Miguel Ángel Torres un campeón mundial al desnudo

Nació en el Este de Chicago, para ser más exacto en el barrio "El Habor" y aprendió desde muy pequeño a "convivir" con latinos y negros, ahora es el campeón del mundo en Artes Marciales Mixtas y...
Nació en el Este de Chicago, para ser más exacto en el barrio "El Habor" y aprendió desde muy pequeño a "convivir" con latinos y negros, ahora es el campeón del mundo en Artes Marciales Mixtas y su nombre es Miguel Ángel Torres.
 Nació en el Este de Chicago, para ser más exacto en el barrio "El Habor" y aprendió desde muy pequeño a "convivir" con latinos y negros, ahora es el campeón del mundo en Artes Marciales Mixtas y su nombre es Miguel Ángel Torres.  (Foto: Notimex)
(Notimex) -
  • No todo son golpes en la vida de Miguel Ángel Torres
  • Hijo de migrantes mexicanos y amante de su esposa e hija
  • Dios es su gran impulsor
  • Inspirador de su comunidad y hombre de mucha Fe

Nació en el Este de Chicago, para ser más exacto en el barrio "El Habor" y aprendió desde muy pequeño a "convivir" con latinos y negros, ahora es el campeón del mundo en Artes Marciales Mixtas y su nombre es Miguel Ángel Torres. Hijo de migrantes mexicanos (madre originaria de Michoacán y padre de Monterrey), Miguel Ángel Torres inició su carrera dentro de las artes marciales a la edad de ocho años y llegó a ser campeón a los 27. Sin embargo, El México-americano no olvida a qué vino y a quién le debe el éxito alcanzado hasta el momento. "Mi labor en la tierra es ayudar a la gente, Dios me dio las habilidades para practicar este deporte y tengo la responsabilidad de ayudar a toda le gente que así me lo pida. Soy cristiano y contribuyo con donativos a mi iglesia, cada vez que peleo dejó el alma misma en cada combate, soy creyente y Dios me da la energía necesaria para salir adelante", aseveró Torres. El campeón del mundo en peso gallo indicó que en la parte de ayuda para su comunidad en el Este de Chicago, lo que es indispensable es que los niños que acuden a su gimnasio cuenten con buenas calificaciones, requisito insuperable para tomar clases de artes marciales. "Varios de los niños que van al gimnasio reciben clases gratis, ya que no cuentan con el dinero necesario, solo deben presentar sus calificaciones escolares y si están bien en la escuela se les brinda la oportunidad. Todos saben que en gimnasio se respira sacrificio, trabajo y sufrimiento, porque para salir adelante en la vida misma hay que poner el ciento por ciento de tu capacidad en la actividad que lleves a cabo", indicó Torres.

"Desde muy joven supe que pelear era mi destino y la fe el gran motor para llevarlo a cabo"

Profesionista realizado en la Universidad de Purdue, al concluir la carrera de Mercadotecnia, Torres emerge como el México-americano a seguir en un barrio donde los latinos lo observan como el ídolo y reconocen la trayectoria de sus padres y de él mismo como estudiante y profesional de las artes marciales. Sus padres llegaron a Estados Unidos de Norteamérica hace más de 30 años, a la fecha Don Arnulfo cumplió 30 años de laborar en una fundidora y Doña Elisa, realiza sus tareas en la iglesia de Santa Catarina, circunstancias que le abrieron a Miguel Ángel Torres el amor por su comunidad y respeto a esposa e hija. "Desde muy joven supe que pelear era mi destino y la fe el gran motor para llevarlo a cabo. Las enseñanzas de mis padres y el amor que le tengo a mi esposa e hija son la motivación que me obliga a ser mejor cada día. Nunca me iré del barrio, ahí nací y ahí mismo quiero morir. Sé que la profesión elegida es muy peligrosa, también estoy cierto de que Dios me cuida". Miguel Ángel Torres afirma que el ser campeón del mundo no es lo que espera de la vida, sino que alguno de sus niños logre algún día llegar a ganar el título. "Todavía no consigo todo lo que quiero y aunque tengo el título, me veré satisfecho cuando alguien de mis alumnos logre ganar una corona mundial, entonces sabré que valió la pena haber vivido". Un hombre hecho a base de golpes, admite que existe un factor que le hace más daño que subir a la jaula a darse de trompones. "Lo único que me duele más que los golpes es no pasar más tiempo con mi familia, ya que el entrenamiento, peleas, concentraciones y viajes me impiden convivir más con los míos", aseveró. De su vida personal comentó que le resulta difícil desenvolverse ya que el público lo reconoce, lo acechan para pedirle autógrafos y hasta dinero. "Me encanta otorgar un autógrafo y estar cerca de mis seguidores. También les he prestado dinero a varios amigos que lo necesitan, ciento que todo esto es parte de las enseñanzas de Dios". Para concluir su visita a Notimex, Miguel Angel Torres dijo que sus ídolos han sido Julio César Chávez y Salvador Sánchez, a quienes les aprendió varias cosas.

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