Tu mente sueña... ¿Tu cuerpo está preparado?

Pasar del futbol amateur a la estructura de un club profesional implica dar un salto descomunal. Más allá del talento futbolístico o las cualidades técnicas que se posean. lo físico es esencial.

Pasar del futbol amateur a la estructura de un club profesional implica dar un salto descomunal. Más allá del talento futbolístico o las cualidades técnicas que se posean, lo primero que resiente el recién llegado es el estado físico-atlético. La diferencia entre un joven que lleva años entrenándose, alimentándose, y viviendo dentro de la disciplina de un club profesional es notable con respecto al chico que juega dos o tres partidos por semana en las ligas amateurs. Lograr esa transición física hacia el alto rendimiento, entre los 15 y los 18 años de edad, es fundamental en la carrera de un futbolista y suele marcar el éxito o el fracaso en el camino hacia la Primera División.   

Una de las grandes fortalezas de The Chance es que te permite vivir la experiencia del alto rendimiento. Te pone a prueba, ante la mirada de scouts de clubes de Primera División, para que sepas exactamente cómo te encuentras física y futbolísticamente, de acuerdo a los parámetros del futbol profesional. A lo largo de esta aventura me he encontrado con una constante: muchos de los chicos que han logrado clasificarse a la gran final nacional coinciden en que el aspecto físico es el que más trabajo les costó durante los retos a los que fueron sometidos y el que -en muchos sentidos- hizo la diferencia entre ser elegido o quedar fuera.  

“Estuvieron muy pesadas las pruebas, hubo mucho desgaste físico y al final se decidieron por los que tuvieron más rendimiento físico. Hay que prepararse físicamente, pero sobretodo mentalmente”, comentó Brian Reyes, uno de los ganadores en la visoria realizada en Cancún.  

“Es una aventura muy buena para nosotros, todas las pruebas que nos hicieron. Me voy a preparar más físicamente, para no cansarme tan pronto. Me falta trabajar mucho lo físico”, sentenció el oriundo de Jalisco, José Alfredo Jiménez, seleccionado en una de las últimas visorias en Pachuca. 

Si hay algo claro dentro del futbol profesional de la actualidad, es que hay que ser un atleta de alto rendimiento para poder competir por un lugar, ya sea en el primer equipo o en las fuerzas inferiores; si no se cuenta con esa condición, la desventaja es gigantesca; no importa si tienes 15 años o si tienes 32, éste es un requisito primario. Y cuando se trata de destacar dentro de una visoria donde hay 100 o 200 jugadores en busca de un puñado de lugares, la capacidad física exacerba su importancia. 

Aquellos que anhelen ganar la final nacional y llegar a las pruebas de Barcelona, deberán estar muy conscientes del trabajo físico y mental que deberán realizar en las próximas semanas. En el futbol juvenil suelen notarse con claridad las diferencias entre los que han madurado corporalmente y los que aún se encuentran en crecimiento. Imagínate enfrentarte a un espigado joven africano o a un corpulento futbolista inglés. Incluso futbolistas de talla pequeña como Xavi, Iniesta o Pedro, ofrecen -en cada juego- portentosas exhibiciones de despliegue físico, cobertura de terreno y cambios de ritmo. 

Sin importar tu peso o estatura, para llamar la atención no sólo bastará con tu golpeo de pelota, tu juego aéreo o tu inteligencia para moverte en el campo; deberás acercarte también a la velocidad de piernas de Andrés Guardado, la potencia de salto de Héctor Moreno, el cambio de ritmo de Giovanni Dos Santos; la fortaleza de Carlos Vela; sólo así podrás competir en igualdad de circunstancias con esos miles de chicos que sueñan con lo mismo que tú: poder vivir del futbol, jugar en un club profesional y ser parte de la historia de este maravilloso juego. The Chance pone a tu disposición la gran oportunidad: ¡Es Ahora! ¡Aprovéchala!

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas