Correr en Boston, la historia de dos mexicanas

Las historias de dos mexicanas que participan en el Maratón el día de hoy, una vuelve tras el atentado de 2013 y otra, lo hace por primera vez.
Las historias de dos mexicanas que participan en el Maratón el día de hoy, una vuelve tras el atentado de 2013 y otra, lo hace por primera vez.
 Las historias de dos mexicanas que participan en el Maratón el día de hoy, una vuelve tras el atentado de 2013 y otra, lo hace por primera vez.
Boston, Massachusetts -
  • Las historias de dos mexicanas que participan en el Maratón el día de hoy
  • Una vuelve tras el atentado de 2013 y otra, lo hace por primera vez

Volver a Boston

"No tengo miedo. Voy porque no nos debemos dejar caer por lo que otras personas hagan. Me da más fuerza para regresar, para volver a ver el lugar donde fue", nos cuenta Magda Morales Hernández, quien compitió en 2013 y cruzó la meta minutos antes del atentado del 15 de abril del año pasado.

"Vi las explosiones, vi como corría la gente, las patrullas, los helicópteros. Me pasó todo en un día, primero mucha felicidad y luego el trauma, que yo no asimilé hasta llegar al hotel", narra la corredora. ¿Regresarías al maratón a pesar de lo que pasó? "Por supuesto que si, además de que califiqué para este año en esa edición. Estoy lista para Boston", afirma.

Estar listo para correr el Maratón de Boston es resultado del esfuerzo de mucho tiempo. Muchos maratonistas consideran que es la confirmación de su nivel competitivo.

Para calificar, un corredor debe completar un maratón certificado como clasificatorio, dentro del límite de tiempo determinado para su edad. Si lo logra, hace una solicitud a la Boston Athletic Association, que verifica el tiempo y determina si el atleta califica o no. Una vez aceptado, puede inscribirse. El proceso puede tomar más de un año.

El entrenamiento para completar los 42.195 kilómetros de una carrera de maratón implica meses de dedicación, entrenando cinco a seis días por semana, de una a tres horas.

Hacerse tiempo en la agenda diaria es uno de los mayores retos que tiene un corredor. Magda organiza su día en base a su hijo. "Entreno en las mañanas después de dejar a mi hijo en la escuela. Hago fuerza, nado y corro. Luego atiendo mi casa y llevo a mi hijo a su entrenamiento de fut bol americano cinco días a la semana", explica.

Trabajar con un entrenador le ha ayudado a conseguir sus metas, pero tiene claro que sin trabajo personal, no se pueden alcanzar.

 

Boston por primera vez

Jaqueline Miranda Zambrano empezó a correr para dejar de comer. "Había pasado un proceso personal muy difícil. Me la pasaba comiendo y subí mucho de peso. Decidí ir al gimnasio y acabar con eso. Pasé un par de meses trotando".

Poco después, se inscribió a una carrera de 10 kilómetros, que acabó en menos de una hora. Tres meses después, se sentía lista para un reto mayor, el Medio Maratón del Día del Padre. Tras otro medio maratón, donde gracias a un entrenamiento logró terminar diez minutos más rápido, Jackie estaba enganchada.

Sin embargo, se lesionó por exceso de entrenamiento. "Entrenaba mucho y dormía muy poco, estaba diez horas en el trabajo".  A pesar de sus lesiones, compitió en dos maratones y entonces decidió que era momento de tomarlo más en serio. "Empecé con un entrenador y fui con una nutrióloga. Desde 2011 estoy con ellos".

¿Cómo logra entrenar Jackie, a pesar del horario demandante de su trabajo? "Llego al gimnasio como a las 6 a.m., si tengo que hacer más distancia, llego antes. A las 8 me tengo que meter a bañar. En algún momento los entrenamientos implicaban doble sesión y en las noches aprovechaba para tomar una clase de yoga o algo más relajado".

De esta forma, Jackie empezó a mejorar sus tiempos y soñó con correr un maratón fuera de México. Salió en el sorteo para el maratón de Nueva York de 2012, con la intención de completar los 42.195 kilómetros en menos de 3:30 horas. Menos del que necesitaba para calificar para Boston. "Iba por el tiempo, calificar para Boston era secundario"; narra.

Sin embargo, ya en el hotel y con el paquete de corredor listo, se enteró que su carrera había sido cancelada por el clima. Así que se inscribió para el de Monterrey, donde para su sorpresa ganó tercer lugar de su categoría, consiguió su tiempo y calificó para Boston.

Pero Boston se hizo esperar. Tras una lesión, aplazó su registro hasta 2013 y finalmente podrá participar hoy, dos años después del maratón que la clasificó. "Uno propone y las lesiones disponen", dice.

Seis semanas antes de la carrera, estaba indecisa su participación, por otra lesión en la pierna, por lo que Jackie va con el objetivo de terminar su maratón. "La medalla será como un premio por todo lo que sufrí en 2012 para lograr ese tiempo".

 

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