Chris Froome luce en séptima etapa

El británico de origen keniano Chris Froome (Sky), subcampeón de la Vuelta 2011, se lució en la séptima etapa del Tour de Francia disputada entre Tomblaine y la inédita cima de La Planche des...
El británico de origen keniano Chris Froome (Sky), subcampeón de la Vuelta 2011, se lució en la séptima etapa del Tour de Francia disputada entre Tomblaine y la inédita cima de La Planche des Belles Filles.
 El británico de origen keniano Chris Froome (Sky), subcampeón de la Vuelta 2011, se lució en la séptima etapa del Tour de Francia disputada entre Tomblaine y la inédita cima de La Planche des Belles Filles.
Francia (Reuters) -
  • Superó en 2 segundos a Cadel Evans y a su jefe Bradley Wiggins

El británico de origen keniano Chris Froome (Sky), subcampeón de la Vuelta 2011, se lució en la séptima etapa del Tour de Francia disputada entre Tomblaine y la inédita cima de La Planche des Belles Filles, de 199 kilómetros, primer final en alto de la presente edición, donde facilitó además el maillot amarillo a su jefe de filas, Bradley Wiggins. Froome sigue sorprendiendo, le sobraron fuerzas para llevar el tren del Sky en la ascensión definitiva a la Planche des Belles Filles y acelerar a 500 metros de la pancarta hasta alcanzar la gloria en su segundo Tour de Francia. Enorme exhibición del británico, que superó en 2 segundos a Cadel Evans y a su jefe Bradley Wiggins y en 7 a Vincenzo Nibali, el cuarteto que demostró en el primer examen la condición de favoritos. Un ascenso de 5,9 kilómetros al 8,5 por ciento al nuevo ‘Angliru’ del Tour, a la puerta de los Vosgos franceses que confirmó que el Tour 2012 será un duelo anglosajón Wiggins-Evans, ya en los primeros puestos de la general separados por 10 segundos, pero con permiso de Nibali, que es tercero a 16. "El objetivo era vestirme de amarillo. Le dije a Froome que guardara fuerzas para ganar la etapa. Para mí es un sueño ser líder del Tour desde que era niño", señaló Wiggins tras bajar del podio. El Sky, demoledor en el ascenso, dinamitó la carrera en el primer puerto serio. Aguantaron como invitados el estonio Taaramae, Haimar Zubeldia, primer español a 19 segundos y Menchov, que cedió 50, pero la escabechina se confirmó para un buen número de candidatos. A saber: Frank Schleck dejó 1,06 minutos, Samuel Sánchez 1.31, el exlíder Cancellara 1.52, Alejandro Valverde, lastrado por un pinchazo antes del puerto, 2.19, y Gesink 2.55. Todos ellos pasan a luchar por las etapas como objetivo. La primera etapa con final en alto de las tres previstas en el recorrido ofreció el esperado duelo entre favoritos, escena que sacó al Tour de la siesta de la semana anterior, marcada por las caídas. Por ese motivo, de salida faltaron 12 corredores, entre ellos cinco españoles, incluido Òscar Freire, que se perderá los Juegos Olímpicos. La dificultad de la etapa estaba concentrada en los últimos 80 kilómetros, con dos altos de tercera y el definitivo ascenso, de primera categoría. Abrieron camino 7 corredores, entre ellos Luis León Sánchez (Euskaltel), que se marchó junto a Cyril Gautier (Europcar), Christophe Riblon (Ag2r), Chris-Anker Sorensen (Saxo Bank), Dimitriy Fofonov (Astana), Martin Velits (Omega) y Michael Albasini (Orica GreenEdge). El grupo, bien avenido en los relevos, pasaron por el Col de Grosse Pierre (3ª categoría, kilómetro 112) con 4.30 de ventaja, y más tarde el Col du Mont de Fourche (km 150, 3ª) con el pelotón a 3.45, diferencia que ya se iría limando hasta quedar anulada la aventura al pies de La Planche des Belles Filles. La persecución la asumió el Garmin bajo el mando de Zabriskie, VandeVelde y Millar, hasta la pancarta de 11 kilómetros de meta, cuando el Sky puso las cartas encima de la mesa, sin tapujos. Comenzó una nueva etapa con destino a una nueva cima, donde según la leyenda las jovencitas de Plancher les Mines se escondieron de la invasión de los suecos en la Guerra de los 30 años, estimulados por la minería de la comarca. Con Valverde eliminado de antemano por un pinchazo, "dan ganas de dejarlo todo y marcharse", dijo en meta, la escuadra británica no se escondió y decidió mover sus peones para la invasión del preciado maillot amarillo. El proceso de selección fue implacable, solo resistieron los mejores. Enseguida tiraron la toalla Cancellara, Basso, Chavanel y Frank Schleck, y después Menchov. Empezaba el asalto a la etapa y el liderato a 3 kilómetros de la cima. Froome tomó el relevo de su compañero Michael Rogers y empezó una escena que ya resultó familiar en la pasada Vuelta a España. El gregario no abandono a su jefe de filas, y encima contestó a un ataque de Evans a 500 metros de la línea. Rebasó al defensor del título y entró como una exhalación, con un margen de 2 segundos. Después de pasar inadvertido en el Tour de 2008 con el puesto 84, logró su primera etapa.  Froome, de 27 años, irrumpió la pasada temporada en la Vuelta. Avisó con un segundo puesto en la contrarreloj de Salamanca, solo superado por Tony Martin, y luego venció en Peña Cabarga, el día que casi le birla el maillot rojo a Juanjo Cobo, a quien acompañó en el podio de Cibeles en el segundo escalón. Froome representó a Kenia en los Mundiales sub 23 de 2006 y 2007, y desde 2008, cuando ficho por el Barloworld, corre con licencia británica. En 2010 fichó por el Sky, donde se ha confirmado como una joya de la corona del Ciclismo de su país. Jornada aciaga para los españoles que entraron en Lieja pensando en el podio. Samuel Sánchez está duodécimo en la general a 2.02 y Alejandro Valverde trigésimo quinto a 4.50. "El Tour no es mi carrera", añadió el murciano. La octava etapa ofrece montaña entre Belfort y la localidad suiza de Porrentruy, de 157 kilómetros, con 7 puertos, el último de ellos, el Col de la Croix (1a, 3,7 kms al 9,3 por ciento), con la cima a 16 de meta.

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