MEDIOTIEMPO | Agencias
Madrid, España, miércoles 13 de Febrero del 2013
El ex ciclista del Kelme Jesús Manzano, que
este miércoles declaró como testigo en el juicio de la Operación Puerto, donde describió una trama de dopaje sistemático, que incluía
autotransfusiones sanguíneas, aseguró que la negativa de un
corredor a esas prácticas suponía su expulsión del equipo.
"Te decían 'esto es lo que hay'. Si no lo acatabas, al año siguiente
ibas a la calle", dijo Manzano, que enumeró las sustancias que
se administraban a los ciclistas -incluidas algunas de origen animal- y relató punto por punto las dos reinfusiones de sangre a las que se
sometió.
La última, que tuvo lugar en una clínica de Valencia
en agosto de 2003, a la vuelta del Tour de Francia -en el que ya había
sufrido un desfallecimiento-, le produjo una reacción alérgica. "Intenté
ir a un hospital, pero no me dejaron", dijo.
"La
bolsa (de sangre) había ido al Tour y volvió", señaló el
excorredor, que añadió que el director del equipo, Vicente Belda, le
llamó para que fuera a la clínica del médico Walter Viru y le hiciera
la autotransfusión.
Manzano continuó su relato: "Me la
empezó a poner con un vial, pero tras 150 o 170 mililitros me empiezo a
encontrar mal. Me quitan la bolsa, pero sigo con tiritera y frío. Me
echan mantas y me ponen Urbason. Mejoro un poco, cojo un taxi y me monto
en el tren".
Ya en la estación, el exciclista volvió a
sentirse mal, hasta el punto de que su mujer, que le acompañaba, pidió
ropa a otros pasajeros porque él tenía frío en pleno mes de agosto.
"El revisor me pregunta qué me pasa y dice que bajará la
refrigeración del vagón, pero sigo mal. Entonces dice que si sigo así el
tren no sale", ha añadido.
Manzano continuó diciendo que
su acompañante llamó a Walter Viru, al que no permitieron acceder al
tren porque no tenía billete, y que fue ella la que le sacó al andén.
"Volvimos a la clínica y me dan más Urbason y suero. Pasé la noche en
un hostal cerca de la clínica, a base de Urbason y suero", ha repetido
el testigo.
Manzano se había sometido a otra autotransfusión
unos meses antes, realizada en esta ocasión por el médico Eufemiano
Fuentes y su hermana Yolanda -que, como Belda, están acusados en el
juicio- en el hotel La Reconquista de Oviedo.
"Llegan con la
bolsa (de sangre), con las siglas JMR, cogen una cacerola y agua
caliente, meten un termómetro, te pinchan, estás tapado con una toalla,
la sangre va entrando... De vez en cuando pasa uno de los médicos,
Eufemiano o Yolanda", ha explicado.
Uno de los abogados le ha
preguntado entonces qué quería decir cuando contaba que eran Eufemiano o
Yolanda Fuentes los que entraban y salían de la habitación para
comprobar cómo iba la reinfusión, y Manzano ha asegurado que éstos iban
"rotando" porque en ese momento había más corredores en el hotel
sometiéndose al mismo proceso.
"Al entrar la sangre sentías
presión en la cabeza y como hinchazón",dijo el excorredor, que contó que la autotransfusión duraba entre media hora y 45 minutos y
que la cantidad de sangre que se reinfundía a los ciclistas, a los que
en cada extracción se sacaba un litro, era la mitad, 500 mililitros.
[EFE]