Nueva York, el paraíso desconocido del esquí

-Galería invernal de Nueva York
-Galería invernal de Nueva York
 -Galería invernal de Nueva York  (Foto: Reuters)
(Reuters) -

MEDIOTIEMPO | Agencias28 de Marzo del 2009

  • Descensos para todos los gustos
  • La montaña olímpica
  • Más allá del esquí

-Galería invernal de Nueva York

Rascacielos, taxis amarillos y alcantarillas humeantes es lo primero que asoma por la mente al pensar en Manhattan. Pero esta megalópolis también está muy cerca de las montañas, pues se ubica en un estado, el de Nueva York, que es el que  más estaciones de esquí tiene en Estados Unidos y un destino perfecto para los aficionados a los deportes de invierno.

DESTACADOS:

- Nueva York cuenta con las mejores pistas de la costa este estadounidense.

- Los montañas de Adirondack y Catskill, al noroeste de Manhattan, convierten al estado de la Gran Manzana en sede de 47 estaciones de esquí aptas para todos los públicos, desde esquiadores profesionales hasta novatos del deporte rey de las nieves.

- Las montañas de Gore y la olímpica Whiteface son, para muchos, los ases de la baraja con que cuenta Nueva York.

Con estaciones de esquí a poco más de una hora de la ciudad y pistas como las de Whiteface Mountain, donde se celebraron los Juegos Olímpicos de Invierno en 1980, Nueva York cuenta con las mejores pistas de la costa este estadounidense.

Los montañas de Adirondack y Catskill, al noroeste de Manhattan, convierten al estado de la Gran Manzana en sede de 47 estaciones de esquí aptas para todos los públicos, desde esquiadores profesionales hasta novatos del deporte rey de las nieves. Además, Nueva York goza de innumerables senderos en que los amantes del esquí de fondo disfrutarán de paisajes espectaculares al tiempo que practican este deporte.

DESCENSOS PARA TODOS LOS GUSTOS

La gran diversidad geográfica de Nueva York atrae a más de cuatro millones de esquiadores al año a sus pistas. Se ha consolidado así como el estado con más estaciones de esquí del país y el cuarto destino favorito de los amantes de los deportes de invierno.

Las montañas de Gore y la olímpica Whiteface son, para muchos, los ases de la baraja con que cuenta Nueva York, y es el mismo estado quien gestiona estas dos estaciones situadas en Adirondack junto a las pistas de Belleayre, en Catskill.

Gore Mountain es idónea para quienes ya han plantado sus esquís en la nieve en alguna ocasión, pero todavía no disponen de la experiencia del esquiador avanzado. Con motivo del 75 aniversario, esta estación de esquí ha sumado esta Temporada una nueva pista a las 39 con que ya contaba, Burnt Ridge Mountain, que ofrece un descenso que se encuentra entre los diez primeros del país con un desnivel esquiable de 436 metros.

Belleayre es una montaña mediana que dispone de todo tipo de terrenos: kilómetros de recorridos fáciles, un buen número de pistas con montículos de categoría doble diamante negro para los esquiadores más atrevidos y un puñado de terrenos boscosos para practicar esta modalidad de esquí alpino. Además, la montaña que contó con la primera estación de esquí del país está dividida en dos niveles, por lo que los principiantes disponen de un espacio propio para aprender a esquiar.

El Director de Mercadotecnia de estas pistas, Jonathan King, aseguró en una entrevista que "mucha gente desconoce que el estado de Nueva York fue uno de los primeros lugares en que se empezó a practicar el descenso en Estados Unidos. En las montañas de Belleayre se esquía desde los años 30, aunque no fue hasta 1947 cuando se instaló en estas colinas la primera pista de esquí del país".

Entre las estaciones más cercanas a la urbe de los rascacielos se encuentra Hunter Mountain. A sólo dos horas de Manhattan, en estas montañas nunca falta el ingrediente base para la práctica del esquí o el snowboard. Con más de 1.100 cañones de nieve artificial, es la estación más rápida del mundo en devolver la calidad necesaria a sus 55 pistas en días cálidos o de lluvias.

LA MONTAÑA OLÍMPICA

Whiteface Mountain, situada junto al lago Placid, es uno de los mayores picos de las Adirondack Mountains, que acogió los Juegos Olímpicos de Inverno en 1980.

Los amantes de las emociones fuertes encontrarán entre las 76 pistas de la montaña el mayor desnivel de la costa este estadounidense, de 1.045 metros. Toda una inyección de adrenalina acompañada del teleférico más rápido del mundo, que recorre prácticamente un kilómetro en menos de ocho minutos.Además, si el tiempo acompaña, desde el punto más alto de la montaña se puede disfrutar de unas vistas espectaculares del estado de Vermont e incluso de la vecina Canadá.

Entre los 29 kilómetros de pistas de Whiteface destacan The Slides, una extensión en puro estado natural clasificada como doble diamante negro. Aunque a la estación de Whiteface se accede fácilmente por carretera,  para disfrutar de The Slides habrá que llegar a pie hasta Summit Quad, el telesilla que sube a los esquiadores más atrevidos hasta el punto de partida. La caminata se verá recompensada con pendientes vertiginosas e incluso descensos sobre una cascada congelada y cubierta de nieve.

Whiteface Mountain ha abierto al público este año Lookout Mountain, destinada a los esquiadores que no se ven preparados para descender The Slides, pero que aún así buscan experiencias límite en nieve virgen.

MÁS ALLÁ DEL ESQUÍ

Tanto si se desean alternativas al esquí como si tan sólo se quiere disfrutar de la naturaleza, la mayoría de "resorts" de Nueva York ofrecen una gran variedad de actividades.

La Directora de Comunicación de Hunter Mountain, señala que "el snowboard es, hoy en día, casi más popular que el esquí, y el tubing -que consiste en deslizarse por la nieve sobre un flotador gigante- está creciendo entre las familias y el público joven". Cada vez más estaciones, como las de Hunter o Gore, ofrecen esta variante del trineo.

Hunter cuenta con terrenos habilitados para deslizarse con trineo o patinar sobre hielo. Y si la visita a la montaña se realiza fuera de la época invernal, montar a caballo o disfrutar del "spa" son algunas de las numerosas posibilidades que ofrece Hunter Mountain.

Beleayre, abierto todo el año, cuenta con un lago para bañarse, pescar, navegar o simplemente disfrutar de las playas de arena blanca. También se puede practicar el senderismo en Catskill. Un festival de música un tanto ecléctico reúne en julio a intérpretes de música clásica, country, jazz, pop u ópera. Y los fines de semana se pone en funcionamiento el telesilla para dejarse cautivar por los abundantes parajes verdes.

Aunque si lo que se busca es disfrutar de la montañas, Adirondack acoge el parque natural más extenso de Estados Unidos. Adironkack Park, más grande que Yellowstone y el Gran Cañón juntos, tiene más de 3.000 lagos y 30.000 ríos, que harán las delicias de cualquier amante de la naturaleza, con o sin nieve.

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[EFE][foto: EFE][r/edsa]

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