En completa soledad se concentra Eloy Cavazos previo a su despedida

Bastante tranquilo, con un semblante sereno y sabedor que hoy será su última tarde en la Plaza Silverio Pérez, el diestro regiomontano Eloy Cavazos decidió concentrarse horas previas a la corrida...
Bastante tranquilo, con un semblante sereno y sabedor que hoy será su última tarde en la Plaza Silverio Pérez, el diestro regiomontano Eloy Cavazos decidió concentrarse horas previas a la corrida en un pequeño hotel, libre de toda tentación mundana.
 Bastante tranquilo, con un semblante sereno y sabedor que hoy será su última tarde en la Plaza Silverio Pérez, el diestro regiomontano Eloy Cavazos decidió concentrarse horas previas a la corrida en un pequeño hotel, libre de toda tentación mundana.

MEDIOTIEMPO | Agencias29 de marzo de 2008

  • El recinto de Eloy Cavazos permaneció ajeno a todo este tumulto

Bastante tranquilo, con un semblante sereno y sabedor que hoy será su última tarde en la Plaza Silverio Pérez, el diestro regiomontano Eloy Cavazos decidió concentrarse horas previas a la corrida en un pequeño hotel, libre de toda tentación mundana.

Mientras que en los alrededores de la Feria del Caballo Texcoco 2008, todo era algarabía, diversión y en algunos casos excesos, el recinto de Eloy Cavazos, permaneció ajeno a todo este tumulto.

Como todo profesional del toreo, el maestro regiomontano llegó a su sede de concentración pasado el mediodía, para reposar en la más completa soledad en una comunión privada con el ser supremo.

Fueron casi cuatro horas las que el torero regiomontano permaneció en su habitación totalmente aislado del mundo exterior y sólo permitió que personal de su cuadrilla lo ayudara a vestirse de luces para hacer el último paseíllo en esta Plaza que tantas satisfacciones le brindó.

Como si los aficionados taurinos presintieran que en ese pequeño recinto se encontraba la gran figura taurina, comenzaron a acercarse al pequeño vestíbulo con cámaras fotográficas y preguntando si ahí se encontraba el ídolo regiomontano.

Sin ningún cuerpo de seguridad más que amigos y personas de su cuadrilla, el torero ya era esperado por unos cuantos aficionados que aguardaban el momento de su aparición, espera que les fue premiada con una fotografía y autógrafo del atento y amable Eloy Cavazos.

Su trayecto a la plaza fue adornado por un sin fin de bocinazos de carros que no sabían de la presencia del torero, sino que eran por el pesado tráfico que ya había rumbo a la Plaza Silverio Pérez.

Su llegada al escenario, no pudo ser más emotiva ya que el tumulto de personas que ya lo esperaban le hicieron perder casi 20 minutos, mientras que el diestro con una amabilidad de señorón atendió cada uno de los pedidos de los encantados aficionados.

Quince minutos antes de partir plaza, el diestro pasó a la pequeña capilla que está a un costado del coliseo en su último encuentro con Dios antes de enfrentarse a dos ejemplaes de la ganadería de Fernando de La Mora, que marcarán su adiós definitivo de este tradicional coso taurino.

[ntx][foto: Mexsport]

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