Comparten mozos experiencia entre los toros en Pamplona

Forman parte del encierro de Pamplona desde hace años y lo hacen sobre todo por tradición familiar, orgullosos de la fiesta de los Sanfermines que ya es conocida en todo el mundo.
 Forman parte del encierro de Pamplona desde hace años y lo hacen sobre todo por tradición familiar, orgullosos de la fiesta de los Sanfermines que ya es conocida en todo el mundo.

MEDIOTIEMPO | Agencias3 de Julio de 2008

  • Los mozos hablaron sobre sus ilusiones y sueños

Forman parte del encierro de Pamplona desde hace años y lo hacen sobre todo por tradición familiar, orgullosos de la fiesta de los Sanfermines que ya es conocida en todo el mundo.

Jon Osés, Alfredo Díaz y José Luis Arza, contaron sus vivencias frente de los toros: sus miedos, sus motivaciones y sus retos.

La entrevista comenzó en el bar Iruñazarra en el casco antiguo de Pamplona, justo en la calle de Mercaderes, uno de los tramos por los que transcurre el encierro.

"Yo corro en la cuesta de Santo Domingo. Mi padre corrió en este lugar desde los años 70 y para mí es toda una tradición familiar", dijo Alfredo Díaz, de 28 años, quien lleva 13 años corriendo en Sanfermines.

Para este navarro, el encierro es algo anónimo en donde no debe haber protagonismo alguno. Señaló que él no se considera un corredor, sino alguien que corre el encierro.

"Los mozos somos aquellos que, no solo disfrutamos del encierro, sino de toda la fiesta, de la gente, la procesión, los amigos, el vino y la música", añadió.

A los extranjeros que vienen a Pamplona para los Sanfermines les denominan "guiris". Estos tres mozos coincidieron en que sin ellos no hay fiesta, pero que muchos solo piensan en correr el encierro para lucimiento personal y no se viven las fiestas.

Jon Osés, de 20 años, corre el encierro desde que tenía 15. A él le gusta situarse en la calle de Mercaderes para esperar a los toros y confesó que luego de cada encierro se siente "liberado".

Durante los minutos previos a que sean soltados los astados, los mozos viven momentos de mucha tensión. Faltando cinco minutos para el cohete que anuncia la apertura de los corrales de Santo Domingo, comienzan los cantos a San Fermín, patrono de los corredores.

Tras el primer canto, que se registra a las 7:55 de la mañana, varios mozos abandonan la cuesta de Santo Domingo, el sitio de mayor peligro, y se ubican en otro tramo del encierro. En esos momentos por las cabezas de los corredores pasan muchas cosas.

"Yo pienso en mi ciudad y en mi familia. Recuerdo que todos los días camino por estas calles, pero que hoy es el encierro, mi mayor placer de todo el año", agregó Osés.

José Luis, de 30 años, quien desde hace siete corre los encierros de Pamplona, señaló que muchas veces se pregunta por qué se metió a correr nuevamente, "pero en un instante los toros están encima y ya no te puedes salir".

Agregó que es muy difícil responder cuáles son sus motivaciones para arriesgar la vida en esta carrera. "Lo mejor es que cada uno que quiera correr, se meta y experimente".

Estos mozos corren aproximadamente seis encierros de los ocho que tienen lugar durante las fiestas. Siempre se queda alguno pendiente, sobre todo cuando la juerga fue muy intensa.

Sin embargo, señalan que es "muy normal meterse a correr tras una noche de copas. Hacemos el encierro de empalmada, es decir, se empalma la noche con el día, es lo más natural, todo mundo ha corrido así", agregó Alfredo Díaz.

Hasta ahora, ninguno de los entrevistados ha sufrido una herida grave durante la carrera, aunque sin muchos golpes y empujones. También han visto errores importantes en otros corredores, que en ocasiones han tenido un desenlace fatal.

José Luis Arza dijo, que el error más común que comete un corredor es tratar de levantarse si se cae, y que la regla de oro es no moverse, sino quedarse quieto en el suelo cubriéndose la cabeza.

El 13 de julio de 1995, Mattew Peter, de 22 años, originario de Illinois (Estados Unidos), murió empitonado por un toro en el abdomen, cuando intentaba levantarse de una caída.

Otro error común en el encierro es correr por detrás o al lado de las reses bravas. "En el encierro se corre por delante de los toros, hay que saber apartarse a tiempo, cuando sientes que no te van a responder más las piernas", agregó Arza.

Al llegar al número 23 de la calle de Estafeta, señalaron el portal en donde fue herido el mexicano Rafael Estrada el año pasado por el toro Universal.

Opinaron que fue un error que se metiera a este portal para refugiarse, aunque admitieron que es una reacción natural cuando se activa el instinto de supervivencia.

Estos mozos compartieron sus deseos para estos Sanfermines. "Yo me la quiero pasar bien, espero que llegue el 6 de julio para el Chupinazo y después lo que tenga que pasar que pase", señaló Alfredo.

"Alguna noche me voy a desmadrar, estaré por algún bar y ni me acordaré del encierro", agregó José Luis, sin esconder su emoción por el inicio de las fiestas.

Jon espera con ansia la oportunidad de reunirse con toda su cuadrilla "Disfrutaremos mucho, además del encierro iremos a las corridas de toros y nos la pasaremos bien", concluyó.

[ntx][foto: EFE]

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