Don Nelson, un ganador sin título y sin plaza en el Salón de la Fama

El baloncesto profesional de la NBA tiene desde la pasada noche a Don Nelson, entrenador de los Warriors de Golden State, como el técnico con más triunfos de la historia, pero sin un título de...
 El baloncesto profesional de la NBA tiene desde la pasada noche a Don Nelson, entrenador de los Warriors de Golden State, como el técnico con más triunfos de la historia, pero sin un título de liga y sin estar en el Salón de la Fama.
Houston, Texas (Reuters) -
  • La victoria hubiese pasado desapercibida de no haber sido porque la misma fue la número 1.333 de Nelson

El baloncesto profesional de la NBA tiene desde la pasada noche a Don Nelson, entrenador de los Warriors de Golden State, como el técnico con más triunfos de la historia, pero sin un título de liga y sin estar en el Salón de la Fama. Los Warriors, el segundo peor equipo de la Conferencia Oeste, llegaron a Minneapolis para enfrentarse al peor, los Timberwolves de Minnesota, y no tuvieron problemas para ganar 116-107. La victoria hubiese pasado desapercibida de no haber sido porque la misma fue la número 1.333 de Nelson con la que le permitió dejar atrás al legendario Lenny Wilkens (1.332 triunfos) que hasta esta temporada había sido el líder de triunfo en la historia de la NBA. Los jugadores de los Warriors le dieron a Nelson una cálida celebración por el logro conseguido después de 31 años de estar sentando en los banquillos de cuatro equipos de la NBA, donde siempre impuso su fuerte personalidad y estilo, pero sin conseguir ningún triunfo deportivo importante. Creo escuela con su estilo de juego ofensivo sin preocuparle demasiado la defensa desde que comenzó con los Bucks de Milwaukee, pero al final siempre se encontró con equipos mejores como los Celtics de Boston, Sixers de Filadelfia, Knicks de Nueva York y luego los Bulls de Chicago, que le cerraron el camino del triunfo definitivo. El que sí tuvo como jugador de los Celtics de Boston, con quienes ganó desde 1966 hasta 1976 cinco anillos de campeón de la NBA. Al concluir la temporada de 1976 dejó su carrera de jugador activo para convertirse en gerente general y entrenador de los Bucks, donde estableció un estilo muy especial de dirigir y hacer traspasos de jugadores. Bajo su dirección los Bucks siempre fueron un equipo ganador durante la temporada regular, pero al llegar la fase final nunca pudieron con los equipos históricos de la Conferencia Este. Después de 11 temporadas (1976-1987) al frente de los Bucks, Nelson, de 69 años, decidió llevar su estilo a tierras californianas después de firmar con los Warriors, en lo que fue su primera etapa con el actual equipo que duró desde 1988-1995, sin que tampoco consiguiese formar un equipo que pudiese llegar a las Finales. Pensó que podría hacerlo con el potencial económico de los Knicks de Nueva York, con quienes firmó en 1995 pero su experiencia no fue nada positiva ya que chocó frontalmente con los jugadores y el exigente ambiente de la ciudad de los rascacielos y sólo duró una temporada, hasta 1996. Nelson no se quedó sin trabajo porque de inmediato ficho por los Mavericks de Dallas, donde llegó para reconstruir al equipo y lo consiguió desde 1991 al 2005, pero sin que pudiese tampoco llegar a las Finales de la NBA, algo que si consiguió a la temporada siguiente su discípulo Avery Johnson. Los problemas de salud y la fuerte personalidad de Nelson esta vez choco con otra más complicada y difícil como la del dueño de los Mavericks, Mark Cuban, que al final le obligó a dar por concluida su etapa con el equipo de tejano para irse de nuevo con los Warriors. Desde que llegó en el 2006, Nelson no ha podido todavía conseguir la reconstrucción del equipo, la asignatura pendiente que aun le queda después de haber tenido una temporada para el olvido con marca perdedora de 24-54. El pobre rendimiento deportivo que ha tenido el equipo, afectado por innumerables lesiones de los jugadores más importantes, como el escolta Monta Ellis, y enfrentamientos con el escolta-alero Stephen Jackson, quien forzó el traspaso a los Bobcats de Charlotte, no le impidieron a Nelson vivir la gran noche del triunfo histórico. "Es una sensación fantástica", explicó Nelson después de haber vivido la celebración que le ofrecieron los jugadores dentro del vestuario. "Posiblemente por esto es que terminamos siendo entrenadores, por tener momentos así". Después de 31 temporadas Nelson tiene una marca ganadora de 1.333-1061 y tres premios de Entrenador del Año que consiguió dos veces (1983 y 1985) con los Bucks y una (1992) en su primera etapa con los Warriors. Mientras que en 1996 también fue incluido en la lista de los 10 mejores entrenadores de toda la historia de la NBA. Sin embargo, Nelson también es el único entrenador en la historia de la NBA que después de haber conseguido 1.000 triunfos todavía no está en el Salón de la Fama, algo que siempre ha dicho no "le quita el sueño".

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