María Sharapova, una máquina de hacer dinero

María Sharapova es más que una tenista. Con dos títulos del Gran Slam y un Masters en su haber, se ha convertido en un icono de la publicidad y es una de las atletas más atractivas del mundo.
María Sharapova es más que una tenista. Con dos títulos del Gran Slam y un Masters en su haber, se ha convertido en un icono de la publicidad y es una de las atletas más atractivas del mundo.
 María Sharapova es más que una tenista. Con dos títulos del Gran Slam y un Masters en su haber, se ha convertido en un icono de la publicidad y es una de las atletas más atractivas del mundo.

MEDIOTIEMPO | Agencias26 de Enero de 2008

  • "Quiero tener hijos"
  • Una carrera meteórica

María Sharapova es más que una tenista. Con dos títulos del Gran Slam y un Masters en su haber, se ha convertido en un icono de la publicidad y es una de las atletas más atractivas del mundo.

DESTACADOS:

+ En la pista no utiliza maquillaje, pero lejos de ella, María Sharapova, de 20 años, es una mujer coqueta, preocupada por su imagen, que allá por donde pasa deja una estela de elegancia, de buen gusto.

+ "No puedo decir si los hombres me quieren por lo que soy o por el personaje que sale en la televisión y que gana dinero. No sé si he estado enamorada, he experimentado diferentes clases de amor. He perdido a veces la cabeza, pero no creo que haya sido amor", declara la rusa al rotativo "The Sunday Times".

+ Desde que el 7 de julio de 2002 fuera finalista en el Wimbledon júnior, en el que cayó ante su compatriota Vera Duchevina, María no ha hecho otra cosa que cosechar éxitos y aumentar su cuenta corriente.

Es rubia, atractiva, mide 1,83 metros, y posee una silueta envidiable pero, además, la rusa, que es una de las tenistas mejor pagadas del mundo, acaba de firmar un contrato millonario con la compañía Sony Ericsson Mobile Communications para los próximos cuatro años. De esta forma, a finales de año, su cuenta de resultados superará los 22 millones de dólares.

Cada vez que golpea la pelota emite un inconfundible gemido que provoca pícaras sonrisas, al mismo tiempo que su cuenta corriente va creciendo.

"Me siento halagada ante la posibilidad de trabajar con una marca tan famosa como Sony Ericsson. La mayoría de la gente me conoce como tenista, pero también me interesa la moda, la música, el cine y el diseño", explicó la tenista.

María Sharápova, que es la número cinco del tenis mundial y tiene en su haber dos títulos de los grandes, Wimblendon (2004) y el Abierto de Estados Unidos (2006), además de otros catorce títulos profesionales, ha sido imagen de firmas de jabones, geles, dentríficos, refrescos, ropa deportiva, relojes, e incluso patrocinó la multinacional empresa productora de software del mundo.

En la pista no utiliza maquillaje, pero lejos de ella, María Sharapova, de 20 años, es una mujer coqueta, preocupada por su imagen, que allá por donde pasa deja una estela de elegancia, de buen gusto.

Ha sido elegida, por cuarto años consecutivo, como la atleta más atractiva del mundo por la revista americana "Maxin". La atractiva rusa tampoco ha dudado en posar en biquini  para la revista americana "Sports Illustrated".

También ha sido portada de revistas como "Vanity Fair", "Rolling Stone" o "Sports Illustrated", y sus admiradores han creado miles de páginas con sus fotos en Internet.

"QUIERO TENER HIJOS"

"No puedo decir si los hombres me quieren por lo que soy o por el personaje que sale en la televisión y que gana dinero. No sé si he estado enamorada, he experimentado diferentes clases de amor. He perdido a veces la cabeza, pero no creo que haya sido amor", declara la rusa al rotativo "The Sunday Times".

"Si no volviera a ganar ningún otro torneo, no me sentiría insatisfecha porque todo lo que he conseguido ya es mucho más de lo que yo misma o mi familia podíamos esperar. Quiero tener hijos, quiero hacer otras cosas en mi vida, quiero tener experiencias que me van a hacer feliz", explica María al periódico "The Sunday Times".

La jugadora comentó que para relajarse antes de un encuentro suele escuchar música, "depende de como me sienta", dijo. "A veces necesito "chill out" o escucho el grupo de Dave Matthews. Es mi favorito. The Fray también y si necesito algo más animado escucho "Hip Hop" y "rythm and blues"".

UNA CARRERA METEÓRICA

Es la primera tenista rusa que ha conseguido alcanzar el número 1 del ranking de WTA (2005) y que tiene en su palmarés dos títulos de "Grand Slam" (Wimbledon 2004 y el Abierto de EUA 2006).

Nació en Niagan, Rusia, el 19 de abril de 1987.  Sus padres huyeron de Bielorrusia por las radiaciones del desastre de Chernobil y se establecieron en la siberiana Niagan, donde vivió hasta la edad de tres años. Luego, la familia se trasladó a Sochi, a orillas del Mar Negro, donde comenzó a jugar al tenis a la edad de cuatro años en una escuela de tenis de su ciudad con la raqueta que le regaló el padre del tenista Yevgueni Kafelnikov.

Desde un principio, se encargó de la dirección su padre Yuri Sharapova, quien sigue entrenándola junto con el ex tenista Michael Joyce.

Con seis años de edad la descubrió Martina Navratilova en un torneo exhibición en Moscú, quien vio en la jugadora mucho futuro y animó a su padre a que la llevara a la academia de Nick Bollettieri, en Bradenton (Florida).

En 1994, junto con su padre, Yuri, y sólo 700 dólares, iniciaron su dura aventura americana, en la que pudieron hacer frente a los 35.000 dólares que anualmente costaba la academia gracias a la ayuda de la agencia IMG.

La reunificación de la familia, con la llegada a EUA de Yelena, la madre, se produjo dos años después.

Desde que el 7 de julio de 2002 fuera finalista en el Wimbledon júnior, en el que cayó ante su compatriota Vera Duchevina, María no ha hecho otra cosa que cosechar éxitos y aumentar su cuenta corriente.

[EFE][foto: EFE]

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