El Súper Bowl amenaza con arruinar la dieta de millones de espectadores

El Súper Bowl no es sólo la competición deportiva que atrae cada año la mayor audiencia mundial televisiva, sino un gran tazón de comidas baratas que amenaza con arruinar las dietas de millones de...
 El Súper Bowl no es sólo la competición deportiva que atrae cada año la mayor audiencia mundial televisiva, sino un gran tazón de comidas baratas que amenaza con arruinar las dietas de millones de espectadores.

MEDIOTIEMPO | Agencias1 de Febrero de 2008

  • Los ataques cardíacos pueden llegar a duplicarse

El Súper Bowl no es sólo la competición deportiva que atrae cada año la mayor audiencia mundial televisiva, sino un gran tazón de comidas baratas que amenaza con arruinar las dietas de millones de espectadores.

Un estudio publicado en la edición de hoy del "New England Journal of Medicine", referido a los peligros de salud que acarrean las grandes competiciones deportivas, como el Mundial de futbol de Alemania del 2006, indica que los ataques cardíacos pueden llegar a duplicarse.

El Súper Bowl que se juega en EUA el domingo en Glendale (Arizona) no es una excepción. Más bien un exponente de este problema, dada la tradición que los estadounidenses tienen de hartarse de "comida basura" mientras ven el partido.

Un estudio del Consejo de Control de Calorías y la Asociación de Comidas de Meriendas (snacks) señala que durante el partido del domingo 3 de febrero entre los New England Patriots de Boston y los Giants de Nueva York, los televidentes en EUA consumirán casi 14 toneladas de bocadillos.

Los cálculos incluyen 5 toneladas de patatas fritas, 3,7 toneladas de tortilla de maíz, 1,9 toneladas de "bretzels", 1,7 toneladas de maíz tostado, y 1,1 toneladas de nueces, almendras, cacahuetes y otras frutas secas.

Los partidos del futbol americano, acomodados a las necesidades de los anunciantes que pagan hasta 2,6 millones de dólares por 30 segundos de publicidad, atraen ante los televisores entre 100 y 130 millones de personas.

Entre los que aguantan todo el partido y los espectadores ocasionales, el televidente promedio consumirá unas 1.200 calorías y 50 gramos de grasa tan sólo de los aperitivos, sin contar alguna comida regular como pizzas, salchichas, sodas y cerveza, según los investigadores.

Kathleen Zelman, una experta clínica en pérdida de peso que trabaja para el sitio de Internet WebMD de información médica, explica que "aunque no se piensa en las bebidas como contribuyentes al peso en la misma medida que la comida barata, las calorías de las bebidas pueden sumarse rápidamente, especialmente si contienen alcohol".

"Un gramo de alcohol tiene 7 calorías comparado con 4 calorías por gramo de carbohidratos y proteína", señaló. "De modo que gramo por gramo, uno puede consumir casi el doble de carbohidratos y proteínas para llegar a la misma cantidad de calorías que con el alcohol".

"Un vaso de vino o cerveza tiene de 125 a 150 calorías... dependiendo del tamaño del vaso", comentó. "Las bebidas gaseosas, que habitualmente se sirven en vasos de 350 mililitros, agregan 150 calorías", añadió.

El Consejo de Control de Calorías determina que las papas fritas, que son el aperitivo favorito de la teleaudiencia, aportarán el domingo 27.000 millones de calorías y 1.800 millones de gramos de grasa a la corpulencia de una población ya afectada por la obesidad y el exceso de peso en grados epidémicos.

Esos 1,8 millones de kilos de grasa equivalen al peso combinado de los 13.000 jugadores ofensivos en la Liga Nacional del Futbol (NFL), que tienen un peso promedio de 140 kilogramos cada uno.

El Consejo recomienda que los aficionados al futbol americano planifiquen las comidas que consumirán cuando se acomoden en sofás o se congreguen en bares de todo el país, mientras los corpulentos jugadores estarán quemando calorías.

Por ejemplo, si de salsas para las papas y tortillas se trata, se puede rebajar la grasa sin perder en el sabor. La salsa con tomate, cilantro, perejil y chile picante no contiene grasa. Las salsas cremosas pueden hacerse con crema ácida y yogur sin grasa.

También hay en los mercados papas fritas sin grasa que pueden ahorrar a cada espectador una media de 300 calorías y 14.000 millones de calorías a los fanáticos del futbol americano.

Beth Hubrich, una Dietista del Consejo, también recomienda una sesión de ejercicio físico real, a cargo de los telespectadores que se apoltronarán en la tarde del domingo para ver el partido.

"Por ejemplo, uno puede quemar esas 1.200 calorías de los aperitivos con tres horas de caminata alrededor de una cancha de futbol, o una hora y 45 minutos de trote", explicó.

El Consejo de Control de Calorías es una asociación de compañías que producen alimentos y bebidas con bajo contenido de calorías y grasa, y que analiza las tendencias dietéticas en EUA, durante más de 20 años. [EFE][foto: AP]

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