Roger Goodell admitió problema de asientos en Cowboys Stadium

Aunque se batieron las marcas de audiencia de televisión por segundo año consecutivo y el apartado deportivo fue todo un éxito, la cuadragésima quinta edición del Súper Bowl también se recordará...
Aunque se batieron las marcas de audiencia de televisión por segundo año consecutivo y el apartado deportivo fue todo un éxito, la cuadragésima quinta edición del Súper Bowl también se recordará por los graves problemas generados.
 Aunque se batieron las marcas de audiencia de televisión por segundo año consecutivo y el apartado deportivo fue todo un éxito, la cuadragésima quinta edición del Súper Bowl también se recordará por los graves problemas generados.
New York, EUA (Reuters) -
  • La NFL sabía desde la semana pasada que habría problemas con la instalación de butacas temporales

Aunque se batieron las marcas de audiencia de televisión por segundo año consecutivo y el apartado deportivo fue todo un éxito, la cuadragésima quinta edición del Súper Bowl también se recordará por los graves problemas generados por la falta de asientos en el Cowboys Stadium.

El propio Comisionado de la Liga Nacional de Futbol Americano (NFL), Roger Goodell, asumió en conferencia de prensa la responsabilidad de lo ocurrido.

Tras felicitar a los Packers de Greeen Bay "por el fantástico partido que protagonizaron y el triunfo que consiguieron" y destacar la nueva marca de audiencia de televisión en Estados Unidos, con más de 111 millones de telespectadores, Goodell también admitió que cuando se organiza una cita de la magnitud del Súper Bowl hay que afrontar retos y eso fue lo que sucedió con los problemas de entradas.

"Sabemos del impacto negativo que tuvo para las personas que se quedaron sin asiento. Les pedimos perdón, trabajamos para corregir errores y por supuesto admitimos toda la responsabilidad"

"Sabemos del impacto negativo que tuvo para las personas que se quedaron sin asiento. Les pedimos perdón, trabajamos para corregir errores y por supuesto admitimos toda la responsabilidad", destaco Goodell.

La NFL sabía desde la semana pasada que habría problemas con la instalación de butacas temporales en algunas secciones del Cowboys Stadium para el Súper Bowl y esperaron hasta unas horas antes del partido que pudieran ser resueltos.

"Al final, simplemente se nos acabó el tiempo", afirmó el lunes el Vicepresidente Ejecutivo de la NFL, Eric Grubman, para corroborar las palabras del Comisionado.

Unas 400 personas se vieron obligadas a renunciar el domingo a sus butacas para el partido, que ganaron los Packers por 31-25 a los Steelers de Pittsburgh. Algunas tuvieron que ver el partido en pantallas de televisión o en plataformas para espectadores de pie en las esquinas del Cowboys Stadium.

"Obviamente tuvimos muchos retos que superar en esta semana, hubo muchas cosas con las que tuvimos que luchar, pero no hay excusas. Cuando uno organiza un acontecimiento como este uno va a tener este tipo de retos", agregó.

La NFL autorizó la instalación de 15 mil butacas temporales dentro del Cowboys Stadium. La asistencia alcanzó los 103.219 aficionados, inferior a los 103.985 que asistieron al Rose Bowl, de Pasadena, para el partido del Super Bowl XIV, en 1980.

Goodell informó que los 400 aficionados que se quedaron sin asientos serán invitados de la Liga para el Super Bowl XLVI del 2012, en Indianápolis.

Además, la liga les pagó 2.400 dólares a cada uno, les pagó los gastos de comida y bebida y la compra de recuerdos del SÚper Bowl y al final del partido los llevó hasta el césped del estadio.

"Lo que nunca se va a comprometer en este tipo de acontecimientos es la seguridad de todas las personas, de los jugadores y de todos los implicados en el mismo", subrayó Goodell. "En este contexto tengo que darle las gracias al Departamento de Bomberos y de Policía de Arlington, como a otras autoridades".

Goodell destacó la gran labor que habían hecho para superar los muchos retos que se les presentaron durante la semana, al igual que todos los que habían trabajado en la organización.

El Comisionado de la NFL también dio las gracias a todo el Norte de Texas, al Comité Organizador por el gran trabajo realizado y admitió que al final de lo que había que hablar era de los Campeones y de un joven mariscal, Aaron Rodgers, de los Packers, que no sólo era un excepcional jugador sino una gran persona.

El dueño de los Cowboys, Jerry Jones, también reconoció el problema de las butacas y de la falta de información fuera del campo para orientar a los aficionados y que llegasen a sus localidades, algo que generó esperas de más de dos horas, antes de comprobar que no podían entrar.

Jones se disculpó y dijo que lamentaba profundamente que pequeños errores pudiesen haberles dejado un mal recuerdo de la experiencia de ver un Súper Bowl.

Pese a los problemas surgidos, Goodell destacó que el Cowboys Stadium cumplió con creces las expectativas para una sede anfitriona de un Súper Bowl y se ganó el derecho de repetir, pero dijo que la próximas semanas la NFL revisará lo que pasó para determinar las causas de los problemas generados y que no vuelvan a suceder.

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