Beijing, con un rostro renovado para los Juegos Olímpicos

Quizá la frase "China cuidó hasta el menor detalle en los Juegos Olímpicos" se quede extremadamente corta, pues su preparación fue mucho más allá de lo deportivo y llegó hasta lo más recóndito de...
Quizá la frase "China cuidó hasta el menor detalle en los Juegos Olímpicos" se quede extremadamente corta, pues su preparación fue mucho más allá de lo deportivo y llegó hasta lo más recóndito de la bulliciosa capital.
 Quizá la frase "China cuidó hasta el menor detalle en los Juegos Olímpicos" se quede extremadamente corta, pues su preparación fue mucho más allá de lo deportivo y llegó hasta lo más recóndito de la bulliciosa capital.  (Foto: Notimex)
(Notimex) -

MEDIOTIEMPO | Agencias14 de Agosto del 2008

  • Ha recibido a miles de habitantes

Quizá la frase "China cuidó hasta el menor detalle en los Juegos Olímpicos" se quede extremadamente corta, pues su preparación fue mucho más allá de lo deportivo y llegó hasta lo más recóndito de la bulliciosa capital.

Al presupuesto directo para echar a andar la justa veraniega, el gobierno chino añadió millones de dólares para ofrecer un Beijing impecable, ordenado y ostentoso para recibir a los miles de visitantes que han venido a atestiguar un nuevo episodio del olimpisimo.

En efecto, las autoridades se metieron hasta "la cocina", a los barrios tradicionales llamados "hutong", algunos humildes y con el rudo aspecto de una favela y otros, acogedores y pintorescos pese a ubicarse en pleno corazón de la ciudad.

Con sus desilgualdades, propias no de China sino de cualquier gran ciudad, Beijing se preocupó no sólo por ordenar el tránsito y disminuir la contaminación, sino también darle una buena renovada hasta a su último rincón, más allá de un simple retoque superficial.

Y es que, cierto es, el gigante asiático no ha dejado de recibir críticas desde que recibió la sede de la vigésimo novena edición de los Juegos, las cuales no han parado ahora que las competencias están en pleno desarrollo, así que cualquier cosa que haga siempre será poco a los ojos de las envanecidas potencias occidentales.

Sí, en efecto, hay mucha gente desfavorecida, algo de maquillaje de por medio y una gran cantidad de problemas que no quieren que los fuereños vean y tan pronto como se extinga el pebetero del Nido del Pájaro, comenzarán a mostrarse de nuevo el lunes 25 de agosto.

Pero también es cierto que Beijing es una ciudad moderna, productiva, pujante, todo un modelo del gigante que no ha parado de crecer en los últimos 30 años pese a la carga de sus mil 300 millones de habitantes.

No sólo en los grandes rescacielos y almacenes sofitiscados se refleja el progreso chino, también en los "hutongs" han llegado los frutos de la incipiente opulencia de una nación que aún se reconoce en vías de desarrollo, pero llamada a ser la gran potencia entre las potencias.

El barrio de Nanchizi, aledaño a la Ciudad prohibida y con casi 600 años de antigüedad (desde tiempo de las últimas dinastías), combina el sabor de las tradiciones chinas con la imparable modernidad gracias al proyecto de restauración Area de Protección Cultural e Histórica.

Cabría decir que las más de dos mil casas, muchas de ellas departamentos que van de 45 a 75 metros cuadrados, no tendrían que ser envidiadas por el Infonavit (dependencia que otorga créditos a los trabajadores en Mexico) de no ser porque el área habitacional está dotada de un amplio jardín principal, área social y recreativa, y especialmente una seguridad tal, que cualquiera podría dejar su celular en la banqueta si le pegara la gana.

Sobre todo, Beijing ha logrado crecer sin olvidar sus problemas, abriéndose paso como una urbe que debe competir con los otros monstruos asiáticos, y sin olvidar sonreir, ese viejo ejercicio chino que lo mismo se aprecia un gran centro comercial que en un "hutong".

[ntx][foto: Mexsport][r/osra]

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