Roberto Liaño con la mira en Desierto del Sahara

El atleta mexicano Roberto Liaño parece no tener límites después de conquistar la Muralla China, la Antártida y el Polo Norte, pues ahora tiene como objetivo el Desierto del Sahara.
El atleta mexicano Roberto Liaño parece no tener límites después de conquistar la Muralla China, la Antártida y el Polo Norte, pues ahora tiene como objetivo el Desierto del Sahara.
 El atleta mexicano Roberto Liaño parece no tener límites después de conquistar la Muralla China, la Antártida y el Polo Norte, pues ahora tiene como objetivo el Desierto del Sahara.

MEDIOTIEMPO | Agencias14 de Febrero de 2008

  • "Es una carrera muy diferente a todo lo que me he enfrentado"

El atleta mexicano Roberto Liaño parece no tener límites después de conquistar la Muralla China, la Antártida y el Polo Norte, pues ahora tiene como objetivo el Desierto del Sahara.

El próximo 25 de febrero el maratonista extremo espera completar la hazaña de correr el maratón del Desierto del Sahara, la carrera a más alta temperatura en el mundo.

"Para este nuevo reto estoy trabajando en un ambiente similar al que encontraré en el Sahara, para ello corro de 28 a 32 kilómetros diarios en lugares como Chachalacas, Veracruz, donde hay dunas de arena, y una temperatura ambiente muy cálida", mencionó en conferencia de prensa realizada en esta capital.

Los retos son parte de la vida de Liaño, quien es el único mexicano y latinoamericano en conseguir el Grand Slam de maratones en categoría master, después de correr en América, Europa, Asia, la Antártida y el Polo Norte.

"Es una carrera muy diferente a todo lo que me he enfrentado, vamos de un extremo a otro, de correr en temperaturas de 40 grados bajo cero en el Polo Norte, para pasar al Sahara, el desierto cálido más grande del mundo".

Roberto Liaño aún no regresa de África y ya tiene la mira puesta en Australia y Machu Pichu, Perú, los dos maratones extremos  que le falta realizar para hacer historia como el único mexicano en conseguirlo.

"La preparación es lo único que me mantiene, siempre estoy trabajando, corro diario 28 kilómetros para estar en forma lo demás es el esfuerzo de salir adelante por México, por mis hijos, por mi familia, eso es lo que me mantiene durante una carrera de esta naturaleza".

El maratonista mexicano nunca está tranquilo, así como corre 42 kilómetros en el Polo Norte, se lanza de un paracaídas, o esquía en agua, su naturaleza es la de un atleta nato, un excéntrico del deporte, que necesita de él para mantenerse vivo.

Tan vivo, que pocos en el mundo pueden presumir de haber visto paisajes como los de la Antártida acompañado por pingüino, la vista desde la Muralla China, el inmenso desierto gélido del Polo Norte y ahora las extensas dunas inhóspitas del Sahara.

"Eso no tiene precio, puedo ver cosas que muy pocos han tenido la oportunidad de observar, esto es un motivo muy grande para continuar con esta carrera que comenzó hace más de 10 años, son momentos que difícilmente se pueden explicar".

[ntx][foto: Mexsport]

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