Paula Radcliffe, ';mamá'; Campeona

Tras meses de preparación, ha llegado el momento. Mira a su alrededor. Una atleta se santigua. A su lado, sus rivales contemplan impasible el panorama que se extiende tras la línea de salida. Un...
 Tras meses de preparación, ha llegado el momento. Mira a su alrededor. Una atleta se santigua. A su lado, sus rivales contemplan impasible el panorama que se extiende tras la línea de salida. Un disparo y todo empieza. Llega el kilómetro 30, la Quinta Ave

MEDIOTIEMPO | Agencias8 de Noviembre de 2007

  • Isla ha presenciado el retorno de su madre

Tras meses de preparación, ha llegado el momento. Mira a su alrededor. Una atleta se santigua. A su lado, sus rivales contemplan impasible el panorama que se extiende tras la línea de salida. Un disparo y todo empieza. Llega el kilómetro 30, la Quinta Avenida. Es hora de sufrir y sabe que es su momento. Aprieta los dientes mientras trata de no pensar en quien viene detrás. Se adentra en Central Park en busca de la gloria. Un último esfuerzo y el objetivo es suyo. El público de Nueva York corea su nombre mientras disputa el último esprint del maratón más famoso del mundo. Gana y llora. Ha vuelto Paula Radcliffe.

*** Con nueve meses, Isla ha presenciado el retorno de su madre a la élite del atletismo.

*** Las deportistas deben luchar contra las secuelas físicas del embarazo para volver a triunfar.

*** ¿Qué convierte a una mujer en dos días en el icono del deporte moderno? Sin duda, la definitiva repercusión mediática consecuencia de una gesta de tamañas características.

Paula Radcliffe (Northwich, Inglaterra) tuvo un 2005 irregular. Tras la victoria en la maratón de Londres, con dos horas y 17 minutos, disputó el Mundial de Atletismo de Helsinki (Finlandia). En busca de resarcirse de los abandonos del año anterior, obtuvo una discreta novena plaza en 10.000 metros y dias más tarde la victoria en la maratón.

En aquella Nochevieja corrió los 10 Km de la San Silvestre Vallecana (Madrid) en poco más de 31 minutos. Después, decidió ser madre. Isla, su hija, nació el 17 de Enero 2007. Con nueve meses ha presenciado junto a su padre y entrenador de la atleta, Gary Lough, el triunfo de su progenitora en una de las maratones más famosas del mundo, la de Nueva York. 

El embarazo siembra de dudas a numerosas deportistas. Nuestra sociedad, infatigable perseguidora de la equiparación sexual, vive atormentada por tópicos que ensucian nuestra cultura democratizadora. La supuesta "tragedia" (?) que significa el embarazo para la mujer, la inhabilita para ocupar puestos de responsabilidad, trabajar y, si cedemos protagonismo a alguna "res cogitans" demasiado "iluminada", incluso pensar. Si nos ceñimos a la realidad nos topamos con ejemplos que demuestran que el embarazo es una etapa productiva de la vida, también en lo profesional.

La paradoja existe en el deporte. El futbol, el rey, se niega a aceptar descendencia femenina. Ejemplos similares son los del rugby, el balonmano o el cricket, deportes mayoritarios en diversos países. En todos ellos, el sexo masculino sigue acaparando mayor volumen de aficionados y mayor atención por parte de los medios de comunicación. Es en los deportes minoritarios donde la mujer ha conseguido consagrarse de forma equiparable a la del hombre y donde sus logros gozan de mayor prestigio.

No se trata sólo del mérito de Radcliffe. También es el de las atletas Ingrid Kristiansen, Tatiana Lebedeva y Rocío Ríos o el de la tenista Lindsay Davenport. Las deportistas luchan contra las evidentes secuelas físicas del embarazo camino de la élite. Estos ejemplos de esfuerzo desconsiderados a veces en nuestra sociedad adquieren magnitud mediática cuando rozan la excelencia.

El 4 de Noviembre de 2007 el Olimpo se instaló en Nueva York. En la salida esperaban Jelena Procopcuka (Letonia), doble Campeona consecutiva de este maratón, y la etíope Gete Wami, firme perseguidora de la letona en la lucha por el título del Circuito mundial de maratón. Al poco de completar el primer cuarto de la prueba la ex Campeona báltica acusó el duro ritmo que habían impuesto Radcliffe y Wami y optó por apartarse de aquella batalla sin renunciar a su guerra. El duelo de mujeres se prolongó hasta los últimos 1.500 metros, donde la inglesa fulminó a su oponente gracias a un esprint antológico hasta conseguir una marca de 2:23:09, 23 segundos por delante de la etíope.

Sin embargo, esta no fue la mejor marca de Paula Radcliffe. Completó el maratón de Londres,  en 2003, con 2:15:23 y dilapidó todas las teorías acerca del atletismo femenino. El mítico Bikila obtuvo una marca similar en su primera victoria olímpica en Roma 1960. Visto así ¿Qué convierte a una mujer en dos días en el icono del deporte moderno? Sin duda, la definitiva repercusión mediática consecuencia de una gesta de tamañas características. Finalmente se reconoce el esfuerzo del embarazo y el posterior trabajo de quien desea demostrar que hay vida (y mucha) tras la gestación; en el deporte y fuera de él. Hemos aprendido una lección. 

[EFE][foto: EFE]

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