Respondieron clavadistas a expectativas en JO Beijing 2008

Si hubo un deporte que respondió a las expectativas que se tenían en torno a los representantes que envió México a competir a los Juegos Olímpicos Beijing 2008, ése fue el de clavados.
 Si hubo un deporte que respondió a las expectativas que se tenían en torno a los representantes que envió México a competir a los Juegos Olímpicos Beijing 2008, ése fue el de clavados.  (Foto: Notimex)
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MEDIOTIEMPO | Agencias29 de Diciembre de 2008

  • Espinosa y Ortiz conquistan bronce en sincronizados plataforma 10m

Si hubo un deporte que respondió a las expectativas que se tenían en torno a los representantes que envió México a competir a los Juegos Olímpicos Beijing 2008, ése fue el de clavados.

Aparentemente en México ya se está empezando a entender que para brillar en este tipo de deportes es necesario contar con un equipo, y ya quedaron atrás las épocas en las que un clavadista participaba en todas las modalidades.

Quienes empezaron a echar abajo esa "norma" fueron los chinos, quienes al especializar a sus clavadistas aseguraron el éxito y los primeros sitios en competencias internacionales, pues permitió que efectuaran saltos ornamentales de un mayor grado de dificultad.

Por años México siempre dependió del esfuerzo de un solo exponente para brillar en el ámbito internacional, como lo fueron Joaquín Capilla, Carlos Girón, Luis Niño de Rivera, Jesús Mena y Fernando Platas; ahora se cuenta con un equipo de alto nivel competitivo y de gran calidad técnica.

México tiene especialistas de cada modalidad y en plataforma de 10 metros se tiene a un probado "veterano" como lo es el yucateco Rommel Pacheco, quien tiene la ayuda del joven jalisciense Germán Sánchez.

En trampolín de tres metros, México cuenta con un deportista que con el paso de los años deberá dar de sí y sin duda alguna será de los mejores del orbe, el jalisciense Yahel Castillo, quien en la actualidad tiene la lista de clavados con el más alto grado de dificultad de todo el mundo.

En la plataforma femenil se tiene a dos magníficas competidoras, la sudcaliforniana Paola Espinosa y la mexiquense Tatiana Ortiz, equipo femenil que es afianzado en el trampolín de tres metros con la veracruzana Laura Sánchez y la veterana tapatía Jashia Luna.

Como ha sido costumbre en casi todas sus participaciones en la magna justa deportiva, el equipo mexicano de clavados dejó muestra de su constancia y competitividad al regresar de la cita en China con una medalla de bronce, misma que se obtuvo en sincronizados femenil plataforma de 10 metros, y varios finalistas.

La presea de Bronce la conquistó la dupla integrada por Ortiz y Espinosa, quienes luego de un incierto arranque en esta prueba lograron recuperarse, escalar posiciones y terminar con un meritorio tercer sitio.

La dupla mexicana debió mostrar temple y carácter en la competencia, pues luego de las dos primeras ejecuciones obligatorios, el binomio tricolor estaba en el fondo de la clasificación, en el octavo lugar con apenas 95.40 puntos.

Pero fue a partir del tercer clavado, es decir, cuando los clavadistas pueden ejecutar sus saltos con el grado de dificultad que desearan, que las mexicanas empezaron su espectacular ascenso, que muy cerca estuvo de darles la presea de Plata.

En el tercer salto, la pareja mexicana logró la segunda mejor calificación al lograr 77.76 unidades, lo que las catapultó al tercer peldaño con una suma total de 173.16 puntos.

Ortiz y Espinosa volvieron a lograr una alta puntuación en el siguiente intento, 73.26 unidades, de nueva cuenta la segunda mejor de la ronda, sólo atrás del binomio chino integrado por Wang Xin y Chen Ruolin quienes contabilizaron 82.56 puntos.

Con la Medalla de Oro definida, la lucha por la segunda posición era encarnizada, pues la medalla de Plata era disputada por las australianas Briony Cole y Melissa Wu, quienes se sostenían en el segundo puesto con 247.44 puntos, por 246.42 de las mexicanas.

En el último salto, las mexicanas pusieron presión a las australianas, quienes supieron resistir y conservaron el metal argento que por momentos las mexicanas amenazaron con arrebatarles al sumar 330.06 unidades, muy cerca de sus rivales (335.16).

Otra prueba donde se tuvo una buena participación fue en la plataforma 10 metros femenil, donde las dos representantes mexicanas, Paola Espinosa y Tatiana Ortiz, se clasificaron a la ronda final en la que concluyeron en cuarto y quinto sitio, de manera respectiva.

En la primera fase estaban inscritas 30 competidoras, de las cuales 18, entre ellas las mexicanas, avanzaron a la ronda semifinal para después dar paso a las 12 clavadistas que pelearían por los tres sitios en el podio.

