Béisbol y ciclismo, los reyes del dopaje

El ciclismo tendrá que compartir su trono como deporte rey del dopaje.
 El ciclismo tendrá que compartir su trono como deporte rey del dopaje.

MEDIOTIEMPO | Agencias14 de Diciembre de 2007

  • La publicación del informe Mitchell destapó una caja de Pandora

El ciclismo tendrá que compartir su trono como deporte rey del dopaje.

En un año cualquiera, la expulsión del líder del Tour de Francia en plena carrera o el severo castigo a una laureda velocista que confesó su trampa habrían sido las noticias más importantes sobre el tema del dopaje. Pero el 2007 no fue un año cualquiera.

La publicación del informe Mitchell destapó una caja de Pandora sobre el uso de drogas en el béisbol estadounidense, un secreto a voces que ahora cuenta con al menos 85 nombres y apellidos de jugadores de Grandes Ligas vinculados con sustancias para mejorar el rendimiento.

Todos sospechaban de Barry Bonds como usuario de drogas, y ahora el rey de jonrones del béisbol enfrenta un juicio por mentirle a las autoridades al respecto. Pero el poderoso bateador era apenas la punta del iceberg.

De los nombres revelados en el informe, ninguno tiene más peso que el de Roger Clemens, considerado por algunos como el mejor lanzador en la historia, y sin duda alguna el mejor pitcher de su generación.

Su inculpación es el equivalente a que se descubriera que Zinedine Zidane o Ronaldo se doparon en sus mejores temporadas.

El problema es tan serio que la época en que el físico de los jugadores de béisbol creció hasta proporciones caricaturescas tiene su propio título: la Era de los Esteroides.

"Todas las partes involucradas con el béisbol en las dos últimas décadas -los Comisionados, los directivos de clubes, la Asociación de peloteros y los jugadores- comparten de alguna forma la responsabilidad por la era de esteroides", indicó el ex Senador George Mitchell, encargado de la pesquisa.

Clemens, según el informe, utilizó testosterona para mejorar su desempeño en el montículo, donde forjó su leyenda como un pitcher con brazo de hierro.

El "Cohete", como es conocido, jugó esta Temporada con los Yanquis de Nueva York a sus 45 años, una edad a la que la mayoría de los deportistas profesionales ya disfrutan del retiro en alguna playa con una cerveza en la mano.

La revelación sobre el supuesto dopaje de Clemens y la gran cantidad de astros del béisbol estadounidense nombrados en el informe fue una cachetada para un deporte que desde hace varios años intentaba atajar los escándalos por el uso de drogas. Hasta el Presidente George W. Bush, otrora dueño de un equipo de béisbol y ávido fanático de ese deporte, tuvo su opinión al respecto.

"Espero que este informe ayude a dejar la Era de los Esteroides en el pasado", expresó el Mandatario estadounidense. "Podemos llegar a esta conclusión: los esteroides mancillaron al deporte".

Bonds era hasta ahora el rostro del dopaje en Estados Unidos, donde el béisbol es casi una religión al igual que en países como Venezuela y República Dominicana. La fotografía de Clemens ahora lo acompaña en ese catálogo.

El diccionario de dopaje en el ciclismo no se queda atrás, y el 2007 tuvo su buena cuota de escándalos.

Nuevamente su carrera insignia, el Tour de Francia, quedó manchada por los casos de dopaje, retiro de competidores e incluso de equipos enteros.

Michael Rasmussen, líder después de la etapa 16, fue expulsado de la carrera por su equipo Rabobank, que lo acusó de mentir sobre su paradero cuando se ausentó de pruebas de dopaje varios meses antes.

El favorito Alexandre Vinokourov y su equipo Astana también se retiraron, y el ciclista kazajo posiblemente dirá adiós al deporte tras ser suspendido un año por someterse a transfusiones de sangre ilegales.

El ciclismo está haciendo todo lo posible por detener la plaga del dopaje, un problema que le ha costado la pérdida de poderosos patrocinadores, de seguidores, y peor aún, de credibilidad.

El Giro de Italia anunció que para su próxima edición exigirá que los participantes presenten un "pasaporte biológico", una especia de mapa físico de cada persona para rastrear el posible uso de sustancias prohibidas. Pero como ha sucedido una y otra vez, los competidores hallarán la manera de hacer trampa.

Una que finalmente confesó su trampa, después de años de negarla, fue la velocista Marion Jones, la princesa de los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 donde ganó cinco Medallas (tres de Oro y dos de Bronce).

Bajo presión de las autoridades que la investigaban por su vínculo con el laboratorio BALCO, presunto proveedor de sustancias ilegales a atletas de alto nivel como Jones y Bonds, la corredora confesó haber usado esteroides cuando realizó sus gestas en Sydney.

"Quiero decirles que he sido deshonesta y tienen todo el derecho de molestarse conmigo", dijo Jones. "He decepcionado a (mi familia). He decepcionado a mi país y a mí misma".

El Presidente de la Federación Internacional de Atletismo resumió la tragedia de la estadounidense, al decir que "Marion Jones sera recordada como uno de los mayores fraudes en la historia del deporte".

El Comité Olímpico Internacional le quitó las cinco Medallas que ganó en el 2000 y borró todos sus récords. De un plumazo, Jones pasó de ser una de las atletas más celebradas de su era a una anécdota nefasta en la historia del deporte.

Y en otra persona que pagó las consecuencias del dopaje.

[AP][foto: AP]

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