'Los guantes de yeso' persiguen a Antonio Margarito

Dos años después del escándalo que enfrentó Antonio Margarito por supuestamente utilizar yeso en los vendajes de sus guantes, el estigma aún persigue al mexicano.
Dos años después del escándalo que enfrentó Antonio Margarito por supuestamente utilizar yeso en los vendajes de sus guantes, el estigma aún persigue al mexicano.
 Dos años después del escándalo que enfrentó Antonio Margarito por supuestamente utilizar yeso en los vendajes de sus guantes, el estigma aún persigue al mexicano.
Ciudad de México -
  • Tachado de “tramposo” el mexicano continúa despertando pasiones en el mundo de boxeo

Cuando el 11 de febrero de 2009, Antonio Margarito fue castigado un año de no participar en funciones realizadas en Estados Unidos por la Comisión Atlética del Estado de California, debido a que le fueron encontrados en sus vendas un par de colchones con una sustancia parecida al yeso, previo al combate ante el estadounidense Shane Mosley, nadie habría apostado a que el “Tornado de Tijuana” volvería a despertar expectación en una función de título mundial. La acusación fue grave para Margarito. Ni más ni menos fue tachado junto con su entrenador Javier Capetillo como “tramposo”. Este golpe para muchos era un nocaut automático en la carrera de púgil mexicano. En esa pelea contra Mosley el 24 de enero de 2009, Antonio Margarito perdió algo más que la corona de campeón de los Welter, dejó esa noche en el Staples Center de Los Ángeles, su reputación y credibilidad, misma que de por sí estaba en entre dicho debido al par de peleas ante el puertorriqueño Daniel Santos, en las que los cabezazos de ambos fueron brutales a tal extremo que la primera contienda se suspendió en el round inicial. ¿Cómo acontecieron los hechos? Una hora antes de la pelea, el entrenador de Mosley, Nazim Richardson observó que las vendas de Margarito estaban mojadas y exhalaban de ellas un polvo blanco, de inmediato lo comunicó a la Comisión de California, quien solicitó al mexicano se quitará el vendaje porque quedaría como evidencia de la acusación que realizaba el manejador. El 11 de febrero se hizo oficial el castigo a través de un comunicado de la Directora del Departamento de Asuntos al Consumidor, Carrie López, que decía: “La conducta de los señores Margarito y Capetillo fue inaceptable y representaba un peligro a la salud de otra persona que tenía licencia”. Y Agregó: “La acción de hoy demuestra que tanto el Departamento de Asuntos al Consumidor y la Comisión de Atletismo de California toman los asuntos de seguridad de boxeadores muy en serio, y actuaremos rápido cuando las acciones de una persona con licencia amenace la seguridad de otras personas”. La estrategia que utilizó el equipo de Margarito en su defensa consistió en que el entrenador Capetillo se echaría toda la culpa del incidente, al declarar que ese tipo de vendaje es el utilizado en los entrenamientos “para pegarle al costal y no lastimarse los puños, pero por “error se los había puesto a Antonio para la pelea contra Mosley”. En su momento, Margarito afirmó que siempre ha confiado en sus entrenadores a la hora del vendaje, por lo que no estaba al tanto de lo que Capetillo le había puesto en los nudillos. Ambos dichos no valieron de nada y Margarito estuvo fuera 12 meses de pelear en Estados Unidos. El castigo era algo así como el exilio boxístico porque mientras persistiera nadie le ofrecería un combate de altura al mexicano fuera o no en la Unión Americana. Que esta página negra en la historia boxística de Antonio Margarito no haya terminado con su carrera como pugilista se debe a la gran calidad que tiene el mexicano a la hora de subirse al cuadrilátero. Esto es algo que nadie puede negar en el mundo del boxeo y para prueba ahí están los contratos millonarios que todavía recibe. Y aunque su regreso formal a los grandes escenarios lo hiciera contra el filipino Manny Pacquiao, que dicho sea de paso le propino una tremenda golpiza al grado de fracturarle el hueso orbital, todavía estaba muy fresco el escándalo del vendaje, pero ahora contra Miguel Ángel Cotto, la expectación es completamente diferente, es una revancha que se viene cocinando desde antes del castigo. El próximo sábado, ante Cotto, Margarito se juega parte de su futuro como un contendiente de calidad para títulos mundiales, ya que una derrota de su parte sería darle la razón a todos los promotores y fans de Cotto en el sentido de que el primer combate que ganó el bajacaliforniano fue porque hizo trampa al utilizar “guantes de yeso”. No le queda de otra a Antonio Margarito que demostrar en el ring quién es quién en el boxeo.

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