Demuestran Gigantes que los Patriotas eran humanos en el Súper Tazón

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MEDIOTIEMPO | Agencias3 de Febrero de 2008

  • La estirpe de una familia de ganadores con apellido Manning lo hizo

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La perfección no pudo ser igualada en la NFL, ya que sólo hay un equipo que así lo hizo, gracias a la historia y a los Gigantes de Nueva York, quienes hoy en una batalla memorable vencieron a los hasta hace unos minutos invictos Patriotas de Nueva Inglaterra.

La estirpe de una familia de ganadores con apellido Manning lo hizo, el menor de ellos Eli, al que pocos le tenían fe, fue capaz de hacer lo imposible, derrotar a los Patriotas de Tom Brady, con unos segundos en el reloj.

Con la inmensa tensión que se vive en estos encuentros inició el Súper Tazón XLII, después de que la cantante revelación de los Estados Unidos, Jordan Spike, entonó el himno nacional y de que los Gigantes ganaran el volado.

En la segunda jugada del encuentro un fuerte golpe sobre Rodney Harrison puso a temblar a los aficionados de Nueva Inglaterra, pero afortunadamente el jugador se levantó para continuar en el emparrillado.

La mejor forma de eliminar a Tom Brady es manteniéndolo fuera de la cancha y los neoyorquinos así lo hicieron, en una larga serie se comieron más de nueve minutos para después abrir el marcador ante un griterío impresionante dentro del University of Phoenix Stadium.

Lawrence Tynes conectó gol de campo de 32 yardas y los aficionados de Nueva York festejaban en grande, con silbidos, aplausos y gritos.

Pero rápidamente los Patriotas le dieron la vuelta al marcador con acarreo de Laurence Maroney de una yarda, que hizo vibrar por completo el flamante inmueble con el espectacular sonido y el griterío de los miles de aficionados del conjunto de Nueva Inglaterra.

Un balón suelto hizo estallar las miles de gargantas patriotas, pero la poderosa defensiva de la "Gran Manzana" hizo su trabajo al parar en tres y fuera.

Las aguas se calmaron Brady era maltratado por Michael Strahan y compañía, pero Junior Seau, Tedy Bruschi y la veloz defensa de Nueva Inglaterra también mantenía lejos de las diagonales a Manning.

Bill Belichick estrenando sudadera roja, en lugar de la clásica de color gris con las mangas cortadas, caminaba nervioso por la banda, mientras las porristas de su equipo con diminuta ropa bailaban alentando a sus aficionados para que continuaran apoyando a sus "Pats".

Con dos minutos en el reloj un fuerte golpe sobre Manning provocó un fumble que casi le cuesta caro a los Gigantes, quienes se quedaron con las manos vacías cuando amenazaban con sacar puntos en el marcador.

Brady tuvo una nueva oportunidad y quería sacar puntos para irse al descanso con una mayor ventaja, el hambre de triunfo de la actual "dinastía" de la NFL, los llevó más allá de medio campo y parecían poder conseguir su objetivo.

Pero nuevamente la salvaje defensa de Nueva York hizo de las suyas al capturar al quarterback de los Patriotas, quien por el feroz golpe soltó el ovoide para que lo recuperaran los Gigantes, quienes intentaron el desesperado pase de "Ave María" para poder sumar puntos.

Los Gigantes cometían otro error en el tercer cuarto, al cometer un castigo que Belichick retó cuando ya habían detenido a sus rivales y nuevamente le dieron la oportunidad de anotar a los Patriotas.

Sin embargo la heroica defensa de Nueva York se vistió de gloria al frenar a Brady, quien decidió jugársela en cuarta como sólo los grandes lo hacen, desafortunadamente su envío fue muy largo y voló a Randy Moss.

El grito de "Lets Go Giants", por parte de los seguidores de la "Metrópoli de Hierro" se confundía con el de "D-Fense" de los hombres de Boston, quienes a todo pulmón gritaban para opacar las porra de sus adversarios.

El señor de los hotdogs es llamado para calmar el hambre, mientras la música intenta disimular el enorme nerviosismo que se vive en estos momentos del partido, nadie se mueve de sus asientos, todos están a la orilla de sus butacas, pues saben que el momento más tenso pasa en este momento.

Nueva Inglaterra está encerrado en su propia yarda cinco, la defensa de Nueva York va con todo sobre Brady, buscan el error en los albores de un tercer cuarto.

