Indianapolis se rindió ante los guerreros del octágono

Desde que comenzó la función el octágono comenzó a arrojar fuego. Las tribunas del Bankers Life House comenzaron a llenarse poco a poco y el entusiasmo por presenciar los combates de la liga de...
Desde que comenzó la función el octágono comenzó a arrojar fuego. Las tribunas del Bankers Life House comenzaron a llenarse poco a poco y el entusiasmo por presenciar los combates de la liga de Artes Marciales Mixtas más grande del mundo.
 Desde que comenzó la función el octágono comenzó a arrojar fuego. Las tribunas del Bankers Life House comenzaron a llenarse poco a poco y el entusiasmo por presenciar los combates de la liga de Artes Marciales Mixtas más grande del mundo.  (Foto: Hiram Marín)
Indianapolis, Estados Unidos -
  • Gran ambiente en Indianápolis durante UFC Fight Night 27

Desde que comenzó la función el octágono comenzó a arrojar fuego. Las tribunas del Bankers Life Filedhouse comenzaron a llenarse poco a poco y el entusiasmo por presenciar los combates de la liga de Artes Marciales Mixtas más grande del mundo no se hizo esperar. A lo lejos, los pendones que recuerdan los logros del equipo local de Basquetbol, los Indiana Pacers, lucían como mudos testigos de lo que ocurría. Algunos conocedores, otros no tanto y uno que otro curioso llegaron a la arena expectantes y con la actitud de conocer uno de los deportes de mayor crecimiento y penetración en los últimos años y en todo el mundo. Durante las preliminares el público comenzó a prenderse; el combate entre Roger Bowling y Abel Trujillo lucía parejo, pero un rodillazo en la cara por parte de Trujillo decretó la pelea sin validez. El 'No contest' era anunciado y ambos peleadores salieron desanimados, ante el abucheo del respetable. Pero esto apenas comenzaba y entre el glamour y sensualidad de las Octagon Girls y las luces y música, el ambiente comenzaba a tornarse idóneo para disfrutar de uno de los deportes de contacto más intensos del planeta. El ya conocido grito de "It's time" del anunciador Bruce Buffer cimbraba el recinto. Las preliminares resultaron en general agradables para la gente de Indianápolis. Las victorias de Zack Cummings sobre Benny Alloway y de Jason High sobre James Head, ambas por rendición en el primer round fueron los aperitivos principales de lo que sería posteriormente un gran banquete. La adrenalina fluía cada vez más, e Indianápolis hacía rugir sus motores de manera estridente, rendida completamente ante los guerreros del octágono que después de tres años de ausencia regresaban en gran forma a la llamada Capital Mundial del Automovilismo. Y aún falta lo mejor…

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