Cayó Rafael Nadal en el Abierto de Australia y se desvaneció su sueño

Rafael Nadal se despidió en los Cuartos de Final del Abierto de Australia derrotado por el también español David Ferrer (6-4, 6-2 y 6-3).
Rafael Nadal se despidió en los Cuartos de Final del Abierto de Australia derrotado por el también español David Ferrer (6-4, 6-2 y 6-3).
 Rafael Nadal se despidió en los Cuartos de Final del Abierto de Australia derrotado por el también español David Ferrer (6-4, 6-2 y 6-3).
Melbourne, Australia (Reuters) -
  • David Ferrer sólo había vencido a su rival en tres de las catorce ocasiones en las que se habían enfrentado

Rafael Nadal, víctima de la fortaleza y solidez de su adversario y condicionado por unas molestias físicas en los músculos isquiotibiales de la pierna izquierda, se despidió en los Cuartos de Final del Abierto de Australia derrotado por el también español David Ferrer (6-4, 6-2 y 6-3), que jugará las Semifinales del primer Grand Slam ante el británico Andy Murray. El sueño de Nadal de convertirse en el tercer jugador de la historia en lograr los cuatro grandes consecutivos, después del australiano Rod Laver y del estadounidense Bill Tilden, que lo hicieron en una misma temporada, se empezó a desvanecer tras los primeros juegos. No se retiró Nadal, como hace un año, cuando en este mismo tramo del torneo abandonó ante Murray dolorido en la rodilla derecha, cuando perdía por 6-3, 7-6 (7/2) y 3-0. Pero dio la sensación de que en cualquier momento, víctima otra vez de las penurias físicas, podría enfilarse al vestuario sin haber cerrado duelo. No lo hizo el número uno del mundo. Puede que por consideración a su propio adversario. Pero seguro que ganas no faltaron. Tras los tres primeros juegos, eternos, de dura lucha, con David Ferrer ante un nivel increíble, Nadal solicitó un tiempo médico y se fue al vestuario a ser atendido. Su cara lo delataba todo. Buscaba a su tío Toni Nadal y al equipo en el habitáculo de la grada mientras un vendaje en el muslo izquierdo delataba la dolencia. Nada fue igual para Nadal entonces. Mantuvo el tipo en el set. Incluso dio la sensación de recuperación cuando equilibró una desventaja de 4-1. Pero Ferrer se apuntó el set. En cada intercambio, el médico de pista acudía al banco del balear, que tenía la cabeza en otro sitio. Mientras, David Ferrer, que sólo había vencido a su rival en tres de las catorce ocasiones en las que se habían enfrentado, pero una de ellas en el Abierto de Estados Unidos 2007, tomó impulso ante una ocasión única. Sobrado físicamente, la condición de la que careció Nadal, Ferrer empezó a manejar a su adversario, con tiros combinados, de lado a lado, para acentuar su esfuerzo. Le resultó fácil la conquista del segundo set (6-2). Dio la sensación Nadal de dejarse ir. Se mantuvo en pie, pero derrotado, presa de la impotencia y el dolor. Y con ello dejó el camino libre para Ferrer, en su primera calificación a las Semifinales en Melbourne.

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