Se acerca el adiós del diestro regiomontano Eloy Cavazos

La nostalgia y tristeza invaden al diestro Eloy Cavazos pues está cerca el momento menos deseado para él, y sólo le queda esperar que avancen las horas para decir adiós a los ruedos el próximo...
La nostalgia y tristeza invaden al diestro Eloy Cavazos pues está cerca el momento menos deseado para él, y sólo le queda esperar que avancen las horas para decir adiós a los ruedos el próximo domingo en la Monumental Monterrey.
 La nostalgia y tristeza invaden al diestro Eloy Cavazos pues está cerca el momento menos deseado para él, y sólo le queda esperar que avancen las horas para decir adiós a los ruedos el próximo domingo en la Monumental Monterrey.  (Foto: Reuters)
(Notimex) -

MEDIOTIEMPO | Agencias14 de Noviembre del 2008

  • Culminará una carrera de 42 años desde la alternativa
  • Su niñez fue jugando a los toros y no al trompo

La nostalgia y tristeza invaden al diestro Eloy Cavazos pues está cerca el momento menos deseado para él, y sólo le queda esperar que avancen las horas para decir adiós a los ruedos el próximo domingo en la Monumental Monterrey.

El embudo regiomontano será testigo de la culminación de una larga trayectoria de 42 años de matador de toros de Cavazos que se dice fácil, pero que sin duda ha sido de sacrificios, peligros, cornadas, triunfos y sinsabores.

Sentado en una mecedora en la sala de su casa, Cavazos, quien nació el 25 de agosto de 1949 en el Municipio de Guadalupe, Nuevo León, analiza en entrevista lo que ha sido su trayectoria taurina y con nostalgia recuerda que desde los tres años de edad estuvo cerca de la fiesta brava porque su padre, Héctor Cavazos Garza, era guardaplaza.

"En ese entonces comencé a jugar al toro, empecé a ver toros desde muy niño en los corrales de la plaza, vi picadores vestirse allí, subalternos, aspirantes, y yo admiraba a todos esos personajes, hasta que empecé a encariñarme con los toros y empecé a coger un capote y muleta que me regalaron los amigos, pero era un niño que en lugar de jugar a las canicas o trompo era al toro".

Con semblante de tristeza que no puede ocultar pese a poner buena cara a la fecha de su adiós, Cavazos continúa con su relato y recuerda que en 1958 fue la primera ocasión que toreó una becerra con los niños toreros de Aguascalientes.

El debut se dio en 1959 con una cuadrilla de niños toreros de Monterrey, con la cual recorrió ciudades del norte de México como Saltillo, Piedras Negras, Monclova, Monterrey, Matamoros, Reynosa, Ciudad Victoria y Tampico, entre otras.

Su objetivo era sólo uno, torear para conseguir dinero que le permitiera sacar adelante a su madre, Enriqueta Ramírez de Cavazos, a quien quería comprarle una casa para que tuviera algunas comodidades porque vivían en condiciones de pobreza.

Como novillero inició en 1964 en la ciudad de Nuevo Laredo, en un festejo de selección y posteriormente toreó en diferentes localidades hasta sumar 33 en total, que le permitieron estar listo para hacer su presentación en el coso más importante del país, la Monumental Plaza México.

Ese día fue el 12 de junio de 1966, tarde en la que alternó con Gonzalo Iturbe y Leonardo Manzano, ante astados de Santa Martha y ese momento marcó su futuro en la fiesta brava.

Lo anterior debido a que fueron solamente dos meses después, el 28 de agosto de 1966, cuando tomó la alternativa en la Plaza Monumental Monterrey de manos de Antonio Velázquez, con Manolo Martínez como testigo, ante el toro "Cariñoso" de la ganadería de Mimiahuapam.

Orgulloso de varios trofeos, entre ellos las cabezas disecadas de toros que han marcado su trayectoria, Eloy Cavazos recuerda que "pude cortarle una oreja al toro de mi alternativa, creo las cosas no rodaron como soñábamos lo que pudiera ser de cortar un rabo y fue una tarde buena a secas, pero en aquel tiempo nos volvimos locos cortando una oreja".

De esta manera dio inicio una exitosa trayectoria como matador de toros de Eloy Cavazos Ramírez, en la cual triunfó en las plazas más importantes del mundo, entre ellas Las Ventas de Madrid, de donde salió a hombros por la puerta grande en dos ocasiones.

Tras un sinnúmero de triunfos y experiencias el coleta, quien junto a Lorenzo Garza y Manolo Martínez formó la trilogía de la tauromaquia en el estado, dirá adiós a los ruedos en la corrida que se efectuará el próximo domingo en la Plaza Monumental Monterrey Lorenzo Garza.

"Me da tristeza porque una profesión de tantos años no quisiera dejarla nunca, como dicen, bajarse de ese ritmo, pero el tiempo se nos echó encima, dicen que Dios perdona, pero los años no y eso me está pasando a mí".

[ntx][foto: EFE][r/edsa]

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