Hushovd conquistó la colina olímpica ante Freire

El gigante noruego Thor Hushovd, del Cervélo, se llevó la victoria olímpica de la cima de Montjuic en un pulso con Oscar Freire, al que batió con claridad en los últimos metros de la sexta etapa...
El gigante noruego Thor Hushovd, del Cervélo, se llevó la victoria olímpica de la cima de Montjuic en un pulso con Oscar Freire, al que batió con claridad en los últimos metros de la sexta etapa del Tour, la primera cien por ciento española.
 El gigante noruego Thor Hushovd, del Cervélo, se llevó la victoria olímpica de la cima de Montjuic en un pulso con Oscar Freire, al que batió con claridad en los últimos metros de la sexta etapa del Tour, la primera cien por ciento española.
(Reuters) -
  • Fabian Cancellara mantiene el maillot amarillo

El gigante noruego Thor Hushovd, del Cervélo, se llevó la victoria olímpica de la cima de Montjuic en un pulso con Oscar Freire, al que batió con claridad en los últimos metros de la sexta etapa del Tour, la primera cien por ciento española con el trayecto entre Girona y Barcelona, de 181 kilómetros, en la que el suizo Cancellara retuvo el maillot amarillo. Hushovd, un ex esquiador de fondo y aficionado a la caza de 31 años, corpulento como pocos, 1,84 metros y 83 kilos, superó a Freire a tan sólo diez metros de la línea, cuando el cántabro rozaba el sueño de ganar en la Ciudad Condal, que recibía el Tour por tercera vez. La tercera plaza se la apuntó José Joaquín Rojas, otro de los murcianos del Caisse D'Epargne. Así fue el desenlace de una jornada lluviosa, complicada por el agua que cayó sobre Barcelona y marcada por las caídas en el tramo final. La jornada previa a la cita inaugural de la montaña, que los favoritos pasaron con tensión, pero sin cambios en la general. El suizo Cancellara logró su objetivo de llegar de amarillo a Andorra, pero ahí se hará la última foto con la prenda dorada. "Mañana se habrá terminado todo", admitió. Pero nadie le quitará una semana de amarillo. Lance Armstrong y Alberto Contador se mantuvieron en los dos siguientes escalones del podio, el texano con el mismo tiempo de Cancellara, y el madrileño a 19 segundos. Ambos llegaron en el grupo principal, muy atentos en la subida a Montjuic, con el mismo tiempo del ganador, 4h.21.33. Girona despidió la caravana del Tour con el cielo gris y amenazante. Federico Martín Bahamontes, sopló las velas de su 81 cumpleaños en la salida. El Tour le rindió un homenaje por su legendaria victoria de 1959. El "Águila" aprovechó para soltar una de sus profecías: "Contador ganará el Tour aunque tenga el enemigo en casa", dijo. El pelotón puso rumbo a la Costa Brava con la cabeza puesta en la llegada inminente de la montaña. En el guión estaba marcado un día de transición, de esos que sirven para guardar fuerzas. Luego la lluvia, la tensión y las caídas volvieron a complicar el escenario previsto. Los intentos de fuga no cuajaron, pero fueron numerosos, como el que protagonizó el estadounidense David Zabriskie (Garmin), quien pasó en cabeza la Cota de Sant Feliú de Guixols. Fue el detonante para la fuga destacada del día, con su compañero David Millar como protagonista. El escocés aceleró en el kilómetro 46, abrió hueco y poco después recibió la visita de los franceses Sylvain Chavanel y Stéphane Augé, a los que se unió Amets Txurruka, el supercombativo de 2007 que buscó la etapa para el Euskaltel. Millar, un rodador de postín, apostó por la aventura en solitario a 29 kilómetros de meta. Como en sus mejores contrarreloj en el Tour, antes de cumplir su castigo de dos años por dopaje, desafió a un pelotón que ya circulaba a gran velocidad en las proximidades de Barcelona, donde el ambiente ayudó a contagiar los ánimos de los corredores. El escocés contra el mundo, bajo la lluvia y con el asfalto convertido en una pista de patinaje. Apenas 1 minutos de renta a 10 kilómetros de meta. Un par de caídas cortaron el pelotón en varias fracciones. El belga Tom Boonen se fue al suelo y se quedó sin esprint, también cayo antes Carlos Sastre, sin consecuencias. Una persecución loca con Millar a tiro. El hombre del Garmin pasó junto al puerto barcelonés, donde la estatua de Colón le indicaba el camino a seguir, poco después cruzó la Plaza de España e inició el ascenso a la montaña olímpica. Ahí cedió Millar. Las cuestas que conducen al Estadio Olímpico desencadenaron otra batalla. Los hombres del Caisse D'Epargne metieron números en la ruleta, el Astana con Contador y Armstrong con las orejas tiesas en cabeza y por libre, como siempre, Oscar Freire. Llegó el momento de optar al premio. Esta vez el Columbia no dispuso de efectivos ni de terreno propicio para preparar la fiesta a Cavendish. Saltó Freire desde atrás, agarró unos metros, el sueño se acercaba, pero apareció la fuerza bruta de un nórdico llamado Thor Hushovd para regalar al Cervélo de Carlos Sastre su primera victoria en el Tour. Un premio para Hushovd, un "llegador", profesional desde 2000, el séptimo en la Grande boucle, un esprinter que se llevó el maillot verde de la regularidad en 2005. El rubio hundió a Freire, que lamentó que esta vez los rivales se agarraran a su rueda. La táctica que tantas victorias le han dado al triple campeón español.

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