De Nueva York a Taiwán, Lin es la nueva sensación

Nada parece Lin-concebible después de la increíble primera semana de Jeremy Lin como titular en un equipo de la NBA, y la historia mejora constantemente.
 El fenómeno 'Linsanity' desatado por la racha triunfal del jugador de baloncesto estadounidense de origen taiwanés Jeremy Lin ha duplicado en apenas dos semanas el precio de las entradas para ver jugar a su equipo, los Knicks de Nueva York.
Nueva York, Nueva York -
  • Las probabilidades de que los Knicks ganaran el campeonato de la NBA pasaron de 41-1 a 18-1
  • La audiencia está aumentando en China, y las televisoras de todo el continente se han apresurado a agregar los juegos de los Knicks a su programación

¿Más grande que Shaq? ¿Más que LeBron? ¿Los Knicks campeones de la NBA? (No se ría. Las probabilidades están mejorando, de acuerdo con un sitio de internet para apuestas deportivas.) Nada parece Lin-concebible después de la increíble primera semana de Jeremy Lin como titular en un equipo de la NBA, y la historia mejora constantemente. El jugador de Harvard que no pasó por el draft para llegar a los Knicks encestó un triple, medio segundo antes del final el martes por la noche, para decretar la victoria de los Knicks sobre los Raptors de Toronto por 90-87. Los Knicks regresaron a casa el miércoles para recibir a los Kings de Sacramento, en busca de una séptima victoria consecutiva que quedar igualados en victorias y derrotas luego de un comienzo de temporada de 8-15. Lin entró entonces en la rotación, alineándose en la formación inicial en los últimos cinco partidos, así que por ahora no se lo puede comparar con Michael Jordan, Shaquille O'Neal o LeBron James. Pero los Knicks han visto lo suficiente para creer que esta racha puede prolongarse. "No sé cuándo terminará", dijo el entrenador Mike D'Antoni. "Tal vez nunca". La historia de Lin encabeza todas las primeras planas deportivas desde Nueva York, con sus titulares bonitos del tipo "Día de San Va-Lin-tín", hasta las antípodas, a un continente de locos por el baloncesto donde aparece como "una especie de gran esperanza asiática", dijo Orin Starn, profesor de antropología cultural en la Universidad Duke. Lin ha sido un milagro para las cuentas de Madison Square Garden Inc., la compañía propietaria de los Knicks, el legendario estadio y la red homónima de deportes por televisión. Sus acciones han aumentado 9% desde que Lin inició sus hazañas el 4 de febrero. "Los fanáticos de los Rangers (del hockey sobre hielo) y los Knicks suelen comprar acciones cuando los equipos van bien", dijo el analista David Joyce. La Linsanía ha llegado al fanático del básquet más poderoso del país: el triple ganador de Lin era el tema de conversación del presidente Barack Obama el miércoles. Lin llegó a Nueva York en diciembre sin garantías de durar más de unas semanas. Excluido por Golden State y Houston en esta temporada, tenía tantas dudas que ni siquiera buscó casa propia. Optó por alojarse con su hermano en la ciudad y durmió en el sofá de su compañero de equipo Landry Fields antes de su gran partido contra los Nets de Nueva Jersey el 4 de febrero. Ni siquiera una educación en la universidad más prestigiosa de Estados Unidos le permite a Lin explicar lo que sucedió después: anotar más puntos (136) que cualquier otro jugador en sus primeros cinco partidos desde que la NBA se fusionó con la ABA en 1976 y tener un contrato por el resto de la temporada. Antes de la racha de Lin, las probabilidades de que los Knicks ganaran el campeonato de la NBA eran 40-1 en contra en la página de apuestas Bovada.lv. Ahora son de 18-1 y los fanáticos empiezan a recordar a otro equipo neoyorquino que parecía tener todo en contra y finalmente se consagró campeón del fútbol americano: los Giants de la NFL. Claro que ahora viene lo más difícil. Una cosa es ganarles a equipos que ni siquiera conocen tu nombre. Otra muy distinta es enfrentar a los defensores de la NBA que están preparados para detenerte. "Es un hombre señalado. No va a tomar por sorpresa a nadie, y cada noche va a ser dura", dijo D'Antoni. La noche que Lin anotó 38 puntos contra los Lakers fue un momento de gloria en Taiwán, de donde partieron los padres del base en los años 70. Asia perdió su máximo astro del baloncesto con el retiro de Yao Ming el año pasado, pero la audiencia está aumentando en China, y las televisoras de todo el continente se han apresurado a agregar los juegos de los Knicks a su programación.

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