La tensión es increíble, el murmullo de los aficionados es entrecortado por el sonido y las imágenes que aparecen en la pantalla gigante que muestra las mejores jugadas de la temporada, mientras un representante de un medio de comunicación de Tijuana avisa a alguien que se encuentra detrás de la "portería" de los Gigantes.

Un espectacular pase de 45 yardas de Manning para su ala cerrada Kevin Boss rompe con todo y provoca que los seguidores de los "Hombres G" hagan erupción con sus ovaciones, al ver que por fin su ofensiva se metía hasta la yarda 30 de Nueva Inglaterra.

Del potente brazo de Manning sale un "riflazo" de cinco yardas que captura David Tyree para que inmediatamente se escuche la tonada de "Come Back" que hizo brincar de sus asientos a los fans de Nueva York.

El destino siempre parece tenerle deparado un final cardiaco a Brady en el Súper Tazón, con siete minutos y perdiendo 7-10, vino para comandar una ofensiva decisiva.

El público se puso de pie y aplaudía cada pase completo del famoso número 12 de Nueva Inglaterra, quien con la frialdad que lo caracteriza, los gritos de una hermosa rubia con el jersey de Rodney Harrison, no paran, su mirada tiene la fe puesta en su equipo.

Quedan tres minutos en el reloj, un pase de Brady tiene a los Patriotas en la seis de Nueva York, los gritos son ensordecedores por ambos lados todo se juega en tercera y seis para anotar.

El volcán en erupción en que se convirtió el University of Phoenix Stadium cuando Brady lanzó pase de anotación de seis yardas con Randy Moss, provocó una reacción de locura en los aficionados, mientras se escuchaba a todo volumen "elevation" del Grupo U2.

Las caras largas, lágrimas en los ojos, manos sobándose la cabeza, en señal de clara preocupación aparecen en los rostros de los seguidores de Nueva York, mientras una muralla de hombres con chamarra color roja rodea el emparrillado para evitar que alguien se cuele a la celebración y entrega del Trofeo Vince Lombardi.

La rubia no para de gritar, los Gigantes se la juegan en cuarta y uno, todo o nada, lo consigue Brandon Jacobs y por fin los oídos descansan del sonido que emana de la garganta de la bella mujer de ojos azules en otro momento tenso del juego.

Manning milagrosamente se escapa de las garras de la defensiva de Nueva Inglaterra y completa un pase de antología con David Tyree, quien se queda con el envío de su quarterback ante la marca pegajosa de Asante Samuel.

Nadie puede creerlo Nueva York está en la 24 de Nueva Inglatrerra, quedan unos segundos, necesitan del touchdown para ganar, queman su último tiempo fuera, y el milagro sucedió, lo que parecía imposible de suceder, sucedió.

El menor de los Manning se mostró como un grande, lanzó un perfecto "arcoiris" de 13 yardas con Plaxico Burress, mientras en la pantalla gigante se ve el festejo de su hermano mayor, Payton que saltó del sillón de su palco para gritar la anotación de los Gigantes.

Nuevamente la misión de Brady es ganar, pero ahora parece imposible, tiene 25 segundos necesita un gol de campo para empatar y un touchdown para ganar, pero cae ante la captura del "gigante" Jay Alford.

Una última jugada, 10 segundos, Brady en el campo, la rubia no quiere ver, tapa sus ojos azules que para ese momento están a punto de derramar las lágrimas que los aficionados de Nueva York ya habían dejado caer pensando en la derrota.

Se queda parada unos minutos, no lo puede creer, su equipo no fue invencible como ella creía, una locura en el campo se vive, cuando todos los Gigantes se meten pensando que todo está dicho, luego que Brady falló el pase largo que buscaba la victoria.

Pero queda un segundo en el reloj, el réferi manda sacar a todos, sólo para que entre Manning a colocar la rodilla en el césped y recibir la lluvia de celofán de colores, mismos que bañaron a su hermano mayor un año atrás.

La grandeza de los Gigantes no tiene comparación, acabaron con la perfección, la maldición de los Delfines llegó en el peor momento para Nueva Inglaterra, que llora su derrota, somos testigos de algo histórico conocemos al David que derrotó a Goliat, la vida nos dio ese privilegio.  -La galería del encuentro

[ntx][foto: AP]

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