Cambiar tu estilo de vida no es imposible

Carla Solano Valencia relata su historia "me sentí la personas más triunfadora del mundo porque con esfuerzo y constancia llegué a la meta". Carla bajó 23 kilos con dieta, ejercicio y mucho...
Carla Solano Valencia relata su historia "me sentí la personas más triunfadora del mundo porque con esfuerzo y constancia llegué a la meta". Carla bajó 23 kilos con dieta, ejercicio y mucho entusiasmo.
 Carla Solano Valencia relata su historia "me sentí la personas más triunfadora del mundo porque con esfuerzo y constancia llegué a la meta". Carla bajó 23 kilos con dieta, ejercicio y mucho entusiasmo.
Ciudad de México -
  • "Nunca fui una niña flaca", así empieza su relato Carla Solano Valencia, y esta es su inspiradora historia de éxito

El tipo de cuerpo que tengo jamás me lo iba a permitir; mis caderas son grandes al igual que mis piernas. Mi cintura está definida y mi espalda extrañamente es pequeña. Cuando tenía 15 años pesaba 58 kilos pero aun así mis piernas y mis caderas seguían teniendo el mismo tamaño, era lo que nunca se modificaba, hiciera lo que hiciera seguían siendo igual.

Tengo que confesar que nunca me consideré deportista a pesar de que en mi niñez practiqué natación por varios años y en la adolescencia jugué futbol (porque lo amo). Sin embargo, nunca vi el ejercicio como un hábito ni como una necesidad, no era algo que consideraba me hiciera falta y mucho menos pensaba en dedicarle más horas de las establecidas ya que había "cosas más importantes" que hacer.

Con tan solo 25 años y 84.7 kg llegue a mi límite. Estaba parada en una báscula pensando en cómo era posible tener ese peso a mi edad y preguntándome en qué momento sucedió que tenía alrededor de 25 kilos extra de los que necesitaba. Fue un momento muy difícil.

El encuentro que tuve conmigo misma fue realmente fuerte, jamás me imaginé que mi peso fuera tal; el espejo me decía que, evidentemente tenía unos kilos extra pero, ¡no tantos! La talla de mi ropa era grande pero no dimensionaba cuánto, durante cinco años alimenté a mi cuerpo para llegar a este límite y nunca le presté atención.

El descubrimiento

Hasta ese momento encontré la respuesta de aquel dolor de rodillas, de porqué me agitaba tanto al subir unas escaleras, de por qué no podía correr sin sentir que se me iba el aire. También descubrí por qué no quería usar vestidos o ropa ajustada, (pensar en usar un traje de baño muchísimo menos). Estas preguntas y respuestas surgen cuando realmente ves el límite, que aquellos excesos por fin cobraron factura.

"Mi vida dio un cambio radical, entendí que la comida no es mi enemiga pero que es necesario tener un balance, que el ejercicio es fundamental y vital para experimentar un cambio. "

Pero no todo es malo. Desde febrero del 2013 me decidí a cambiar, me puse las pilas y elegí crear una mejor versión de mi persona. El motor principal fue querer recuperar mi salud y no fue nada fácil. Es un proceso que necesita disciplina, pasión, constancia, paciencia pero sobre todo voluntad, porque siempre estarás al borde de soltarlo todo y ya no seguir. Es ahí donde muy pocas personas logran su objetivo, porque muchas deciden irse por el camino fácil mientras otras, como yo, deciden seguir hasta llegar al resultado que se propusieron.

Nada llega solito, tienes que luchar y así fue durante 12 meses, pelear por no caer en la tentación, por ganarse las tan ansiadas cheat meals por ir a las reuniones y decir ¡no gracias!. ¿Saben algo? Después de lágrimas, enojo y dolor llega esa tan ansiada recompensa. Llegó marzo del 2014 y la primavera me dejó a mi nueva Yo con 61.3 kg. Tal cual: con 23 kilitos menos, me sentí la personas más triunfadora del mundo porque con esfuerzo y constancia llegué a la meta.

El ejercicio hoy es parte de mí, ya no pasa un día sin que no me ejercite; lo mejor de todo es que me gusta y disfruto hacerlo.

Me animé a contar mi historia porque si hoy se encuentran en los zapatos en los que yo estuve un año atrás, quiero que sepan que es posible cambiar.

Consulten a un experto. En mi caso siempre tuve ayuda de una health coach, la cual me dio las bases del camino ya después todo dependió de mí, me puse a leer, estudiar  e investigar qué me llevo a la boca, qué es lo que realmente me nutre y qué cosas no le sirven a mi cuerpo. Esto no es una dieta que dura toda la vida esto es un estilo de vida que tienes que adoptar si quieres ver cambios reales.

A su alrededor, deben tener gente que los motive y apoye en este proceso: mi familia, mi novio y amigos jugaron un papel muy importante. Mucha gente va a querer sabotear tu esfuerzo, cuestionará muchas cosas pero al final, no dejen de ver su objetivo.

El mejor consejo que puedo dar es que hagan las cosas por ustedes y para ustedes. No pretendan ser la mejor versión de otra persona o verse como modelo de revistas. El rival a vencer es uno mismo, para ser una mejor versión, por sentirse y verse bien.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×