Reseña: Gears of War 2

Hace un par de años Gears of War apareció como una exclusiva que afianzaría al Xbox 360 en los corazones de millones de usuarios, y demostró cómo se debe ver y jugar un juego de "nueva generación".
 Hace un par de años Gears of War apareció como una exclusiva que afianzaría al Xbox 360 en los corazones de millones de usuarios, y demostró cómo se debe ver y jugar un juego de "nueva generación".

MEDIOTIEMPO | RedacciónEnero de 2009

  • El modo multijugador, lo mejor del juego

Hace un par de años Gears of War apareció como una exclusiva que afianzaría al Xbox 360 en los corazones de millones de usuarios, y demostró cómo se debe ver y jugar un juego de "nueva generación".

Algunas de las mecánicas que trajo influenciaron a muchos juegos que le siguieron, particularmente la premisa base de su gameplay: el sistema de cubrirse y disparar se ha convertido en una constante en los gatilleros en tercera persona. La secuela no prometía una revolución en este sistema de juego, pero sí alardeaba con expandir todo aquello que hizo del primero un juego memorable, además de una campaña más larga con una historia mejor y más profunda.

Lamentablemente, esta segunda vuelta se apega en demasía a las convenciones de su predecesor, por lo que todo sentido de frescura se desvanece instantáneamente. Y, aunque los niveles son visualmente muy impresionantes y en cierto modo te ponen en situaciones muy distintas a las de la primera parte, todas las resolverás del mismo modo: disparando y avanzando de una manera dolorosamente lineal, que te hará sentir que estás en un "ride" de Disneylandia.

CAMPAÑA Y GAMEPLAY

La historia de Gears 2 se veía mucho más prometedora de lo que realmente es. Después de tener la experiencia del primer juego uno esperaría que la historia tuviera más profundidad, desarrollo de los personajes y conclusiones, pero no es así, llega a ser algo predecible y común.

Lo que se desarrolla en el juego es seis meses después del final del primer Gears, en donde, tristemente, los Locust descubrieron una forma de hundir las ciudades como una táctica de combate. Al ser Jacinto la última esperanza, la pelea se debe hacer desde la raíz del problema y eso es básicamente la premisa de la historia. Aunque, al menos, dos cuestiones se resuelven y hay una escena emocionalmente memorable, muchas dudas quedan al aire, esto hace que no se sienta un cierre al final del juego y que los sucesos no sean tan conmovedores ni intensos como deberían. De hecho el trailer se siente más inspirador que el juego en sí.

A pesar de que hay bastantes enemigos nuevos, le agregan muy poco a la mezcla, dado que la técnica para derribarlos varía muy poco y, a fin de cuentas, (en la dificultad intermedia) puedes pasar el juego disparando como si no hubiera un mañana y cubriéndote bastante poco, sin mayor ciencia ni técnica avanzada.

También hay un buen número de armas nuevas y, a decir verdad, son muy divertidas de usar. Tostar a unos Locust hasta que queden todos calcinados con tu lanzallamas es una sensación asombrosa, y el escudo crea un estilo de combate bastante diferente que te ayudará a variar tu marco de acción. Tus armas del día con día seguirán siendo las de siempre y, muy probablemente, nunca quieras dejar atrás a la buena y confiable Lancer.

Encontrarás más Boss Battles, que irán desde pelear contra un descomunal pez mutante hasta tratar de derribar una hydra gigantesca en una impresionante persecución hasta la superficie.

Desafortunadamente, las batallas son más visuales que interactivas y requieren de un mínimo de ingenio, con puntos débiles bastante obvios y en algunos casos hasta balas infinitas. Muchas se sienten más como eventos preescritos que como climáticas batallas y, por lo tanto, no son muy satisfactorias para pelear. ¿Dónde quedó el trabajo en equipo requerido para acabar con el Berserker, o la precisión mecánica que te obligaba el hojaldra de RAAM del primer GoW? Se han ido en favor de peleas, que si las ves, pensarás que es la cosa más increíble que le ha pasado a un videojuego, pero que si las juegas, te toparas con la decepción de que son mucho más estilo que sustancia, y los niveles pueden ser tan mecánicos que se llegan a olvidar rápidamente.

Aunque puede parecer una larga lista de contras, GoW2 sigue siendo un juego de gran calidad que te hará pasar un muy buen rato, especialmente si lo juegas en compañía de alguien. El trabajo en equipo te hará afianzar la amistad con Player 2 al momento de cuidarse las espaldas y se revivan una y otra vez.

Gráficamente, es en verdad muy impresionante y lo mejor que se ha visto en el 360 (excepto en los rostros de los personajes)indiscutiblemente. Sin embargo, no podrás ignorar el hecho de que a pesar de todas sus promesas de superar a su antecesor en todos los aspectos, se llega a sentir menos épico y mucho menos refinado.

MULTIPLAYER

En cuanto al multiplayer se puede decir que también tiene mejoras sustanciales y es el aspecto por el que más personas deseaban tener ya el juego en sus manos. Además de que ahora es para hasta 10 jugadores, incluye los modos Warzone, Execution, Assassination, Annex, King of the Hill, Guardian, Wingman y Submission. Los últimos tres son completamente nuevos, en Guardian tienes que proteger al líder de tu equipo y aniquilar al de tus oponentes, si matan a tu líder ninguno de los demás jugadores podrá "revivir". Wingman divide a los equipos en pares y ambos jugadores usan al mismo personaje con el objetivo de matar a todo aquel que no se parezca a ellos mismos. Y por último, Submission se trata de capturar a un civil armado y llevarlo a cierta zona del mapa antes de que el otro equipo lo haga primero.

Estas opciones logran que pases un buen rato con dinámicas diferentes que no te aburrirán, puedes usar diez mapas muy interesantes, ambientados en los escenarios de la campaña, además de que tienes chance de bajar cinco mapas mejorados del primer Gears.

Sin duda, algo que añade mucha más fuerza al multiplayer es el nuevo e inesperado modo Horda. Aquí, cinco jugadores deben juntar sus fuerzas para atacar "waves" de Locust que salen de donde sea y sin parar, que cada vez son más y más difíciles. Es completamente adictivo y se siente como si estuvieras jugando solo, aunque tienes la ayuda de tus amigos, mientras uno sobreviva los demás pueden "revivir" indefinidamente.

[Atomix/mt]

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