McIlroy rompe otro récord y sigue de líder en U.S. Open

Rory McIlroy marcó el sábado un nuevo récord en el U.S. Open, esta vez el de 54 hoyos, y aumentó a ocho golpes su ventaja antes de la ronda final.
 Rory McIlroy marcó el sábado un nuevo récord en el U.S. Open, esta vez el de 54 hoyos, y aumentó a ocho golpes su ventaja antes de la ronda final.
Bethesda, Maryland -
  • El norirlandés tiene una ventaja de 8 golpes sobre el segundo lugar

Rory McIlroy marcó el sábado un nuevo récord en el U.S. Open, esta vez el de 54 hoyos, y aumentó a ocho golpes su ventaja antes de la ronda final. En otra jornada de juego seguro y confiado en un campo blando, McIlroy terminó con 68 golpes, tres bajo par, para alcanzar un total de 199, 14 bajo par. Así, rompió por un golpe el récord tras tres rondas, que había logrado Jim Furyk en 2003. Lo más importante para el norirlandés probablemente sea que 18 hoyos lo separan de su primer título en un major. Le llevaba ocho golpes a Y.E. Yang, con ronda de 70, y nueve a Lee Westwood (65), Jason Day (65) y Robert Garrigus (68). Por segundo major consecutivo, el joven de 22 años llega a la jornada final como líder. Pero esta ventaja es el doble de la que tenía hace dos meses en el Masters, cuando se desmoronó en los nueve últimos hoyos, terminó con 80 y finalizó en el 15to puesto. "En general, estoy muy feliz con la manera en que jugué hoy", dijo McIlroy. "Ahora, sólo tengo que seguirlo haciendo por 18 hoyos más". Ante la dificultad de alcanzar al líder, el resto de los competidores se desquitó con un campo del Congressional reblandecido por varios días de lluvias. Hubo 26 rondas bajo par, un récord para la tercera ronda del Open, y los 72 jugadores alcanzaron un total de 224 birdies. La situación podría haber asustado a McIlroy, ya que había varias tarjetas de menos de 70 en la pizarra antes que él arrancara. Pero el joven se mantuvo calmo. Luego de lograr pares con problemas al iniciar, hizo birdies en los hoyos 5, 9, 11 y 14 para ponerse 14 bajo par, una cifra nunca vista en la pizarra del Open. Claro que esto ya parecía una noticia vieja. El viernes, McIlroy se convirtió en el primer jugador en alcanzar un 13 bajo par en la historia del certamen y empató la mejor ventaja de la historia tras la segunda ronda, de seis golpes. Los ocho impactos con que llegaba al domingo son dos menos de los que tenía a la misma altura Tiger Woods en Pebble Beach en 2000, cuando terminó por arrasar el torneo con una diferencia de 15. Aunque McIlroy genera comparaciones con aquel Woods, no quiere escucharlas. "Aún estoy buscando el primero", dijo, hablando de los majors. "Es todo lo que puedo decir. Busco el primero. Me puse en una buena posición para lograrlo mañana y veremos qué pasa".

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