Esfuerzo ‘olímpico' de Obama le garantizaría otras elecciones

Casi un año después, el presidente está en el centro de otras elecciones. De triunfar, no sólo provocaría más festejos en la ciudad, sino que podría transformarla por siempre, logrando unos...
Casi un año después, el presidente está en el centro de otras elecciones. De triunfar, no sólo provocaría más festejos en la ciudad, sino que podría transformarla por siempre, logrando unos Olímpicos para su ciudad.
 Casi un año después, el presidente está en el centro de otras elecciones. De triunfar, no sólo provocaría más festejos en la ciudad, sino que podría transformarla por siempre, logrando unos Olímpicos para su ciudad.
  • Lo que sí tiene Chicago es a Obama, una figura carismática y admirada internacionalmente

El acto triunfal de Barack Obama, tras ganar los comicios presidenciales, congregó a una multitud que abarcó todo el Parque Grant de esta ciudad, cubriendo incluso las calles aledañas. Desde Oprah Winfrey hasta innumerables obreros, la gente desató una fiesta multitudinaria en Chicago. Casi un año después, el presidente está en el centro de otras elecciones. De triunfar, no sólo provocaría más festejos en la ciudad, sino que podría transformarla por siempre, comenzando con el vecindario del propio Obama. La candidatura de Chicago para organizar los Juegos Olímpicos del 2016 no tiene una obra arquitectónica majestuosa, como el estadio conocido como el ''Nido de Pájaro'' en Beijing. Los mapas, que muestran cuán cerca estarán los atletas de las sedes de las competiciones, son atractivos, pero no impresionantes. Lo que sí tiene Chicago es a Obama, una figura carismática y admirada internacionalmente, cuya casa (la permanente, no la Casa Blanca) está a muy poca distancia del lugar donde se construiría el estadio olímpico. Obama no decide todavía si viajará a Copenhague antes de la votación del Comité Olímpico Internacional (COI), prevista para el 2 de octubre, donde se decidirá la sede de los juegos del 2016. En tanto, el mandatario habla por teléfono y envía cartas a los miembros del COI, para apoyar a Chicago, donde Obama no nació pero que es su ciudad adoptiva. Además, el presidente enviará a la primera dama Michelle Obama, una de las pocas personas que puede rivalizar con la popularidad de su marido. Pese a ello, la posible presencia de Obama es un asunto al que se ha dado la mayor importancia en torno de la votación. ''El es un embajador fabuloso de Estados Unidos y de su propia ciudad'', consideró el canadiense Dick Pound, quien desde hace años es miembro del COI. ''Es una figura de transformación en el mundo actual. El hecho de que él pueda estar ahí, de que uno pueda conocerlo y de que se levante y diga: 'Estoy aquí para decir que los Estados Unidos de América apoyan estos juegos' podría marcar una gran diferencia''. Quizás, eso sería definitivo. Río de Janeiro es considerada ligera favorita sobre Chicago, Madrid y Tokio, pues algunos miembros del COI se han mostrado atraídos por la idea de llevar los Juegos Olímpicos a Sudamérica por primera vez. Pero la competencia es tan apretada que el ganador quizás se defina apenas por un par de votos, y los jefes de Estado han sido una parte crucial en las decisiones recientes. ''Siempre creí que nos conviene que el presidente esté ahí, porque es muy apreciado'', dijo Patrick Ryan, líder del comité que impulsa la candidatura de Chicago 2016. ''Pero creo también que la mayoría de los miembros del COI, antes de retirarse a la habitación donde votarán, sabrá desde antes por quién va a votar''. Pese a ser la tercera ciudad más grande de Estados Unidos, Chicago no se consideraba favorita, ni siquiera para ganar la aprobación del Comité Olímpico Estadounidense para buscar la candidatura del 2016. No es un destino internacional, como Los Ángeles, la otra finalista en la competencia estadounidense. Pocas personas en el extranjero conocen algo sobre Chicago. Y si lo saben, es por reminiscencias de ''Los Intocables''. Pero los organizadores de Chicago están cuentan con un equipo de gente con experiencia en Juegos Olímpicos, recurriendo a sus conocimientos para definir un plan que tenga pocas fallas evidentes. Además, con 4 mil 800 millones de dólares, el proyecto tiene el menor costo entre las cuatro ciudades candidatas. La fuerza de Chicago reside en la sencillez de su plan, que mantiene a los deportistas cerca de las sedes y que no cargará a los residentes con el costo de estadios onerosos que tengan poca utilidad una vez que concluyan los juegos. La mayoría de las 31 sedes se insertaría en el centro de la ciudad, a lo largo del pintoresco Lago Michigan, y el 90% de los atletas estaría así a 15 minutos de las sedes de sus competiciones. En una tarde reciente de sábado, el recorrido desde el lugar donde estaría el estadio hasta el sitio donde se levantaría la villa olímpica llevó apenas siete minutos, incluso sin el beneficio de destinar carriles de las avenidas exclusivamente al tránsito olímpico.

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