Fotógrafo ciego rompe paradigmas en los Paralímpicos

Fotógrafo ciego rompe paradigmas en los Paralímpicos
Maia es ahora todo un ídolo entre sus colegas de Río 2016.
 Maia es ahora todo un ídolo entre sus colegas de Río 2016.  (Foto: Instagram/joaomaiafotografo)
  • Maia se probó en lanzamiento de jabalina, disco y peso pero no logró alcanzar los índices
Río de Janeiro, Brasil (Reuters) -

Una máxima de la fotografía reza que una cámara buena no es sinónimo de fotos buenas, porque la calidad depende de los ojos del profesional, pero este axioma fue triturado en pedazos cuando el brasileño João Maia se convirtió en el primer fotógrafo ciego que cubre unos Juegos Paralímpicos.

"La fotografía es sentir, usar tus sentidos, como la audición, y tener sensibilidad por encima de todo", comentó Maia mientras preparaba su cámara para tomar imágenes de un partido de golbol durante los Juegos Paralímpicos que se celebran en Río de Janeiro.

Maia aseguró que recibió el calor y el respeto de sus colegas de la prensa y afirmó que muchos fotógrafos le han dicho estos días que él les "cambió la visión" acerca de su profesión.

El brasileño, ahora con 41 años, perdió la visión casi por completo a los 28 por una uveítis, una enfermedad inflamatoria que le afectó ambos ojos.

Explicó que todavía puede percibir bultos y colores vivos a distancias muy cortas, a alrededor de un metro y también en el visor de su cámara.


Sin embargo, Maia no es capaz de ver el resultado de su trabajo, algo que asegura que no le frustra. "Una vez que hago una foto, ya no es mía, sino del mundo", dijo.

Para cubrir un complejo evento deportivo como los Juegos Paralímpicos necesita ayuda, la que le brinda su colega Ricardo Rojas, quien también fue su descubridor y le fichó para el proyecto Mobografia, una web de arte visual captada con teléfonos móviles y que lo acreditó para los Juegos.

La tarea es más fácil cuando el público está obligado a permanecer en silencio, como el golbol y el futbol de cinco jugadores.

En esas ocasiones tiene la misma ventaja que los jugadores y puede escuchar el cascabel que lleva el balón y anticiparse a las jugadas.

En los Juegos, usa una cámara profesional, pero se sirve apenas de una lente de 50 milímetros, la distancia focal que, según los fotógrafos, es más parecida a la visión humana, ya que no puede costearse los caros teleobjetivos que usan sus colegas de profesión.

En el día a día, como no tiene a su guía al lado, ejercita su profesión con un teléfono móvil y una aplicación que le da informaciones por voz al tocar la pantalla, para saber dónde está el objeto que pretende captar.

"Para mí sería una gran felicidad no sólo ser reconocido, sino poderme ganarme el pan como fotógrafo", dijo.

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