El 'Fullback' Mason, a 20 años del éxito de los Knicks

La "Gran Manzana", esa ciudad cosmopolita que transpira deportes y espectáculos; siempre ávida de formar "héroes" en quienes dejan el corazón e ímpetu en sus paredes, en sus calles, en su duela.
La "Gran Manzana", esa ciudad cosmopolita que transpira deportes y espectáculos; siempre ávida de formar "héroes" en quienes dejan el corazón e ímpetu en sus paredes, en sus calles, en su duela.
 La "Gran Manzana", esa ciudad cosmopolita que transpira deportes y espectáculos; siempre ávida de formar "héroes" en quienes dejan el corazón e ímpetu en sus paredes, en sus calles, en su duela.  (Foto: Getty)
Ciudad de México -
  • Anthony Mason fue parte de la última generación ganadora de los Knicks

La "Gran Manzana", esa ciudad cosmopolita que transpira deportes y espectáculos; siempre ávida de formar "héroes" en quienes dejan el corazón e ímpetu en sus paredes, en sus calles, en su duela.

Hoy, New York y la NBA están de luto, uno de sus hijos, Anthony Mason, se ha ido por un problema cardiaco a los 48 años de edad.

Mason fue parte de la última generación ganadora de los Knicks, aquella que hizo estallar el Madison Square Garden hace 20 años y que fue silenciado por Reggie Miller y los Indiana Pacers en Semifinales de Conferencia del Este. Un año antes New York disputó las Finales ante los Rockets y perdieron en siete partidos.

En 1995, los Knicks tuvieron su última temporada con posibilidades reales de un título (en 1999 disputaron un trofeo Larry O’Brien pero no fueron un obstáculo para los San Antonio Spurs), terminaron con marca de 55-27, la segunda mejor del Este y Mason como el Mejor Sexto Hombre en esa campaña.

MASON, ÍCONO DE CULTO NEOYORQUINO

Después de los "Bad Boys" (Detroit Pistons), Dennis Rodman y el "Fullback" Mason (como se le conoció en México por un comentarista que así lo apodó) eran temidos en cualquier duela por su rudeza e intensidad.

La carrocería de Mason le permitió competir contra tipos más grandes y de mucho más peso, sus extravagantes cortes de cabello enaltecían la fiereza del Bronx y era el orgullo de los fans neoyorquinos que emulaban su extrovertida personalidad.

¡Nada mal para un tipo tímido cuando era joven y proveniente de la casi desconocida Universidad de Tennessee State!

Su fama creció desde 1991, año que llenó el ojo del coach Pat Riley y lo coloco en el roster de los Knicks. Su entrega, pasión y carencia de miedo ante cualquier rival le valió ganarse el respeto de los Directores de Cine, Spike Lee y Woody Allen.

El jugador de 2.01 metros era la representación del espíritu de la "urbe de hierro", su presencia rebasó las duelas y fue un ícono cultural para grupos de música, como los Beastie Boys, quienes los inmortalizaron en el tema "B Boys Makin' With the Freak Freak," en una línea donde el trío de Hip Hop entona, "I got my hair cut correct like Anthony Mason" (Me corté el cabello de la forma correcta como Anthony Mason).

Anthony Mason fue más que un simple jugador NBA, fue la imagen que New York siempre quiso demostrar en aquellos que representaban a la ciudad.

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