

  • Está claro que sus compañeros no echaron de menos al pívot eslovaco

Un ex jugador del equipo verdinegro, Marcelinho Huertas, fue el protagonista principal de la gran campanada de la última Jornada en la Liga ACB, la paliza del Iurbentia Bilbao (58-81) al hasta entonces arrollador líder de la competición, el DKV Joventut en el Olímpic de Badalona.

El base brasileño, que curiosamente está en Bilbao cedido por "la penya", acabó el partido con 25 puntos anotados y 24 de valoración. En ambos casos, el más destacado del partido.

No fue, no obstante, el internacional sudamericano el principal causante de la derrota del todavía líder, sino un trabajo coral antes del descanso (24-42) al que también contribuyó lo suyo otro ex del Joventut, su ex Capitán Paco Vázquez.

Marcelinho si fue, en todo caso, el que aguantó la enorme ventaja de su equipo en un tercer cuarto pleno de decisión y acierto que terminó con 15 puntos.

Ahí frenó a un rival desacertado como nunca antes esta Temporada y que echó mucho de menos a dos de sus jugadores más importantes, Rudy Fernández y Lubos Barton.

También le faltó una pieza básica al conjunto de Txus Vidorreta, un Martin Rancik que no pudo jugar por un pinzamiento en la espalda y que dejó así, en principio, a su equipo sin su principal arma ofensiva dentro de la zona.

Está claro que sus compañeros no echaron de menos al pívot eslovaco, al que suplieron con un trabajo colectivo que el técnico bilbaíno quiere que sea la seña de identidad de un grupo que aspira a transitar por las aguas tranquilas de la Tabla.

En esa línea, la actuación de Huertas fue casi inhabitual en el equipo bilbaíno, que está concebido para una profunda y completa rotación de 10 jugadores y no para rendimientos descollantes de alguno de sus jugadores.

Por ello, anotadores puros como Luke Recker, el mismo Huertas, Rancik y hasta Quincy Lewis, hasta no hace mucho casi hombre-orquesta en el Etosa Alicante, han de ceder protagonismo individual en aras a un esfuerzo de bloque que abre huecos relevantes a otros jugadores.

Entre otros a los Capitanes, Javi Salgado, encargado de gestionar los momentos delicados y determinantes, y jugarse balones decisivos; y Fred Weis, clave por su aportación en defensa, intimidación y rebote.

Pero quizás el que más rentabilice su rol es el internacional croata Marko Banic, un jugador al que no le es fácil fabricarse sus propios tiros, pero que acaba sacando partido de muchas situaciones.

También gozan de roles a tener en cuenta Vázquez y Pedja Savovic, entregados a aspectos más intangibles, pero igual de valorados por su técnico. Hasta el recién llegado Drago Pasalic se está animando para integrar su labor, en principio destinada a la clásica de un cuarto pívot o décimo jugador.

En todo caso ese trabajo de equipo no tiene porque encorsetar a nadie que tenga un día especialmente inspirado, como le pasó a Marcelinho ayer, precisamente en su cancha de los últimos años. Una brillante actuación que dejó claro que, como dice el refrán, a veces "no hay peor cuña que la de la propia madera".

[EFE][foto: Mexsport]

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