El mundo se despide de Beijing y saluda a Londres

-Aquí las imágenes de toda la ceremonia de clausura
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(Notimex) -

MEDIOTIEMPO | Agencias24 de Agosto de 2008

  • Se fueron los palillos chinos, los ojos rasgados y las cálidas sonrisas

-Aquí las imágenes de toda la ceremonia de clausura-Aquí la presentación de Londres 2012

Bañados en la nostalgia y con una última muestra de eficacia y brillantez, los Juegos Olímpicos Beijing 2008 dijeron adiós esta iluminada noche en el "Nido de Pájaro", donde la flama olímpica se extinguió luego de 16 memorables días.

"Zai jian, Pekín" (adiós, Pekín), "hello, London (hola, Londres). Como cuatro años, la despedida significa un saludo de bienvenida, al ineludible compromiso del deporte, la juventud, la amistad y la paz de volverse a ver las caras en otro lugar del mundo.

A riesgo de caer en lugares comunes, China organizó unos espléndidos Juegos Olímpicos. Quizá los mejores de la historia. Fastuosos, espectaculares. No escatimó en nada. Ni en dinero, ni en talento, ni en ingenio.

El gigante asiático tuvo su oportunidad de abrir sus puertas al mundo y la aprovechó a cabalidad. Los afortunados testigos de la vigésima novena edición de las jutas veraniegas regresarán a casa con las sonrisas y la hospitalidad chinas tatuadas en el corazón.

Apenas hace 16 días, Pekín le dijo "ni hao" (hola) al mundo y hoy tuvo que decir "zai jian" (adiós), para entregar la estafeta a Londres, que desde hoy dejó su carta de presentación en el "Nido" con David Beckham, Jimmy Page y un balón de futbol, reconocido por cualquier ser humano en todo el planeta.

Sí, China se despidió entre la nostalgia, con un nudo en la garganta, pero lo hizo con una Ceremonia de Clausura sorprendente, donde de nueva cuenta rindió culto a sus tradiciones y sus milenarias habilidades.

Durante 16 días, el mundo hizo de Beijing su residencia y se dejó consentir por los chinos, y fue estupendamente tratado por los organizadores y voluntarios, que nunca se casaron de ayudar.

Como en la inauguración, el cielo de Beijing se iluminó con toneladas de juegos pirotécnicos. El "Nido" lució majestuoso y su vecino, el "Cubo de Agua" también hizo su parte al encender miles de luces multicolores para inyectar entusiasmo ante una flama que se apagaba irremediablemente.

Una última fiesta tras más de dos semanas de la principal celebración de la raza humana que los deportistas aprovecharon para despedirse de la justa. Primero con la formalidad que dicta un desfile oficial y, al final, cuando todo había terminado, con la feliz anarquía que todo lo permite, ya sea gritar, correr o sacarse fotos en el campo.

Ahí estuvo México por última vez en estos Juegos Olímpicos, con la clavadista Tatiana Ortiz portando la bandera que Paola Espinosa despreció. De nuevo, casi al último del desfile entre las más de 200 naciones participantes por aquello del orden que dictó el misterioso alfabeto mandarín.

Mientras la llama se apagaba en el bello pebetero en espiral que reposa orgulloso en todo lo alto del "Nido", Londres llegó a Beijing en el mejor medio de transporte que pudo encontrar: un clásico autobús urbano rojo de dos pisos, un ícono de la cultura londinense.

Como el típico autobús, Londres también trajo otros distintivos, patrimonios de la humanidad, como el venerable Jimmy Page, quien hizo retumbar el "Nido" con el famoso "Whole Lotta Love", una de las obras emblemáticaas del extinto Led Zepellin, que sólo amaga, pero que no termina con reunirse de nuevo para beneplácito de sus fans.

Se fueron los palillos chinos, los ojos rasgados y las cálidas sonrisas, y llegó el glamour, a veces frívolo, de David Beckham y Leona Lewis, del futbol y el Támesis, la reina y los Beatles, de Shakespeare, pero también de las Spice Girls.

Los deportistas, en uno de tantos episodios de la Clausura, subieron a la escalerilla del avión que los llevará a la próxima cita olímpica, que los sacará de una ciudad que siempre llevarán en el corazón para trasladarlos a otra donde volverán a verse las caras para pelear por medallas y, sobre todo, para "darle una oportunidad a la paz", como decía el distinguido inglés Sir John Winston Lennon.

El recorrido de los 16 días de acción deportiva, de triunfos y derrotas, de lágrimas y risas, tuvo como fin el inevitable apagado de la llama. Tras la breve melancolía, la fiesta regresó en forma de música y baile, con el tenor español Plácido Domingo en escena, entre tantos protagonistas.

Todo mientras los chinos, en una de sus últimas intervenciones, formaban una inmensa torre humana, como un reflejo de la unión, la solidaridad, la tolerancia y el amor.

Porque a final de cuentas, como decían los ingleses Beatles, "todo lo que necesitas es amor", y fue precisamente lo que China dio al mundo en forma de unos Juegos Olímpicos.

"Zai jian, hello".

-Aquí las imágenes de toda la ceremonia de clausura-Aquí la presentación de Londres 2012

[ntx][foto: Xinhua][r/geca]

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