Es Lorena Ochoa una mexicana de primera en el mundo

Al principio causaban piropos, poco después llegó la admiración y, ahora, las actuaciones de las atletas mexicanas son una necesidad pues, sin ellas, el deporte nacional viviría en plena oscuridad.
 Al principio causaban piropos, poco después llegó la admiración y, ahora, las actuaciones de las atletas mexicanas son una necesidad pues, sin ellas, el deporte nacional viviría en plena oscuridad.

MEDIOTIEMPO | Agencias5 de Marzo de 2008

  • "Siempre he dicho que las mujeres mexicanas podemos alcanzar cualquier meta"

Al principio causaban piropos, poco después llegó la admiración y, ahora, las actuaciones de las atletas mexicanas son una necesidad pues, sin ellas, el deporte nacional viviría en plena oscuridad.

Lo mismo ocurrió con la jalisciense Lorena Ochoa. Sus primeros triunfos arrancaron elogios de sus seguidores, después vino el respeto al ver cómo se abría camino en el circuito de la Asociación Femenil de Golfistas Profesionales (LPGA, sus siglas en inglés) y hoy en día se le exige que se mantenga como número uno del mundo por muchos años más.

Aunque la camada de brillantes deportistas mexicanas es vasta, pocas, como Lorena, han dominado de tal forma su campo, manteniéndose una semana tras otra como la número uno del mundo.

El golf, como en el tenis, es de los pocos deportes en el planeta donde no hay categorías, así que si un deportista llega al primer lugar del ranking mundial, no hay vuelta de hoja: es el mejor del orbe.

Con el paso de los años -no muchos, por cierto-, Lorena se convirtió, con mucho trabajo y una cantidad similar de talento, en la número uno del máximo circuito de golf femenil, y a sus escasos 26 años de edad, es ya una mexicana ejemplar.

"Siempre he dicho que las mujeres mexicanas podemos alcanzar cualquier meta que nos pongamos. Tenemos tanto talento como cualquiera y si trabajamos fuerte podemos llegar a grandes alturas", señala la golfista tapatía con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Y así ocurrió con Lorena. Como cualquier niño, llegaba a casa después de la escuela y aventaba lejos la mochila. La diferencia es que no jugaba con muñecas, sino que se iba a jugar golf en el campo del Guadalajara Country Club, cerca de su casa.

Ochoa Reyes empezó a jugar golf a los cinco años. Traviesa y llena de energía, siempre andaba de un lado para otro, jugando cuanto deporte se le pusiera enfrente, retando y venciendo a los hombres, pero siempre con una idea muy clara: ser la mejor jugadora de golf del mundo.

"Recuerdo que siempre me dijo que quería ser la número uno del mundo. Para mí era algo completamente loco", cuenta su amiga Alejandra Martín del Campo, también golfista.

Amante de la natación, pesca, basquetbol, volibol y todo aquello en lo que haya un motivo para ganar, Lorena es también una buena tapatía, es decir, le encantan las tortas ahogadas y, como buen mexicano, le fascina la comida picante.

Nacida el 5 de noviembre de 1981, Ochoa ganó su primer título estatal de golf a los seis años. A los siete, ya era campeona nacional en su categoría. En total, sumó 22 coronas estatales, 44 a nivel nacional y fue ocho veces campeona mexicana.

A los ocho años se convirtió en la número uno en la categoría junior y ganó su primero de cinco títulos del Campeonato Mundial Junior en San Diego, California. En 1990 y 1991 conquistó la Copa Japón.

En 2000, ingresó a la Universidad de Arizona, donde tomó parte en 20 torneos, de los cuales ganó 12, y nunca quedó más allá de los primeros 10 puestos.

Lorena barrió en el golf universitario en 2001 y 2002, para ser nombrada Jugador del Año de Estados Unidos en ambas ocasiones. Sus ocho victorias consecutivas en ese lapso son un récord de la NCAA, que rige el deporte colegial estadounidense.

En ese 2001, logró el Premio Nacional del Deporte en México por primera ocasión, convirtiéndose en la atleta más joven y la primera golfista en conseguirlo.

Ochoa se unió al Futures Tour, antesala de la LPGA, en 2002. Su cosecha fue de tres victorias y el primer sitio en la lista de ganancias, que la hizo ser la segunda mexicana en obtener la tarjeta LPGA.

Aunque fue hasta 2002 cuando optó por el golf profesional, Lorena debutó en la LPGA en 2000, al participar en un torneo, siguió con dos más en 2001 y otros cinco un año después.

En su prolífica trayectoria en la LPGA, la jalisciense acumula ganancias por 10 millones 734 mil 216 dólares, de los cuales consiguió 4 millones 364 mil 994 el año pasado.

En total, suma 18 victorias en 133 torneos jugados. Su mejor año fue precisamente 2007, cuando conquistó ocho títulos en 25 certámenes.

En agosto pasado, ganó tres torneos en forma consecutiva, el primero de ellos, el Abierto Británico, es hasta ahora su gema más preciada, ya que fue el primer Major de su carrera. Cerró la temporada con la victoria en el ADT Championship, que entrega a la ganadora un codiciado cheque por un millón de dólares.

La cascada de números es, por fortuna, apenas incipiente. Entre todos los logros de Lorena, quizá el más destacado es que aún es muy joven, y este año seguirá acumulando semanas en la cúspide del ranking mundial, puesto al que arribó el 23 de abril de 2007, destronando a la mítica sueca Annika Sorenstam.

[ntx][foto: Mexsport]

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