Perspectivas económicas de China tras los JO

Al mismo tiempo que los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 han llegado a su conclusión con el esplendor de los fuegos artificiales, ha vuelto a surgir la preocupación por una posible recesión...
Al mismo tiempo que los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 han llegado a su conclusión con el esplendor de los fuegos artificiales, ha vuelto a surgir la preocupación por una posible recesión económica en China tras el certamen deportivo.
 Al mismo tiempo que los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 han llegado a su conclusión con el esplendor de los fuegos artificiales, ha vuelto a surgir la preocupación por una posible recesión económica en China tras el certamen deportivo.  (Foto: Reuters)

MEDIOTIEMPO | Agencias29 de Agosto de 2008

  • ¿Está justificada la preocupación por la economía postolímpica?
  • Desafíos permanecen
  • Se prevé un crecimiento estable

Al mismo tiempo que los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 han llegado a su conclusión con el esplendor de los fuegos artificiales, ha vuelto a surgir la preocupación por una posible recesión económica en China tras el certamen deportivo.

La historia demuestra que algunos de los países anfitriones han sufrido contracciones económicas tras los Juegos Olímpicos por la caída de la inversión, tal y como ocurrió en Tokio 1964 y Seúl 1988.

Japón sufrió una drástica caída de su índice de crecimiento económico el año posterior a los Juegos desde el 13,1 por ciento en 1964 hasta el 5,2 por ciento. La República de Corea vio bajar su tasa de crecimiento desde el 10,6 por ciento en 1988 hasta el 6,7 por ciento en el año siguiente.

Por ello, los expertos de todo el mundo se preguntan en estos momentos si seguirá China el mismo modelo en su período postolímpico.

¿ESTÁ JUSTIFICADA LA PREOCUPACIÓN POR LA ECONOMÍA POSTOLÍMPICA?

Se estimaba que el Producto Interno Bruto (PIB) de la capital china alcanzara un promedio anual del 11,8 por ciento en su tasa de crecimiento entre los años 2005 y 2008, etapa en que la ciudad estaba invirtiendo para el certamen, indicó el Subdirector de la Asociación de Investigación de Economía Olímpica de Beijing, Chen Jian.

La tasa media de crecimiento estimado era 0,8 puntos porcentuales más elevado que para el período de cinco años comprendido entre 2001 y 2005.

Chen señaló que la inversión para los Juegos Olímpicos había impulsado el crecimiento de la ciudad por un margen más amplio en 2007, con un 1,14 por ciento.

Las estadísticas oficiales muestran que los organizadores habían gastado 13.000 millones de yuanes (1.900 millones de dólares) en la construcción de los estadios y otros 280.000 millones de yuanes en infraestructuras urbanas, como las mejoras del sistema de transporte y del medio ambiente.

Entre 2005 y 2008 se crearon cerca de 1,5 millones de nuevas oportunidades de trabajo, además de la fuerte inversión que se inyectó en la capital china.

Otras ciudades coanfitrionas, incluyendo Tianjin y Qingdao, también registraron un crecimiento más elevado a medida que se preparaban para la cita internacional. Las pruebas olímpicas de vela en Qingdao permitieron aumentar el crecimiento económico anual regional en un 0,8 por ciento.

Por ello, puede afirmarse que la organización de los Juegos tuvo un impacto económico positivo, pero su efecto financiero para impulsar la enorme economía nacional fue limitado.

El PIB de Beijing sólo representó menos del cuatro por ciento del total del país, y los factores relacionados con los Juegos Olímpicos no se encontraban entre las principales fuerzas detrás del desarrollo de las ciudades anfitrionas para que su clausura suponga una gran diferencia tras los Juegos.

La inversión anual de Beijing para los Juegos Olímpicos sólo representó el uno por ciento del total del país entre 2002 y 2007, según las estadísticas oficiales. Cerca de 718.300 metros cuadrados de construcciones relacionadas con la justa se completaron en 2007, lo que supone el 0,0139 por ciento del total.

Zhang Xiaode, Catedrático de la Escuela Nacional de Administración de China, calificó la situación de un modo plástico. "Si la economía china se mide en una escala igual al mar, el impacto de una rana en el mar puede casi ignorarse por completo".

Un informe de la compañía J.P. Morgan Chase asegura que no era probable que la economía del país asiático se ralentizara en el período postolímpico. Argumenta que los países anfitriones con grandes economías que disfrutaban de un rápido desarrollo no resultaban vulnerables a tal impacto.

Justin Yifu Lin, Economista Jefe y Vicepresidente del Banco Mundial, ha mantenido durante mucho tiempo la tesis de que China no sufrirá una recesión postolímpica.

