¿Te duelen los músculos?

Hombros, espalda, brazos, cuello, codos, zona lumbar... Cuando algunas de esas partes de tu cuerpo "se quejan", el Médico te explica que "sólo se trata de una molestia muscular", pero eso no te...
Hombros, espalda, brazos, cuello, codos, zona lumbar... Cuando algunas de esas partes de tu cuerpo "se quejan", el Médico te explica que "sólo se trata de una molestia muscular", pero eso no te sirve de consuelo porque el dolor o malestar que sientes son
 Hombros, espalda, brazos, cuello, codos, zona lumbar... Cuando algunas de esas partes de tu cuerpo "se quejan", el Médico te explica que "sólo se trata de una molestia muscular", pero eso no te sirve de consuelo porque el dolor o malestar que sientes son  (Foto: Reuters)
(Reuters) -

MEDIOTIEMPO | Agencias1 de Septiembre de 2008

  • Los dolores musculares pueden surgir porque la persona mantiene una mala postura

Hombros, espalda, brazos, cuello, codos, zona lumbar... Cuando algunas de esas partes de tu cuerpo "se quejan", el Médico te explica que "sólo se trata de una molestia muscular", pero eso no te sirve de consuelo porque el dolor o malestar que sientes son intensos. Debes aprender a aliviarlo y prevenirlo.

DESTACADOS:

- Una de las causas más frecuentes de estas molestias son las contracturas. Consisten en la incapacidad de mover una articulación debido a la contracción de un músculo determinado, que se contrae de forma repentina, involuntaria y dolorosa.

- El dolor es una señal de alarma. Si al practicar deporte o gimnasia o realizar un movimiento sientes una molestia, préstale atención en lugar de seguir adelante "como si no pasara nada", porque corres el riesgo de aumentar la inflamación o lesión.

- Procura que el mobiliario de tu oficina o puesto de trabajo, se adecué a tu cuerpo y no al revés, obligando a inclinaciones o movimientos forzados. El cuerpo "te avisa" de forma natural cuando se encuentra en un postura incómoda.

Los dolores musculares pueden surgir porque la persona mantiene una mala postura, realiza un esfuerzo excesivo, o trabaja en una posición incorrecta. Otras de sus causas más habituales son la repetición de un mismo movimiento o la carga de un peso de forma incorrecta.

Pero en todos los casos su resultado es similar: causan incomodidad, limitan las actividades cotidianas y nos ponen de mal humor, porque se resisten a menguar o desaparecer.

Una de las causas más frecuentes de estas molestias son las contracturas. Consisten en la incapacidad de mover una articulación debido a la contracción de un músculo determinado, que se contrae de forma repentina, involuntaria y dolorosa.

Este desarreglo suele aparecer debido a la falta de uso de un grupo muscular, al obligar a la musculatura a realizar un esfuerzo para el cual no está preparado, o cuando se efectúa un movimiento brusco. También es consecuencia de dormir en una mala postura.  

Otra de las molestias más habituales son las denominadas "agujetas": un dolor agudo que se debe a la rotura de un grupo de células musculares debido al esfuerzo continuado o intenso, lo cual produce una inflamación, que alcanza su punto máximo a las 24 a 48 horas de la actividad física que desencadenó el dolor.

Estas punzadas de dolor, similares a alfilerazos, son parte de un proceso natural de adaptación de los músculos y las fibras más débiles del cuerpo a un ejercicio físico inusual, que las somete a una exigencia mayor de la que soportan habitualmente.

Para evitarlas, los expertos en medicina deportiva aconsejan abordar cualquier actividad física nueva de forma progresiva, en lugar de intentar esforzarse al máximo de entrada.

Además hay una serie de estrategias básicas, que contribuyen a evitar los dolores o reducir su intensidad si surgen:.  • El dolor es una señal de alarma. Si al practicar deporte o gimnasia o realizar un movimiento sientes una molestia, préstale atención en lugar de seguir adelante "como si no pasara nada", porque corres el riesgo de aumentar la inflamación o lesión. Lo más aconsejable en esos casos es suspender la actividad hasta que el músculo deje de doler, y si persiste, consultar al Médico.

• Levanta el peso con cuidado. Cuando tengas que trasladar una carga pesada, colócala pegada a tu pecho, y levántala del suelo doblando las rodillas, pero jamás la cintura.

• Lo que nunca debes hacer. Cuando sientas un dolor muscular en cualquier zona de tu anatomía nunca  sometas la zona afectada a rotaciones, extensiones o cualquier esfuerzo considerable.

• Dormir sin sufrir. Para descansar mejor por las noches utiliza un "somier" de láminas anchas de madera y un colchón de consistencia semidura, que se adapte a la forma de tu cuerpo.

• ¡Atención a las malas posturas! Procura que el mobiliario de tu  oficina o puesto de trabajo, se adecué a tu cuerpo y nó al revés, obligando a inclinaciones o movimientos forzados. El cuerpo "te avisa" de forma natural cuando se encuentra en un postura incómoda, mediante entumecimientos, molestáis y cansancio. Si persiste en una mala postura corporal, tarde o temprano llegará el dolor muscular.

[EFE][foto: EFE][r/edsa]

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