Como fue costumbre en casi todas las pruebas de clavados, los representantes de China dominaron la competencia tomando ventaja en el inicio de la misma y después dejando que el resto de las participantes disputaran los sitios restantes.

Pero en esta ocasión la pelea por las preseas fue fuerte, aunque desafortunadamente las representantes de México no lograron pegarse a las líderes, las chinas Chen Ruolin y Wang Xin, así como la canadiense Emilie Heymans.

Tan dura fue la contienda en la final de esta modalidad que por un momento hubo la sensación de que Heymans podría romper con el total y absoluto dominio de los clavadistas locales, quienes hasta ese momento se habían apoderado de todas las preseas áureas.

Heymans hizo temblar a los aficionados chinos cuando tras completarse la quinta ronda de la gran final se apoderó del primer sitio de la clasificación al contabilizar 349.05 puntos, por 347.40 que hasta ese momento sumaba la china Chen Ruolin.

Pero en lo que fue el último clavado, la anfitriona ejecutó un salto casi perfecto, que hizo que los jueces le concedieran 9.5 y 10, con lo que sumó 100 unidades y así arrebatarle por poco más de 10 puntos (447.70 por 437.05) la Medalla de Oro a la canadiense.

Respecto a las mexicanas, tanto Espinosa como Ortiz mostraron constancia y calidad, y a pesar de lograr buenas ejecuciones no impresionaron a los jueces, quienes si bien otorgaron buenas notas no eran tan altas como las que recibían las tres ocupantes del podio.

Quien logró la mejor calificación en esta fase final fue la mexiquense, que en su penúltimo salto logró una suma de 86.40 unidades, lo que le permitió ascender posiciones para finalmente ubicarse en el quinto peldaño.

Al finalizar sus actuaciones Espinosa se colocó en el cuarto sitio con una suma de 380.95 puntos, mientras que Ortiz se colocó en el quinto con un total de 343.60 unidades.

Otra prueba en la que también se contó con presencia mexicana en la lucha por las preseas fue en la plataforma individual varonil 10 metros, competencia en la que el yucateco Rommel Pacheco volvió a colocarse entre los mejores ocho del mundo en esta especialidad.

Al igual que en la prueba femenil, también comenzaron la competencia 30 clavadistas, de los cuales 18 avanzaron a semifinales para después dejar en 12 el número de aspirantes a colgarse una de las tres medallas.

De entrada, México tenía dos representantes: Pacheco y el juvenil debutante jalisciense Germán Sánchez. Como era de esperarse, fue el primero quien logró avanzar hasta colocarse en la final de esta competencia.

Por su parte, el novel jalisciense Sánchez pagó el precio por debutar a tan temprana edad en la máxima justa deportiva, pues por momentos los nervios hicieron presa de él y le hicieron pasar un mal rato, por lo que no tuvo la actuación deseada.

Pero Pacheco una vez más dejó constancia del porqué está considerado como uno de los mejores plataformistas del mundo y con algunos pequeños sobresaltos logró instalarse en la final, donde era considerado entre los favoritos a subir al podio.

A la hora de la verdad, Pacheco no tuvo la brillante actuación que todos deseaban, pues desde los primeros saltos no lograba colocarse en los sitios de honor, de hecho tras el tercer clavado se ubicaba en la penúltima posición.

En la recta final Pacheco recompuso el camino y logró escalar algunas posiciones para terminar en el octavo peldaño con 460.20 puntos, muy lejos del triunfador el australiano Matthew Mitcham, quien sorprendió al arrebatarle a los chinos la presea dorada al contabilizar 537.95 unidades.

Otro clavadista mexicano que también entró a la lucha por las medallas, pero que al igual que sus compañeros se quedó en la orilla, fue el jalisciense Yahel Castillo, quien hizo su debut en Juegos Olímpicos en la prueba de trampolín de tres metros.

En las rondas preliminares Castillo mostró mucho aplomo, parecía que no le pesaba el hecho de estrenarse en esta justa deportiva, pero a la hora de luchar por las preseas sí resintió el hecho de estar en la máxima justa deportiva y terminó en un meritorio séptimo sitio al contabilizar 462.10 unidades.

Finalmente, otra competencia de clavados en donde también se tuvo presencia mexicana en la lucha por las preseas fue en la de trampolín de tres metros femenil, donde la veracruzana Laura Sánchez estuvo entre las aspirantes a subir al podio.

Desafortunadamente en esta modalidad no se logró que las dos representantes mexicanas, pues también compitió la jalisciense Jashia Luna, clasificaran a la disputa por las preseas, pues esta última fue eliminada en la ronda semifinal.

Sánchez concluyó en el décimo sitio en al sumar 312.25 puntos, a más de 100 puntos de distancia de la ganadora de la medalla de oro, la china Guo Jingjing quien finalizó con 415.35 unidades.

[ntx][foto: Mexsport][r/geca]

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