Intensa seguridad para la Ceremonia de Inauguración en Río 2016

Los militares son amables, pero es notorio su estado de alerta
 El estadio Maracaná es resguardado por militares.
  • Los militares son amables, pero es notorio su estado de alerta
Río de Janeiro, Brasil -

Son las ocho de la mañana en Río de Janeiro y un grupo de helicópteros se escucha con fuerza en la zona de Barra de Tijuca, misma del Parque Olímpico de Río 2016, que, aunque se encuentra a una hora y media de la sede de la ceremonia de inauguración, está altamente resguardado por la fuerza policial.

Las estaciones de las líneas de metro que conducen al estadio Maracaná -prácticamente todas- tienen en sus alrededores una buena cantidad de guardianes del orden que vigilan, desde muy temprano, con mirada penetrante y gesto de seriedad a cada uno de los usuarios de la red de transporte.

Obviamente, la estación más vigilada es la de Maracaná, donde se pueden ver militares desde los andenes. A la salida, el primer retén se encuentra a tan solo unos metros, ahí, revisan las acreditaciones oficiales, con lo que periodistas y organizadores son separados del público general que es enviado por otro acceso y a más retenes y puestos de revisión. Los militares están presentes por todo el pasillo.

En la zona del estadio policías, seguridad del comité y militares dan, con amable actitud pero en notable alerta, indicaciones de dónde es el acceso correcto para cada visitante.

Pasan los minutos, la fiesta se aviva y los elementos de seguridad endurecen el rostro y afinan la mirada a los objetos que les producen duda, mismos que inmediatamente piden observar de cerca.

Finalmente, la zona de automóviles que rodea el estadio Maracaná está completamente cerrada por la seguridad, el Comité Organizador anunció con un día de anticipación el cierre de las calles aledañas a la ceremonia de inauguración para evitar complicaciones.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas
×