El tamaño de la economía empequeñece la inversión en la construcción de sedes deportivas e infraestructuras de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, afirmó en mayo.

El país tiene muy amplias perspectivas de inversión, ya que organizará la Exposición Universal en Shanghai y los Juegos Asiáticos en Guangzhou en 2010, entre otros eventos internacionales.

El Presidente de China, Hu Jintao, también mostró su coincidencia con esta visión en una entrevista con periodistas extranjeros, celebrada una semana antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos.

"Los preparativos para los Juegos han impulsado sin duda el desarrollo económico y social de Beijing. Sin embargo, el PIB de la capital representa una parte muy pequeña del total de China, por lo que nadie debe sobrestimar el impacto".

DESAFÍOS PERMANECEN

No obstante, los economistas están todavía preocupados por el llamado "efecto postolímpico", porque la inversión disminuirá inevitablemente y el consumo de los turistas nacionales y extranjeros también lo hará o incluso llegará a cero después de los Juegos.

Puede que el impacto se combine con otras incertidumbres, como la desaceleración de la economía global y la débil demanda para las exportaciones. Esta situación complicaría las perspectivas económicas de China, que ya se encontraba bajo una gran presión de desaceleración de su crecimiento y reestructuración económica, indicó Wang Yiming, Economista de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma.

En el primer semestre del año, la economía nacional creció un 10,4 por ciento --10,6 por ciento en el primer trimestre y 10,1 por ciento en el segundo. La cuarta mayor economía del mundo estaba en el camino de la desaceleración económica desde que en el tercer trimestre del año pasado se registró un índice del 11,5 por ciento.

Mientras tanto, la tasa de inflación en el país se redujo al 6,3 por ciento en julio desde el 7,1 por ciento en junio, el 7,7 por ciento en mayo y un pico del 8,7 por ciento en febrero. Esto se ha debido a una serie de medidas entre las que se incluyen estrictas políticas monetarias para controlar el incremento de precios.

Sin embargo, los políticos del país se encuentran ahora ante el dilema de tratar de buscar el equilibrio entre el control de la inflación e impulsar el crecimiento económico en el resto del año para garantizar un desarrollo económico rápido y estable.

Los inversionistas individuales, quienes se centran en los mercados de valores e inmobiliario para tomar el pulso a la economía, se sintieron desanimados durante los Juegos Olímpicos.

Las bolsas del país no llegaron a cumplir con las expectativas alcistas, y cayeron más del 15 por ciento en casi un mes antes y después del certamen.

Wang dijo que el comportamiento del mercado no estaba directamente relacionado con el evento deportivo. Comentó que los precios de las acciones irían hacia un margen más razonable a medida que los inversionistas recuperaran la confianza en una economía fuerte y beneficios estables apoyados en los informes del primer semestre del año de las compañías que cotizan en bolsa.

Los precios de las propiedades, que han venido aumentando desde principios del año 2001, parecían haber llegado a un estancamiento desde finales del año pasado, mientras que muchos temían que hubiera una caída fuerte de los mismos después de los Juegos.

El Investigador Olímpico Chen dijo que el mercado inmobiliario se vio afectado de forma negativa por los Juegos, puesto que éstos habían hecho aumentar los precios de las viviendas en la capital.

También subrayó que el mercado nacional ofrecía buenas perspectivas para el futuro en el largo plazo. "Más gente se desplazará a las ciudades y creará nuevas demandas, puesto que el nivel de urbanización del país está por debajo del promedio internacional".

SE PREVÉ UN CRECIMIENTO ESTABLE

A pesar de los desafíos, los economistas coinciden en las perspectivas de futuro de la economía china.

Mantendrá un crecimiento estable este año, dijo el Economista Wang. "Los riesgos de sobrecalentamiento se han visto reducidos tras las medidas nacionales de control macroeconómico. Además, los tres principales motores del crecimiento -la inversión, el consumo y las exportaciones- mantendrán su buena evolución", subrayó.

"La economía nacional se encuentra ahora en el buen camino a medida que los riesgos de sobrecalentamiento se reducen", dijo Fan Gang, miembro del Comité de Política Monetaria, subordinado al Banco Popular de China, la entidad central del país.

"Los riesgos de una drástica y repentina caída de los mercados de valores e inmobiliarios ya han disminuido en gran medida, y los precios de la energía se han reajustado. No hay mucho de lo que preocuparse por la economía después de los Juegos Olímpicos".

Los analistas indicaron que se preveía que China mantendrá un crecimiento del siete al ocho por ciento, o incluso superior, durante al menos los próximos 15 ó 20 años. Estas estimaciones se basan en la fuerte inversión, el gran potencial de un mayor desarrollo y adecuados controles macroeconómicos.

[Xinhua][foto: EFE][r/edsa]

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