Cuestionan en Brasil remodelación de aeropuertos para el Mundial

Entre muchos otros compromisos asumidos para ser sede de la Copa del Mundo del 2014, Brasil se comprometió recientemente a tener en buenas condiciones los aeropuertos de las 13 ciudades que...
Entre muchos otros compromisos asumidos para ser sede de la Copa del Mundo del 2014, Brasil se comprometió recientemente a tener en buenas condiciones los aeropuertos de las 13 ciudades que hospedarán partidos.
 Entre muchos otros compromisos asumidos para ser sede de la Copa del Mundo del 2014, Brasil se comprometió recientemente a tener en buenas condiciones los aeropuertos de las 13 ciudades que hospedarán partidos.
Río de Janeiro, Brasil -
  • En total, 10 de los 13 aeropuertos sólo estarían listos en 2016 ó 2017

Entre muchos otros compromisos asumidos para ser sede de la Copa del Mundo del 2014, Brasil se comprometió recientemente a tener en buenas condiciones los aeropuertos de las 13 ciudades que hospedarán partidos.

Oficialmente, el Gobierno brasileño afirmó que las obras están proyectadas y que los cronogramas de trabajo están siendo respetados, pero esta semana un órgano oficial, también dependiente del Gobierno, afirmó que no es así.

El Instituto de Investigación Económica Aplicada (IPEA, subordinado al Ministerio de Asuntos Estratégicos) divulgó un estudio en el que afirma que 10 de los 13 aeropuertos sólo estarían listos en 2016 ó 2017.

El estudio del IPEA muestra que, como suele ocurrir en Brasil, lo que está efectivamente hecho es la aprobación de los recursos para cada una de esas obras, pero sólo en tres casos el proyecto ha cumplido en sus tiempos, cuando debería ocurrir lo contrario.

En el caso del aeropuerto de Río de Janeiro, el proyecto está listo y las obras iniciadas, por lo que la finalización en septiembre de 2012 estaría asegurada. También debe cumplir su plazo el de Recife (Estado de Pernambuco), donde sólo hay que construir una torre de control.

Y el tercer caso es el del aeropuerto de Curitiba (Paraná), cuyo proyecto ya está listo y las obras ya en proceso de licitación, por lo que podrían estar terminadas en el 2013.

En el caso de Porto Alegre (Estado de Río Grande del Sur), el hecho de que el proyecto esté siendo apenas presupuestado llevó al técnico Carlos Campos, autor del estudio, a prever su inauguración para el 2016.

La misma fecha sería válida para Belo Horizonte (Minas Gerais), cuyo proyecto está terminado pero todavía no se dio inicio a la licitación.

En los casos de Manaus (Amazonas), Fortaleza (Ceará), Brasilia y Guarulhos (São Paulo), los proyectos de obra aún no han concluido y la fecha previsible para la inauguración sería 2017, según el IPEA.

En cuanto a Salvador (Bahía), Campinas (São Paulo) y Cuiabá (Mato Grosso), recién está por contratarse el proyecto y, en el mejor de los casos, sólo estarían listos también en 2017.

Tomando como referencia otras obras de infraestructura realizadas, el IPEA calculó que ese tipo de proyectos en Brasil demoran en promedio 92 meses, de los cuales 12 se destinan al proyecto, 38 a la obtención de licencias ambientales, seis a la licitación y 36 a las obras en sí.

En ese cálculo, no se tuvo en cuenta la posibilidad de que el Tribunal de Cuentas de la Unión descubra alguna irregularidad (lo que en el país es frecuente) e interrumpa provisoriamente las obras.

Recientemente, el Presidente de INFRAERO (empresa estatal responsable por los aeropuertos de Brasil), Gustavo Vale, afirmó que si la Copa del Mundo fuese hoy, los aeropuertos no presentarían problemas.

Según Vale, actualmente hay muchos espacios ociosos en horarios diurnos y nocturnos que permitirían acomodar los vuelos extra resultantes.

De acuerdo con la previsión oficial, la Copa atraería como máximo a 600 mil visitantes extranjeros, concentrados en un corto periodo de dos meses, lo que sería administrable con algunas medidas de emergencia.

En contra de esa visión idílica, el IPEA sostiene que en los dos últimos años el número de aeropuertos que operan por encima de su capacidad subió de 11 a 14 y en algunos casos se llega a un tráfico superior al 187,2 por ciento de la capacidad instalada.

En los últimos ocho años, el total anual de pasajeros aéreos en Brasil pasó de 71,2 millones (2003) a 154,3 millones (2010), mientras el número de aeronaves comerciales en uso subió de 1.770 a 2.650, también en el mismo periodo.

Los usuarios aún recuerdan el llamado "apagón" aéreo, que puso en colapso la red nacional de aeropuertos en 2006, debido a problemas con los controladores de vuelos, problema que se repitió en menor escala en años siguientes.

Pese al optimismo oficial, el estudio del IPEA tuvo tal repercusión que la Ministra de Planeación, Miriam Belchior, convocó a una reunión con los principales jerarcas vinculados al tema, al día siguiente de su divulgación.

En dicha reunión estuvieron presentes el nuevo Ministro de la Secretaría de Aviación Civil (recién creada), Wagner Bittencourt; el Presidente de INFRAERO, Gustavo Vale, el Coordinador del PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento), Mauricio Muniz, y el Ministro de Deportes, Orlando Silva.

Pero el tono no cambió. A la salida de la reunión, la Ministra Belchior afirmó que "Brasil no pasará una vergüenza" en la Copa, argumentando que en los Mundiales de Alemania y Sudáfrica también hubo dudas al respecto y que a al final se celebraron exitosamente.

Por su parte, el novel Ministro de la Aviación Civil aseguró que "las obras están ejecutándose de acuerdo con el cronograma, por lo que los aeropuertos atenderán las necesidades de la Copa". Que así sea...

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